7.2.06

La culpa

Eran amigos desde el colegio. De esos amigos que tienen tanto que ver contigo que no hace falta hablar, ni estar cerca. Hasta que apareció ella. Pequeñita, con cara de niña y cuerpo de mujer. Eran tan parecidos los tres, estaban tan unidos, que se imaginaban, incluso lejos, hermanos eternos. Primero lo intentó con ella Pedro. Se llevó el gato al agua. Pero quedaba Pepe sin la sensación de sobrar, obligándole como le obligaban a no dejarles. Pasaban las tardes en casa de uno de los tres, hablando, riendo. A Pepe no le hacían falta más mujeres que ella, amiga sincera e inteligente. No veía raro ir a buscarla a su casa cuando Pedro trabajaba, o salir de paseo los dos solos. Nadie lo veía mal. La tendera de la esquina creyó que eran dos hermanas gemelas, cada una salía con uno. Y ellos se reían de los cotilleos de la gente. Qué iban a saber los demás de lo que pensaban. Y a ella le sobraban todos los hombres del mundo teniéndoles.
Hasta que un día Pedro se fue de viaje y pasaron la tarde y la noche juntos. Con su sentido del humor irónico, hablaba de la cantidad de hombres que tenía que haber "disfrutado". Entre carcajadas, se quejaba de que nunca había sido así, al contrario, creía que ninguno le hacía caso. Pedro por ser como era, tan bueno, por nada más. ¿Y yo soy bueno?, ¿y si te digo que me gustas, que me encantas, será por pena?. No lo sé, nunca dirías algo así, porque es mentira. ¿Tú que sabes?. Lo sé. Pues me encantas, me haces sudar cada vez que te tengo cerca, y quisiera agarrarte, besarte, amarte. Pero no puedo. ¿Porqué?. No me dejarías. Inténtalo.
La cogió de la cintura, se la acercó y la besó.
A la mañana siguiente la culpabilidad no les dejaba vivir. Ya no era lo mismo. Cuando estaban los tres el único alegre era Pedro, los demás pensaban y pensaban sin llegar a ninguna conclusión. No podían imaginar el tener que dejar de verse, ni el hacer daño a nadie. Así que Pepe esperó la ocasión adecuada y le contó que había tenido un sueño, en el que era feliz, encontraba a la mujer de su vida y a partir de entonces hasta los golpes más duros de la vida se le hacían llevaderos por poder verla todos los días. Y esa mujer era ella. Pero no respondió. Ya no le gustaba la situación, tenía que elegir, y quería seguir con los dos. ¿Era tan malo?. Daría todo el amor del mundo, hay tiempo, y nadie le sobraba ni a nadie quería apartar. Pero hubo un marginado. Como no tuvo respuesta, Pepe se la imaginó, negativa, por supuesto. Ni ella supo hacer nada para remediarlo. Así que un mal día él cogió sus maletas y se marchó muy lejos. No se volvieron a ver.

13 comentarios:

Rodolfo N dijo...

SM: Que tierno, que real, que hermoso!. Fue real?.
No habrà faltado el glorioso poeta que le acercara sus rimas:
"Asomaba a sus ojos una làgrima,
y a mis labios una frase de perdòn.
Hablo el orgullo y se enjugo, su làgrima.
Y la frase en mis labios expirò.
Yo voy por un camino.Ella por otro.
Cuando pensamos, en nuestro mutuo amor.
Yo digo aùn, porque calle aquel dìa?.
Y ella dirà , porque no llore yo?.
Besos.

Rodolfo N dijo...

S.M.:
Te invito a estos juegos, aceptas?.Te espero en poesía y prosa.Saludos.
(http://poesiayprosa.blogspot.com/)
Te ayudarán algo?.Espero que sí.Besos.

Rodolfo N dijo...

Es real?: Que historia!.No se que decirte.Un beso.

Joselu dijo...

Estos juegos suelen acabar mal en la vida real. Creo que en La leyenda de la ciudad sin nombre la experiencia salía bien. Yo he vivido algo parecido hace años. Una mujer atractiva, un viaje exótico y dos hombres con ella. Uno más cerca que el otro, pero el otro también anhelado y buscado. El trío se llenó de tensión y ofuscación. Eso sí, la situación fue intensa al máximo, pero qué horror. Uf.

eb dijo...

Ha sido grato leerte. Saludos.

Slv Vr dijo...

acerba vita, vita est.

me remito a los clasicos por ser el problema de siempre, pero creo que éste reside en nosotros. el amor se puede entender de muchas formas, incluso entre tres.

un beso desde la jungla.

Milezz dijo...

Asi es la vida, asi es el amor, asi somos nosotras y ellos.

Ya me estaban haciendo falta tus historias.

Un abrazo

Bato dijo...

Es como si cada quien tuvieramos justo una historia así. Yo la he tenido, mas de una vez; siempre me he quedado con quien mas amo, y no siempre se han quedad conmigo. saludos!!!

simalme dijo...

Pues con lo que me decís parece algo más normal de lo que puede parecer...
Gracias a todos.

Rodolfo N dijo...

S.M.Será normal., pero lo conte en mi trabajo, y todos, a mas de interesarse, se quedaron pensando. Es patética.un beso

LeeTamargo dijo...

...Solemos reaccionar a la tremenda cuando a veces todo consiste en algo tan normal como hablar claro...
OK, SALUDOS:
LeeTamargo.-

Luthien dijo...

Se puede hablar claro sin lastimar a nadie? Cómo hacer para tomar una decisión si no queremos tomarla? Se puede vivir en ese letargo?

Hipolitta dijo...

O se puede callar siempre, porque amores hay de todas las clases.
Y por sostener las diferencias, hay que ajustar las estrategias.