25.2.08

Las cosas siempre vienen juntas. Cuando después de un tiempo vuelve tu mejor amigo, también hay una fiesta de cumpleaños donde te lo pasas pipa. Cuando estás preocupado porque un familiar tienen problemas de salud, también los tiene otra persona cercana. En los días estos de apuntar en la agenda de lo libre, contento y completo que te has sentido, agárrate a la silla, que mañana vendrán varias noticias malas juntas (también al contrario, menos mal). Distintas interpretaciones de ésto:
- Un pesimista: No rías muy fuerte que al día siguiente viene la tormenta. No hay bien que cien años dure.
- Un optimista: Después de un día malo viene uno mejor. No hay mal que cien años dure.
- Un poeta: Es un cúmulo de casualidades que responden a una historia completa, cada día cambiante. Estas casualidades tienen siempre un mismo signo porque no lo son tales.
- Solomon y Corbit: El cuerpo humano responde a las novedades con intensidad. Cuando pasa el tiempo y se ha habituado al estímulo, baja el grado de reacción con lo que, acostumbrado a un tipo de afecto, al bajar de nivel, el organismo lo interpreta como una reacción del signo contrario. Por ejemplo, siempre has querido un Ferrari. Tu padre que es rico te lo compra. Los primeros días eres el hombre más feliz del mundo. Hasta que te habitúas, tener tu Ferrari ya es algo normal, y ahora quieres una Harley y te entristece no tenerla. o simplemente piensas que el Ferrari no te da la felicidad y que te falta algo.

18.2.08

¿En qué momento pasamos de pensar que todavía hay tiempo a que ya es demasiado tarde?

14.2.08

Hermosos y malditos

Una pareja de niños ricos y guapos se casan. No hacen nada excepto salir de fiesta y gastar la asignación mensual que les da el abuelo de él. Tienen muchos amigos, en especial dos, un escritor mediocre y apasionado por la literatura, del que se ríen, y un cínico e inteligente Maury Noble. ¿Porqué precisamente a éste es el único al que nombro?. Es un personaje inquietante. De joven bebe y sale de fiesta como el que más, pero en algunos de sus brillantes discursos se le percibe una lucidez extraordinaria que hace que se de cuenta de todo, que sea capaz de adaptarse a lo que les va a ir sucediendo y que le sea prácticamente imposible implicarse con nada ni nadie. Cuando ya dejan de ser jóvenes y necesitan ganarse la vida el protagonista dice que no cederá en su estilo de vida por las exigencias inútiles de la sociedad. Eso hará que no trabaje, que poco a poco se vayan arruinando (una vez que el abuelo le deshereda al ver en directo una de sus noches de juerga) y que su vida y la de su mujer se vaya convirtiendo en un infierno. Pero su amigo, Maury, es fiel a su frase "trabajaré como el que más para demostrarle a todo el mundo que es algo inútil". Así, con el paso de los años, el matrimonio se arruina (económica y sentimentalmente), mientras sus amigos prosperan. El escritor se convierte en un éxitoso novelista, aunque conocido por su mala calidad, y Maury se hace un rico hombre de negocios. Al escritor le hace prosperar su pasión por la literatura (aun sin talento) y a Maury su capacidad de trabajo (dentro del marco de su cinismo).
Uno de los capítulos finales nos presenta al protagonista con una borrachera y completamente arruinado, hasta el punto de no tener qué comer para esa semana. Se gasta sus últimos dólares en whisky y vagabundea por la ciudad buscando un conocido que le preste dinero. Cuando eran ricos media Nueva York eran amigos suyos, ahora que están sin blanca todo el mundo les da de lado. Hasta Maury Noble cuando lo ve le rehuye diciendo que no tiene tiempo. Todos, menos el escritor, que se lo lleva a su casa, le da dinero y le invita a varios whiskys.

Francis Scott Fitzgerald: http://www.epdlp.com/escritor.php?id=2292

6.2.08

Veo un hombre gordo y sucio con andares rápidos y el ceño fruncido. Una chica joven con botas de pelo, el ombligo al aire y el cabello fucsia. Dos mujeres de unos cincuenta años que hablan a gritos entre ellas, con olor a perfume antiguo y denso, y muy maquilladas. Un extranjero, rubio, con la piel casi transparente, muy delgado, sonriente e inquieto. Una parejita universitaria que entre beso y beso no logro verles las caras. Dos amigas de poco más de treinta años hablando de sus respectivos enfados con sus respectivos novios. Un albañil con mono azul manchado y roído que huele como a metal y que da una cabezada en el asiento del autobús. A veces un chico, muy joven, con gesto tímido y asustadizo entra en el bus vestido con ropa manchada y vieja de trabajo. Suele ir en mangas cortas hasta en el frío del más frío invierno. El otro día estuvo a punto de perder el autobús. El conductor tuvo que frenar en seco metros más adelante de la parada, y entonces subió. Estaba colorado y sudoroso como de haber corrido. Buscó un asiento libre y esperó poco tiempo para bajarse, en medio de una autopista. Siempre lo veo alejarse por el arcén con su bolsa de trabajo en la mano, solo. Pero ese día había atasco en la carretera y me dio tiempo a seguirle con la vista mientras sorteaba los coches para llegar al otro arcén y, todavía sudado y mirando hacia el suelo, encaminarse a un descampado de las afueras de la ciudad.

2.2.08

De blanco y almendra

Tras años de matrimonio fatigoso y árido, se separan. Se van a vivir a distintas ciudades. Y una noche cualquiera, él la llama. Se enfadan, tú tienes la culpa, no te preocupabas por mi... Ella acaba llorando, él se siente apenado, intenta consolarla. Preferiría estar ahí, no me fui porque quisiera, me echaste tú. Ella se ablanda poco a poco, ya no está a la defensiva, y le pregunta que cómo es ahora su casa. Le manda fotos por internet para que lo vea, y ella lo siente más cercano que hace años, ya no está teñido de rutina. Ya que estamos, mándame una foto tuya, a ver cómo estás ahora. Él se la manda y va vestido todo de blanco. Yo también estoy toda de blanco, ¿qué tienes en la mano izquierda?. Almendras. Yo también tengo almendras aqui...

30.1.08

LA PLANA MAYOR DEL ESTADO


‘Yo pienso que yo no pienso, digo yo’. Felipe González

‘El RH negativo confirma que los vascos tienen raíces identificables desde la prehistoria’. Javier Arzalluz

‘Del Prestige salen sólo unos hilillos de plastilina’. Mariano Rajoy

‘Déjame que beba tranquilamente; no pongo en riesgo a nadie ni hago daño a los demás’(referido a una campaña para reducir los accidentes de tráfico por alcohol). José María Aznar.

'Una pareja puede comprar una casa sólo con el 19% de su renta gracias a nuestra gestión política'. Rodrigo Rato (¿escucharon esto los del FMI y por eso lo cogieron?).

‘No es que haga números a final de mes; es que muchas veces no llego’. Esperanza Aguirre. (Prefiero no decir lo que gana...)

'Pues yo del cambio climático no sé nada, pero mi primo dice que...'. Mariano Rajoy.

‘¿Por qué voy a condenar el franquismo si hubo muchas familias que lo vivieron con naturalidad?’. Jaime Mayor Oreja.

‘Si se suman una manzana y una pera nunca puede dar dos manzanas’(referido al matrimonio homosexual). Ana Botella.

"Es un bichito que si se cayera de esta mesa se mataría" (Ministro de Sanidad de UCD explicando la colza, 1981)

"¿Sabe usted quién es Saramago?. Sara Mago, una excelente pintora" (Esperanza Aguirre, Ministra de Cultura y senadora más votada de la historia)

"Vaya coñazo he soltao" (José María Aznar, Presidente del Gobierno e insigne orador, 2001)

"La mayor virtud de la Cenicienta es que aguantaba los malos tratos en silencio" Ana Botella, consejera de asuntos sociales del ayuntamiento de Madrid.

"A mi la mujer me gusta mujer y el hombre responsable". Jose Maria Aznar

Fraga- firmar apoyando un libro el cual hablaba sobre que el holocausto nazi no habia existido y era todo mentira.

Bush- "la república España tendrá la gasolina mas barata si apoya la guerra".

Un dirigente socialista andaluz dijo "a los moros habria q echarlos a todos", el microfono esta encendido y tuvo que dimitir.

Aznar- "nuestros problemas con al qaeda comenzaron allá por el siglo VIII cuando fuimos conquistados por los moros".

"Eso es mentira. En España no hay presos políticos" Manuel Fraga Iribarne - 1959

Cuando Mariano Rajoy fué a jurar el cargo de ministro de Administraciones Públicas, olvidó citar el nombre de su ministerio. Aznar (todavia presidente en aquellos momentos) le dijo: "Mariano, lo importante es ser ministro, aunque sea de Marina"

"Si, no, si digo no...". Ministra de exteriores de Aznar.

"Les estoy diciendo la verdad, créanme, les estoy diciendo la verdad." Aznar entrevistado sobre las armas de destrucción masiva en irak.


MENCIÓN DE HONOR: Miguel Ángel Rodríguez.

"La Constitución ha cumplido 18 años: si fuera un hombre podría votar y si fuera mujer se vestiría de largo"
'ETA lleva ya 40 años haciendo lo mismo, así que sólo hay un culpable: Zapatero'
"Internet pronto será un gran televisor"
"Si una señora dice que no, es tal vez; si una señora dice tal vez, es que sí; si una señora dice que sí, es que no es una señora".

MENCIÓN ESPECIAL DEL JURADO: José María Aznar

http://infotk.blogs.com/infotk/2003/10/frases_y_ocurre.html

27.1.08

Sólo hace falta cambiar tu ambiente habitual, y empiezas a sentirte vivo. Es como si, de tanto estar en los mismos sitios, y hacer las mismas cosas nos fuésemos enterrando, como una planta va echando raíces. Y cuando salimos de esa tierra, volvemos a sentirnos plantas.

19.1.08

Eneida

"¿De escaparte me hablas cuando te veo vestido con estos despojos de los míos? -exclamó- Ellos son quienes te inmolan con esta herida, y con tu criminal sangre toman venganza.
Esto diciéndole húndele, ciego de ira, la espada en el pecho, un frío de muerte desata los miembros de Turno, e indignado su espíritu, huye, lanzando un gemido, a la región de las sombras."

Virgilio

16.1.08

Te acordarás un día

Te acordarás un día de aquel amante extraño que te besó en la frente para no hacerte daño.
Aquel que iba en la sombra con la mano vacía porque te quiso tanto... que no te lo decía.
Aquel amante loco... que era como un amigo y que se fue con otra para soñar contigo.
Te acordarás un día de aquel extraño amante profesor de horas lentas con alma de estudiante.
Aquel hombre lejano... que volvió del olvido sólo para quererte... como a nadie ha querido.
Aquel que fue ceniza de todas las hogueras y te cubrió de rosas sin que tú lo supieras.
Te acordarás un día del hombre indiferente que en las tardes de lluvia te besaba en la frente.
Viajero silencioso de las noches de estío que miraba tus ojos, como quien mira un río.
Te acordarás un día de aquel hombre lejano, del que más te ha querido... porque te quiso en vano.
Quizás así de pronto... te acordarás un día de aquel hombre que a veces callaba y sonreía.
Tu rosal preferido se secará en el huerto como para decirte que ese hombre se ha muerto.
Y él andará en la sombra con su sonrisa triste y únicamente entonces sabrás que lo quisiste.

Jose Angel Buesa

11.1.08

Enrique Bunbury - Canto el mismo dolor

Canto porque me levanto siempre con las mismas penas,
con las heridas abiertas que siguen sin cicatrizar.
Vago por las veredas, por desiertos, por la selva,
surcando los anchos mares, hacia ningún lugar.

Canto porque me canso de dar explicaciones,
no tengo soluciones, ¿para qué tanto preguntar?
Salto de cama en cama, de boca a boca, de falda en falda.
No vuelvo por donde vine, nunca miro hacia atrás.

Y no hay mejor ni peor, pues con la gente que tropiezo,
sufren del mismo dolor, están igual, el mismo dolor.
No hay mejor ni peor, si estás quieto o en movimiento,
sufres el mismo dolor, estás igual, el mismo dolor.

Canto porque me harto de lugares concurridos,
de esquemas aburridos para conseguir seguridad.
Parto de aquí a otro lado, crías cuervos, y te comen los ojos luego.
Canto porque me levanto, siempre con las mismas penas.

Y no hay mejor ni peor, pues con la gente que tropiezo,
sufren del mismo dolor, están igual, el mismo dolor.
No hay mejor ni peor, si estás quieto o en movimiento,
sufres el mismo dolor, estás igual, el mismo dolor

10.1.08

- ¿Y tus hijos dónde están, Ruth Ann?

- Ruthie trabaja de camionera y en sus ratos libres hace poesía, y Matheus... Ay¡, ese chico... qué lástima... Era una promesa...

- ¿Qué le pasó?

- Se hizo banquero...





8.1.08

Caminando hacia el trabajo me fijé en que en el suelo había unas manchas, como gotas grandes de algo, que seguían un reguerito. Se iban haciendo mayores y más claras, hasta que me di cuenta de que eran de sangre en la huella de un perro. Según iba andando venían conmigo. Torcí a la derecha y ellas también. De vez en cuando yo iba por la acera y ellas se aventuraban por el centro de la carretera. Pero siempre volvían a mi mismo camino durante la gran parte de mi recorrido. Hasta que llegué a un cubo de basura, donde las huellas se hacían más rojas, casi negras, y más grandes, casi del tamaño y la forma de un balón de fútbol. Creí que se acabarían ahí, pero no, continuaban. Dejé de verlas cuando tuve que encaminarme hacia una calle que se desviaba de la historia oculta y, sospecho, de su origen o final. En un primer momento me fastidió no saber qué pasó. Más tarde, sin embargo, me inundó una sensación de sorpresa y alegría de pensar que yo no estaba ahí cuando todo eso pasó.

2.1.08

Frío, lluvia y viento
y yo sola en mi cuarto
preparada para irme a trabajar
sin querer
todavía esperando,
no sé qué.
Escéptica de todo
y con la espina de pescado
atravesada
de la esperanza.
Sé que todo tiene visos de empeorar
pero aguardo paciente a que mejore.
Me hablan tópicas frases
la vida es bella
lo tenemos todo...
y respondo con lazos
de insultos alrededor del cuello.
Pero cuando miro de frente la desesperación
me alegro de la mosca cojonera
del "nunca se sabe"
y se cruza en mis horas,
por un instante
una sonrisa inesperada
que borra la implacable
ansiedad del reloj.

27.12.07

"Estas cosas habrían causado un efecto apenas perceptible a una damisela bien educada, con un cerebro perfectamente equilibrado y que hubiese gozado las ventajas de la fortuna, educación y sociedad. Pero de ser Maggie esta señorita, probablemente nadie hubiera sabido nunca nada de ella; su vida hubiese tenido tan pocas visicitudes que no merecería la pena de escribirse, pues las mujeres más felices, como las naciones más dichosas, no tienen historia"
George Eliot

26.12.07

En los peores momentos, la salida es la imaginación. De pequeña soñé que tenía una hermana pequeña, cada minuto vivía como si eso fuese real. Tenía hasta nombre y fecha de nacimiento. Suelo despertarme bastantes veces y recordar lo que sueño, siempre sueños positivos, demasiado, cuando me despierto y comparo me entran ganas de seguir durmiendo.

¿Dónde están las felicitaciones de las personas solas, y los regalos de los pobres?.

18.12.07

Había varios caminos a elegir. El primero llevaba directo a lo que buscaba, pero era el arriesgado, el que más peligros suponía. El segundo era lo que creía buscar, pero con unos efectos secundarios nada agradables, y todo con mucha incertidumbre. El tercero era el camino más allanado, no llevaba a ningún sitio, pero ya estaba hecho. Cogí el tercero. Porque soy escéptica, porque, total, al final todo da igual, para qué complicarse. Y en el tercer camino escribo poemas al segundo, y hago apología del primero. No nos engañemos, todos vivimos en el tercero, soñamos con el primero, y tanteamos el segundo que, cuando pasa el tiempo, nos damos cuenta de que es el mismo en el que andamos, y que sólo hay terceros caminos. Si pisas algún día el segundo, no digamos ya el primero, te creen loco y se sientes intimidados, ofendidos. A no ser que encuentres a alguien que ande en los otros, date cabezazos contra la pared, porque tendrás que resignarte a ser tercer camino.

13.12.07

Con la iglesia...¿nos hemos alegrado?






Mamma mía, por Dios, revolucionada me hallo... Esta mañana me he levantado con la noticia de que unos curas del Vaticano habían posado para un calendario. No me llamó demasiado la atención... hasta que los vi... Se me vinieron a la cabeza muchas cosas: La piel del tambor, el crimen del padre Amaro, Kassovitz y su Amén, Priest... Curitas cañones venidos del inconsciente más colectivo (ese al que motiva la prohibido) en forma de historias de ficción. De pronto, esta mañana, me levanté y la ficción se hizo realidad. Sacerdotes y seminaristas de una calidad estética más que interesante. Bienvenidos sean. Vivan las novedades, y que todos los días algo logre cambiarnos los esquemas (o lo que es mejor, hacerlos realidad). Aqui tenéis a mister (o padre, no sé cómo llamarlo) Enero, Abril y Agosto. Que aproveche.

El virus navideño del círculo en el Tetris

La tonta del pueblo manoseando una dentadura postiza que, al rato, mete en el bolso junto con las demás cosas, pañuelos, pintalabios, monedas...

La tonta del pueblo clavándome en el estómago el codo para ver por la ventanilla del autobús algo que le interesaba.

La "churra" discreta del Adán de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel.

Los centros comerciales abarrotados.
Un frío que impide ir por la noche a natación, por mucho que sea climatizada.
Y vacío, vacío de miedo por palabras cercanas, quimioterapia, menisco... Nervios de las cenas de Navidad, solos, siempre la misma comida, pero nervios, ansiedad, crisis, papel de consoladora oficial y de aguafiestas, por no saber callarme, también. Problemas, dónde está más tiempo, aquí o allí, siempre allí, no lo vemos, esto no me gusta, después de tanto esfuerzo... Y siempre menos felicitaciones de las que esperas, y empezar el nuevo año con la sensación de ser la gilipollas en la que nadie piensa y la que a todos recuerda. Un círculo en el Tetris. De pronto mi familia son desconocidos, mis amigos me hacen sentir más sola, y yo soy más yo que nunca, dándome cuenta de que quiero huir, volar, salir, cualquier sitio es bueno, menos este.

8.12.07

57

Hoy no tengo ganas de escribir. Me levanté tarde porque quería continuar un sueño. Me volví a dormir, pero ya estaba terminado. Y no tuve más remedio que, entre el frío y el edredón, escondida hasta las orejas, rememorarlo mientras me mentalizaba a levantarme de la cama. Ayer me acosté a las 4 de la noche, después de salir con los amigos de "sibariteo". Cogí el número 57 en un sorteo para una cesta de Navidad. Y nos regalaron unos polvorones en un pub irlandés que tenía puesta música española. En Enero iremos a una concentración gastronómica donde un amigo (que está escribiendo un libro sobre la represión en la época fascista y la transición) hará rabo de toro.
Lo cierto es que de pequeña no hubiera imaginado que mi vida a los 30 sería así. Y hoy no tengo ganas de escribir.

1.12.07

LIBROS QUE LEO

"Lolita. Luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta"

Él, cuando da vueltas, disimulando, sin hacer nada, para escuchar lo que ella dice. Sabe que le ve, que está pendiente de sus pasos, de sus bromas. Por eso acaba viniendo y la sonríe, con su risa de pícaro tímido, de niño hombre.

Él, cuando se pega por detrás a otra persona mientras ella está hablando. Y roza con los labios su pelo. Con un brazo le coje la cintura y con el otro se sujeta a la puerta. Sin mirarla. Mientras su cuerpo se mueve, oculto, regularmente.

Él, cuando la saluda, sin atreverse a mirarla, con la risa contenida de la felicidad, coge libros, ordena cuadernos, con una velocidad nerviosa y con el ritmo de los golpes.

Estudia y su cara es azul, brillante, concentrada. El pelo enmarañado, abundante, bajo la luz del flexo, descansa.

Venas tan grandes como brazos, manos largas y correosas, como todo su cuerpo. Cara ancha, varonil. Ya no es un chico, se afeita. Pero piel sedosa, todo está pulido, sin desgaste, todavía es un niño.

Y habla de las niñas como de los tótem indígenas, hay que adorarlos, pero están lejos, no hay que tocarlos, y sobre todo, no antes de saber unos secretos que todavía no tiene.

La descoloca cuando, en medio de una conversación salta con una reflexión propia de diez años por encima de su edad. Cuando habla grave, sereno, pausado, y mira de lado, controlando, observando, pudiendo. Y él se descoloca cuando ella, más experta, le toca en un alarde de cariño, o de espontaneidad, siempre inocente. O cuando le pregunta cosas que no se espera. Todo lo responde, se tienen confianza, son cómplices de algo que no conocen.

Todo su cuerpo habla de cosas que él no sabe, ni se imagina que ya es un hombre, confunde fotos de hace unos años con las de ahora, cuando ya no es el mismo. Y se extraña si ella le dice que ha cambiado mucho.

Le habla de sus motos, sus niñas, sus amigos, sus rebeldías, y ella se hace la ilusión de que quiere hacerla partícipe. Él comenta que está harto de las niñas, que las de su edad no valen la pena, y ella se muere de la esperanza de que sólo una más mayor lo valga.


"Mi niño. Amaría besarte como una madre, en esos labios respondones que tienes. Amo la luz de tus ojos tan esquiva, tu piel impoluta, tu cuerpo ignoto. Te daría lo que me pidieras, por perversión o por amor, da igual. Te traería la luna a tus pies para que supieras de una vez lo que es la vida, y el sol para que calentase tus miembros vírgenes y tus ansias febriles de madurez. Salta el muro invisible que nos queda por derribar y sortearé problemas y disgustos para darte en un beso el amor que nadie te brindará. Aproxímate a mi mundo desgastado, de ojeras y anticipos de muerte, conviértelo de nuevo en esperanza adolescente, en requiebros veraniegos y todo por ver. Te llevaré de la mano a conocer lo que quieras, te enseñaré lo que estoy cansada de mostrar para que, desde tus ojos nuevos, sea la primera vez que lo hago. Abrázame en tu pecho rígido y tierno, déjame cogerte a mechones, uno por uno, todo tu pelo y oler tu aroma fresco de travesura, acariciar tu piel infinita y transparente, despertarla por fin del sueño de la infancia, despertándose para mi, sólo para mi y, agradecida, recorreré cada escalofrío que te provoque con mis labios en toda tu extensión de ave primeriza que aprende a volar. Volarás, volarás lejos de mi, seré sólo un recuerdo, quizá un error, pero te queda todo por ver, te abro las puertas a algo que creerás magnífico y que, quizá, ojalá, sólo lo fue una vez. Y cuando te des cuenta me buscarás a través de años y distancias, y ya no podrás encontrarme, no debes, pero desde tu cama de adulto, con los mismos años que yo tengo ahora, me recordarás y te darás cuenta de que me amaste cuando, aún, no sabías qué era eso."


Robert James Waller

27.11.07

Diccionario Gustavín-castellano

catebero: coche de bomberos

catepía: coche de policía

puta maína: fruta mandarina

putonona: pato Donald

acoaco: pato Paco

totooja: moto roja

lito: abuelito

altoro: al suelo

caito: pescadito

polo: pollo

yoyú: yogur

tomaeno: toma, moreno

enete: clarinete

payaaaaaaaaa: a la playa

terenotere: flor (me quiere no me quiere)

13.11.07

Hay gente que conoces, que quieres retenerlos, pero se van. Y pasan los años, algunos siguen ahi, distintos, otras vidas, sigues queriendo retenerlos, pero se van. Y los días, los hay buenos, antes de que se acaben sabes que se van, y ya te estás despidiendo, el día siguiente no será tan bueno, quizá fue la última oportunidad de hablar con alguien, de compartir algo, de expresar algo que nunca te atreviste, de saber cosas que nunca supiste, pero se fue. Te levantas, ya pasó, acostumbrado a resignarse, a no pedir nada, a adaptarse a que lo que tienes no es lo que pides, y lo que pides lo tienes como una estrella fugaz, que antes de verla ya la estás recordando. Haría una lista de cosas por hacer, casi siempre con las personas, y me dedicaría a llevarlas a cabo. Quizá así sería más feliz. Pero sabes que no, que todo tiene sus consecuencias, sus límites, sus obstáculos. En una terapia le tuve que hacer ver a un adolescente de 15 años que no todo lo que se quiere, por el hecho de quererlo, se tiene. Me dio una pena horrible. Tantas cosas que no son, que no deberían... Cuánto cuesta adaptarse a esto.

6.11.07

Ayer paseaba por el centro cuando vi la librería San Pablo. Normalmente paso de largo, incluso a paso ligero, pero esta vez, ya por curiosidad, ya porque me sobraba el tiempo, me paré enfrente del escaparate. "Conversaciones con Dios", "Mi camino de iluminación hacia el Opus Dei", las encíclicas de Benedicto XVI (Benito según los mayores de mi pueblo), calendario del 2008 de Jesucristo... Y la biografía de Aznar... En ese momento pasaban por ahi dos vascos, de unos cuarenta años y se quedan mirando la librería, embobados. Comentaron algo, pero con la cantidad de gente que había en ese momento sólo escuché: "lo peor no es que haya librerías así, lo peor es que venden".

31.10.07

Esta tarde, desde el autobús, vi paseando por la acera a un hombre de un metro veinte o así, con un aparato desde encima de la rodilla hasta el zapato en forma de bota con una suela enormemente alta. Iba cogido de la mano de otro hombre, ya anciano, y mirando al suelo por su espalda en forma de O. Se dispuso a cruzar un paso de cebra en el momento en que el muñeco verde del semáforo ya parpadeaba, y se puso a "correr". La pierna izquierda la arrastraba por el suelo, y la derecha no la podía doblar. Su manera de intentar coger velocidad, el gesto de sobreesfuerzo, mientras el otro hombre que iba a su lado simplemente caminaba, y los ojos desorbitados mirando un suelo que no le iba a dar ninguna información de si le iba a dar tiempo o no a pasar a la otra acera... Se me sobrecogió el corazón. En ese instante me di cuenta de que una niña de un año o poco más me estaba mirando. Era exacta a mi de pequeña, con sus tirabuzones, sus ojos achinados y vivarachos, tan menudita. La sonreí y se rió a carcajadas. Busqué a ver si el hombre ya había cruzado la carretera, pero estaba todo lleno de gente y no logré ver nada. Mientras, la niña, me seguía con la mirada, incluso cuando bajé del bus, incluso cuando, ya en la calle, miré hacia atrás, y allí estaba su cabecita llena de rizos saludamente muy seria y solemnemente.

28.10.07

Este es uno de los días que vuelven negro lo azul. Todo se densa, se espesa, y sólo veo mi espejo. Los límites se cierran poco a poco, el aire está viciado, el sol es de un naranja sangriento, como el oxígeno después de un cataclismo nuclear, las nubes son filos de cuchillos polares, el viento es ese que por Tarifa dicen que vuelve loca a la gente. Miro a corta distancia y veo cosas manidas, sin sentido, con un ruido de fondo como de péndulo de reloj de pared. Hoy el frío sale de dentro, y por muchas chaquetas que me ponga me hielo y sudo. La navidad ya está aqui. Una más. Y la promesa de no esperar nada de ellas ya no es una esperanza, es una bendición. La época más hueca del año, como un calcetín dado la vuelta, el principio del eterno retorno, la realidad cruda de que treinta años más, treinta años menos, eres, esperas, buscas lo mismo, y que dentro de ese calcetín no hay nada, ningún nombre titula nada, ningún personaje capaz de protagonizar, ningún narrador con voz propia. Sin historia. Enlazo la historia de la deshistorización de mis días. Que es nada. Como lo que tengo delante. Como los rayos de un sol glaciar. Como la almohada plana de mis noches. Como la ropa interior de mis entrañas.

26.10.07

De vez en cuando la vida...

Le llamábamos "el Vasco". Tenía dos hermanos más y los tres estaban metidos en la droga. Nos contaba que conocía casi todas las cárceles de España. Un día, un grupo de camorristas nos cogió por banda y se pusieron a pegarnos. La mayoría huímos, o no pudimos hacer nada mientras se centraban en uno que se quedó solo. Cuando el vasco se enteró quiso ir detrás de ellos y darles su merecido, con la navaja en mano. Tuvimos que hacerle desisti.
Nos encontrábamos en el autobús y, en medio de una hiperactividad impresionante, mirando a un lado, a otro, pegando saltitos en el asiento, me decía que estaba empezando a estudiar y que había dejado cualquier rastro de heroína (bueno, eso sí, "algún que otro porrito de vez en cuando, si no es imposible"). Al hermano mayor lo encontrábamos en la biblioteca preparándose oposiciones.
Hasta que un día nos enteramos por un amigo común que el vasco había muerto por una sobredosis. No tenía ni 30 años. El hermano, tiempo después, apareció en el bar de nuestro amigo, borracho, drogado, con ganas de pelea y sin querer pagar. No tuvo más remedio que denunciarle por amenazas tras repetirse la situación todos los fines de semana.

Mario era un estudiante destacado. Escribía en el periódico del instituto, era redactor jefe, para sus 18 años tenía un lenguaje demasiado depurado, le gustaba Mahler, Chopin, y mi amiga iba detrás de él. Le diagnosticaron leucemia. Estuvo dentro del hospital 5 años. Suerte que la médula del hermano era compatible, la última esperanza que les quedaba. Ahora tiene los huesos de cristal, esta rapado para disimular su poco y débil pelo, y sale con nosotros en feria. Su mejor amigo, cuando a él se le cayó el pelo, se rapó al cero y no se lo dejó crecer hasta años después que saliera del hospital.

Era nuestro técnico del ordenador. En años fue el único que nos atendió amablemente, respondía cualquier duda, solucionaba cualquier problema. En la tienda tenía puesto un cartel "la calidad de nuestro servicio no se basa sólo en la calidad del producto". Y era cierto. Siempre con una sonrisa en los labios, con bromas, sabíamos que podíamos contar con él. Hasta que hace unos días un amigo, en medio de una exclamación-insulto, contó que se había suicidado. La novia le había dejado poco antes de comprar el piso. Él, dicen, ya de antes, tenía una enfermedad mental que, con esto, se agravó. Le ingresaron en la planta de psiquiatría del hospital, le hicieron pruebas, no encontraron nada, le volvieron a ingresar en urgencias, le dio una crisis, otra vez a la planta de psiquiatría, abrió una ventana y se tiró.

17.10.07

“Tal como nos ha sido impuesta, la vida nos resulta demasiado pesada, nos depara excesivos sufrimientos, decepciones, empresas imposibles. Para soportarla, no podemos pasarnos sin lenitivos. Las satisfacciones sustitutivas como la que nos ofrece el arte son, frente a la realidad, ilusiones, pero no por ello menos eficaces psíquicamente, gracias al papel que la imaginación mantiene en la vida anímica” (Freud, 1966).

“La civilización le debe mucho a las historias. El relato es como un cofre donde guardamos trozos de vida, capaces así de ser trasmitidos a las generaciones venideras. De ese modo atesora la comunidad sus mejores o más significativas experiencias, que a veces se incorporan al propio lenguaje en forma de relato semántico. Y ésa es una gran fuente de conocimiento. Y, en cierto modo, de salvación. El relato sirve para que no se pierda del todo lo vivido. En el fondo, es una manera de oponerse a la muerte. Si fuésemos inmortales, quizá no contaríamos historias” (Landero, 2001).

10.10.07

El pasado

"Desde hace tiempo me acostumbré a estar muerta"

Jensen

9.10.07

Dadme animales

Cuentos de hadas, príncipes azules...
Quiero las caricias de un pájaro cuando te mordisquea la oreja.

La alegría de tu perro cuando te ve entrar.

El olor de un gato casero, recogiendo los aromas de cada habitante.

Dormir con su ronroneo, su calor, su peso.

A mi, que me den lo que dan los animales.


3.10.07

Cuando el sueño despierta

¡Ay!, si por un segundo viviésemos lo que soñamos... Aunque sean los sueños los más absurdos y extraños, parece que siempre entendemos, sabemos porqué están ahi.

El 1 de Octubre, a las 8 de la mañana me desperté y ya no pude dormirme. Me levanté con la imagen fresca de un sueño. Un niño de unos cuatro años, con tu cara, en un lago. En realidad eras tú, pero en mini, como reducido. Te llevaba de la mano por la orilla del lago y evitaba que te acercaras al agua. Estaba muy atenta, con miedo, sabía que de alguna manera me vigilaban. Llegué a una casa de madera y estabas tú en una ventana viendo como llegábamos. Rodeado de hiedra y con olor a madera fresca sonreías. Pero yo no quería dejar al niño, y el niño no se quería ir con su papá. El niño se puso a llorar porque vino una imagen sin cara que le arrastraba a la casa. Entre todos lo engañamos y al final conseguimos que entrase. Y mientras tú mirabas todo desde la ventana con cara ausente y triste.