16.1.12

1985

Son ya las once y mis hermanos están pegando gritos para que despierte ¡han llegado los reyes! Las voces hacen eco en la casa sin muebles. En el salón sólo hay tres bultitos. En el suelo veo la bici de muñeca que mi padre me regaló dos días antes. Entre sus ruedas hay un desgastado y pequeño billete. Estoy a punto de echar a llorar, cuando aparece mi madre con un paquete enorme de cartón. Sé que es de mi abuela, porque los reyes no envuelven los regalos. Hay dulces, embutidos de pueblo, ropa para mi hermana, juguetes para mi hermano y algo para mí. Una muñeca con los ojos negros achinados, toda de blanco, con el pelo azabache y muy largo. Le doy cuerda y suena una musiquilla oriental. En la carta que llega con el paquete mi abuela cuenta que me regaló esa muñeca porque le recuerda a mí.

3 comentarios:

Bato dijo...

Tiempo ha pasado. Tiempo.

peyote dijo...

Es maravilloso que festejen el día de reyes, hoy en día el tipo de rojos es quién tiene toda la cartelera. Dulces memorias las tuyas. Un abrazo completo.
Saludos.

http://youtu.be/E206ROAYSEE
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http://fuecasialcomenzar.blogspot.com/
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Viaje [x] la colgadera
=
Tripp completo.

h.j. dijo...

Lindo... me recordó una imagen de mi día de reyes de hace tantos siglos atrás