15.11.10

Ayudadme a reparar los golpes de la vida

El año pasado entré a trabajar en una empresa de "escritores". Iban mucho de culturetas, pero en realidad era una empresa que hacía por encargo lo que la Junta de Andalucía les pedía con tal de arrancarles dinero. Llamaba un pez gordo por teléfono; dejábamos todo y teníamos que hacer lo que nos pidiese en menos de un cuarto de hora: ya fuese actividades infantiles, un cuento para el día de internet... Todo cuando y cómo nos dijese el Vito Corleone de turno. El jefe de la empresa era un "tío" (me cuesta hasta decirle hombre) tímido, débil y ansioso. En tres meses que estuve allí no nos dijo qué quería ni cómo teníamos que hacerlo: simplemente se rascaba la cabeza y hacía como que pensaba. Hasta un día que vino y me dijo que no iba a trabajar más conmigo, porque lo que había hecho no era lo que "Don Vito" quería. Cuando le pregunté qué había hecho mal me responde "no tengo ganas de discutir". Él tuvo la culpa de no decir nada, y lo pagamos los demás, obvio; ha sido así de toda la vida de Dios (y de quien sea).
Total, que en esa empresa trabajé presentando, en una especie de exposición, unos e-books de muestra. Tuve que buscar por internet las características de cada uno y cómo funcionaban porque, como habréis adivinado, el "tío" taimado este, no nos dijo absolutamente nada (seguro que él tampoco lo sabía, pero un jefe "progre" tiene que saberlo, así que, mejor, calladito).
De tanto averiguar y saber sobre e-books llegué a averiguar que el mejor (o de los mejores) era el "papyre". Y hace unos días me enteré de la existencia de un concurso literario en el que al ganador le regalan un e-book papyre. Lo sentí como una revancha o, mejor, una reparación. Como si, después de todo, trabajar en ese infierno de jefe taimado, inútil y enfermo, hubiera sido para algo: mi e-book.
A ver si es verdad, aunque creo que, como todo en la vida, los sueños están lejos de la realidad; el ganador hasta ahora del concurso, en cuanto baja puestos, no sé cómo hace, a los minutos todos los demás bajamos más que él y se vuelve a poner el primero (las notas más altas son 4 y 5). Hoy día ganan los concursos los que saben de informática, no de literatura.
En fín, que si hay alguien con corazón, que haya entendido mi rabia y quiera ayudarme, podéis votar en las direcciones de los relatos que adjunto abajo, que son los dos que he puesto a concurso. No sólo es por un e-book, es por reparar de alguna forma el golpe que me dio la vida. Aunque me equivoque, yo lo siento así. No sabéis cuánto.
Gracias por adelantado.

3 comentarios:

Saray Pavón dijo...

Hola Silvia, me comentaron sobre ti en mi blog y llegué aquí. Trato de no meterme mucho donde no me llaman, pero tras leerte me ha nacido escribirte un comentario. Perdóname si te ofende algo de lo que te digo, no va con esa intención, lo que pasa es que aún no le podemos poner tono a las letras... así que se puede mal interpretar la intencionalidad del comentario.

Tras leerte, lo primero que he pensado decirte es: no creo que concursar y/o ganar en un premio que proyecta una empresa que te ha despedido sin darte explicaciones sea una ayuda para reparar los golpes. A parte estás hablando de que parece que haya un poco de estafa en cuanto al recuento de puntuaciones... Creo que si no te desenredas de esa empresa la única afectada vas a ser tú, porque anímicamente te podrás frustrar más, etc. ¿Te merece la pena realmente?

Esa es mi visión. De hecho lo que no entiendo es que no te hayas desligado ya del todo y que encima concurses después de que te hayan dicho que el premio es algo que indagaste tú y donde se están atribuyendo méritos.

Un beso.

simalme dijo...

Saray,perdona, debo haberme explicado muy mal:

Ya no estoy en esa empresa, es una simple asociación mental. Y la empresa del concurso no tiene nada que ver con la que trabajé. Esa relación es por los e-books, creo que lo explico (el premio en una fue el trabajo en la otra)

La empresa en la que he puesto mis relatos es la misma en la que estoy haciendo unos talleres en los que estoy encantada. Y no creo que ellos tengan nada que ver con las votaciones (menos aún con cualquier tipo de estafa, ni parecido). Es una observación; algunos relatos cambian muy rápido de puntuación a la vez que otros bajan. Es más, en concreto hablo de "el ganador", no todos.

Siento mucho las confusiones, pero es un blog personal y uno cuenta muchas cosas pensando que los demás entienden lo que una sobreentiende.

P.D: Espero que lo digan de mí en tu blog no sea muy malo...

Saray Pavón dijo...

Pues entonces me hice un lío tremendo por lo que veo jajajaja claro, así no me cuadraban las cosas. Siento la confusión :)

Pd: Fue un familiar tuyo el que me habló de ti, me preguntó si te conocía, por eso de que vivimos relativamente cerca, y entonces me puso un enlace :) Así que suspira tranquila :P