Esta ternura y estas manos libres,
¿a quién darlas bajo el viento ? Tanto arroz
para la zorra, y en medio del llamado
la ansiedad de esa puerta abierta para nadie.
Hicimos pan tan blanco
para bocas ya muertas que aceptaban
solamente una luna de colmillo, el té
frío de la vela la alba.
Tocamos instrumentos para la ciega cólera
de sombras y sombreros olvidados. Nos quedamos
con los presentes ordenados en una mesa inútil,
y fue preciso beber la sidra caliente
en la vergüenza de la medianoche.
Entonces, ¿nadie quiere esto,
nadie?
¿a quién darlas bajo el viento ? Tanto arroz
para la zorra, y en medio del llamado
la ansiedad de esa puerta abierta para nadie.
Hicimos pan tan blanco
para bocas ya muertas que aceptaban
solamente una luna de colmillo, el té
frío de la vela la alba.
Tocamos instrumentos para la ciega cólera
de sombras y sombreros olvidados. Nos quedamos
con los presentes ordenados en una mesa inútil,
y fue preciso beber la sidra caliente
en la vergüenza de la medianoche.
Entonces, ¿nadie quiere esto,
nadie?
7 comentarios:
YO, TAMPOCO, SIMALME.
Silvia:
Siempre habrà quien quiera sin condicionamientos.
Un beso
Tengo muchos pensamientos,
que no expresaré nunca.
Tengo algo que decir,
pero no lo comunicaré nunca.
Tengo muchas cosas que hacer,
pero no las materializaré nunca.
Tengo un regalo para tí,
pero no te lo entregaré nunca.
Me prometí nunca más decir nunca,
pero nunca cumplo mis promesas.
Tengo un poema para tí,
y aquí está.
Rafa
Jonás, ¿tú tampoco?
Rodolfo, como siempre, gracias.
Rafa, amigo, todo un honor y una alegría. Gracias.
Tanto amor, tanta ternura merece alguien que la reciba... y, sin duda, somos muchos los que recibimos los tuyos. Leerte es un placer porque nos damos cuenta de que en ti hay proyecto hermoso inacabado, lleno de fuerza y originalidad. Te seguimos.
Me gusta tu sensibilidad
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