1.9.05

El último tango en París

Hace no mucho tiempo, cuando todavía era una "joven menor de 25", me encontré cara a cara con Marlon Brando moreno y de ojos azules.
-¿Quién eres?, ¿qué buscas?, ¿porqué yo?.
-No preguntes tanto, no sé ni cómo me llamo, respondo más a otros nombres, el de mi tío esquizofrénico, el de mi padre, que es el mío, el de mi primo que es duque...Llegamos al acuerdo de no preguntar, sin nombres, sin pasado.
-Sí...pero yo ya tengo tu historia. Aunque no digas nada te conozco, sé qué has vivido, qué deseos y dolores tienes.
-Si tú lo dices...
-Sé que eres como yo quiero, como busco, y prefiero no saber más, me daría cuenta de que todo eso es mentira y acabaría muerta, contigo.

2 comentarios:

paula dijo...

siempre pasa eso para cabecear con las peliculas,y te termina comprometiendo no entender el desarrollo actoral!

simalme dijo...

Mientras seamos actores y no meros espectadores...