16.1.12
1985
1982
20.5.11
3.2.11
Porque hay amigos
Porque hay amigos que son como tú, o peor.
Porque hay amigos que te sorprenden con su cercanía, estando lejos.
Porque hay amigos deseados que no te desean.
Porque hay amigos que saben donde estás cuando estás perdida.
Porque hay amigos que se dicen tal, y sólo son extraños.
Porque hay amigos que te venden sus historias y acabas comprándoles.
Porque hay amigos que no oyen pero te escuchan aún cuando no hablas.
Porque hay amigos que lo son todo.
Porque hay amigos que te dejan tanto como les dejas.
Porque hay amigos.
12.12.10
Los perros de la crisis
Hace tiempo, unos científicos con bastante mala leche, introdujeron a unos perros en unas cajas con comida; sólo podían recogerla pulsando un botón. Pero una vez aprendido, a estos científicos tan simpáticos, se les ocurrió rodearles de rejillas electrificadas y aplicarles una descarga eléctrica cada vez que apretaban el pulsador. Los pobres perros, al principio, se ponen nerviosos, van de un lado a otro de la caja, gimen y buscan comida desesperados, según va creciendo el hambre. Hasta que llega un momento en el que se dan cuenta de que todo esfuerzo es inútil y se arrinconan, muertos de miedo, sin hacer nada, esperando su final. Es el fenómeno conocido como “indefensión aprendida”. La mayoría de nosotros, como los perros, sólo intentamos llegar a nuestro plato de comida. Pero de repente alguien electrifica el camino y nos electrocuta de vez en cuando, para tener cajas más grandes y que no podamos morder. Los bancos nos mienten y nos dan un dinero que no existe, pero con el que se enriquecen. Cuando todo se destapa, tenemos que pagarles de nuestros bolsillos sus mentiras ¿qué significa eso? Que les regalaremos nuestros ahorros mientras endeudan nuestros servicios, con lo que tendremos que acabar pagándolo con nuestro propio plato de comida: plas, calambrazo. Como la cosa “está muy mal”, se ponen todos a despedir como locos. El objetivo es que los que ponen las rejillas electrificadas no lo paguen, claro, que para eso son suyas. Por eso se hacen “reformas laborales” en las que se abarata el despido para hacer más fácil los calambrazos y que los que electrifican nuestras vidas tengan más poder, para más cajas y más obstáculos a nuestro plato de comida. No contentos con eso, como ven que el perro sigue teniendo un platito chico para comer en forma de subsidio pues, calambrazo, a quitarlo. Se oyen voces diciendo cosas como que ya vale de tanta comida para los perros, que eso no se puede sostener. Así que se inventan una campaña de alimentación a los perros que ya están muriendo de hambre en forma de “rescate”. Eso significa que te darán un plato y tú tendrás que pagar tres; con lo que más y más perros caen y se arrinconan. Eso sí, las rejillas, al haber más espacio, son cada vez de mejor calidad y más mortales.
A todo esto, a un grupo de perros, se le ocurre montar una huelga. Los perros pijos, tipo Yorkshire, y éstos con lacitos que van en brazos de mujeres ricas y son siempre franceses, acostumbrados a vivir bien, gritan y se quejan. Pero los podencos españoles, con cara de hambre, agachados y en plena indefensión aprendida, se arrinconan y te ladran si te unes a la huelga, no vaya a ser que los pocos que tienen algo lo pierdan. Así que, cuando les dicen que tendrán que luchar hasta viejitos por su plato de comida, se callan y suspiran.
Hoy, los Profesores Frankenstein de las cajas electrificadas están planeando una mordida general al cuello de los perros españoles en forma de “rescate”. Cuando un 20% ya está arrinconado, sin poder siquiera buscar su plato y, además, el de seguridad se lo quitan, planean con nuevos calambrazos. Su sed de sangre no se calma con nada…
En los experimentos con los perros y las rejillas electrificadas se comprobó una cosa. Había un mínimo porcentaje de perros que no se arrinconaba; gemían, ladraban, gruñían y arañaban con las patas la puerta por donde salía la comida. Hasta que, algunos, agrupados, lograron romper la caja…
5.12.10
Lo que perdí
Colgadas en la pared hay unas cuantas fotos viejas. Una niña de pocos meses está en brazos de su abuela. La anciana la mira como si abarcase en sus manos el mundo entero; un mundo líquido y a punto de romperse. Sus manos se crispan para que el bebé no se caiga, pero su rostro está tranquilo, sereno y feliz. La bebé, distraída, observa todo con ojos achinados y boca en forma de “o”, sorprendida. De su patuco cuelga un lazo más largo que ella. La niña es tan grande como el regazo de su abuela. Un punto blanco en un fondo negro.
Los mismos ojos achinados y la misma boca en forma de “o”, pocos años más tarde, miran sorprendidos al fotógrafo. Siempre seria, la niña busca algo, se pregunta todo. Su mirada lateral, afilada, sobrecoge al mundo, y hace que todos pongan demasiadas esperanzas en alguien que no levanta un pie del suelo.
Décadas más tarde, la adulta que se quedó sin ojos achinados y se esfuerza por disimular su boca en forma de “o”, añora a esa chiquilla que sobrecogía al mundo. En unas manos tan diminutas cabía el futuro entero. Ahora, todo es demasiado grande y hace tiempo que se le escurrió por la alcantarilla. Nada fue como todos esperaban, y conoció palabras que nunca hubiera querido conocer. Las estrellas están más lejos de lo que creía, y la gente es más malvada de lo que hubiera podido imaginar. Una casa, una nube y un perro no se pueden dibujar. El sol no es amarillo y las princesas no son el ejemplo a imitar. Ningún príncipe mata dragones por su amada; sólo la convencería de que no existen. Si sueñas te despiden y si piensas demasiado te deprimes.24.11.10
Nunca fui la reina del vals
Hay días en los que me canso de intentar controlar todo, explicarme y pedir perdón. Hay días en los que sientes que, hasta un estornudo, significa demasiado.
Sólo sé que ahora, en mi silencio y sola, soy una buena persona: lo paso muy mal hiriendo. A veces mi boca estalla antes que yo, pero mi cabeza nunca me lo perdona.
Mi tarjeta de visita es la de una fracasada, que se presenta con una sonrisa, un "lo siento" y varios malos recuerdos.
Que todo afecte tanto no es más que mi debilidad destrozada (varias veces al día).
Soy Silvia: un ser mediocre, con vida y futuro mediocres. No me hieras, que me duele.
Esto no quiere decir que no me dé cuenta que, para muchos, estoy diciendo ni más ni menos que "patéame: me afecta, me duele y, por tanto, ayudaré a cumplir tu objetivo"
15.11.10
Ayudadme a reparar los golpes de la vida
Total, que en esa empresa trabajé presentando, en una especie de exposición, unos e-books de muestra. Tuve que buscar por internet las características de cada uno y cómo funcionaban porque, como habréis adivinado, el "tío" taimado este, no nos dijo absolutamente nada (seguro que él tampoco lo sabía, pero un jefe "progre" tiene que saberlo, así que, mejor, calladito).
De tanto averiguar y saber sobre e-books llegué a averiguar que el mejor (o de los mejores) era el "papyre". Y hace unos días me enteré de la existencia de un concurso literario en el que al ganador le regalan un e-book papyre. Lo sentí como una revancha o, mejor, una reparación. Como si, después de todo, trabajar en ese infierno de jefe taimado, inútil y enfermo, hubiera sido para algo: mi e-book.
A ver si es verdad, aunque creo que, como todo en la vida, los sueños están lejos de la realidad; el ganador hasta ahora del concurso, en cuanto baja puestos, no sé cómo hace, a los minutos todos los demás bajamos más que él y se vuelve a poner el primero (las notas más altas son 4 y 5). Hoy día ganan los concursos los que saben de informática, no de literatura.
En fín, que si hay alguien con corazón, que haya entendido mi rabia y quiera ayudarme, podéis votar en las direcciones de los relatos que adjunto abajo, que son los dos que he puesto a concurso. No sólo es por un e-book, es por reparar de alguna forma el golpe que me dio la vida. Aunque me equivoque, yo lo siento así. No sabéis cuánto.
Gracias por adelantado.
3.2.10
Un día, ajena
1.2.10

Trabajo con personas mayores, niños y adolescentes. Los mayores y pequeños agradecen cualquier atención, cualquier gesto. Los adolescentes, no. Es como si nos diese miedo entrar o salir de la vida.
24.1.10
REVIEW DE LA LECTURA
"Esta vez nos reinventamos a nosotros mismos. No son relatos, no son poemas, es el relato de un diario.
No es posible recoger la belleza de las palabras que manaron de aquel escenario. Aun así vamos a tratar de, en lo posible, recrear el ambiente.
Estos son solo algunos de los retazos que Silvia e Iván (Appu) consintieron en desprender de ellos mismos para compartirlo con nosotros… ¿qué hay más íntimo que un diario?
Del alma de Silvia y Appu:
“Visto un abrigo recto y pesado que pica…”
“Hace años que no salgo con Sofía. Van pasando las clases y no me entero de una palabra. Una a una los alumnos se van acercando con notitas de despedida hacia mí. Un grupo de niñas sigue llorando”. Y en medio de todo este lagrimal, un perro que te mira como una persona, se sube al escenario.
“Un tren mata a una chica a la que creo, acabo de distraer al preguntarle la hora…”
“Mucho queda de todo eso en verdad, pero yo no soy la misma…”
“Ahora no huele a salvaje, a hierva pisada, a arena. Ahora no huele a nada…”
Un año especial que marcó un cambio… solicita alguien del público. 28 de junio: “hoy me voy de Buenos Aires. En la carretera vas tan lento que te pitan enfadados. Paras en una gasolinera, y pierdes el tapón del depósito en la carretera. Aun espero encontrarlo en algún arcén”.
“Nada de eso impide que escape por mi garganta tu ausencia…”
“No volviste más que para volver a irte…”.
Son retazos de vida, momentos ya huidos, demonios que se creían vencidos. Pero ahora es de nuevo presente: nuestra biografía desafía el tiempo psicológico.
Silvia se desnuda, a pesar de ella misma se quita la máscara. Nos abre su vida, pero no admite miradas indiscretas.
“Mi hermano con su mujer se muestra muy nervioso. Nos pide que nos lavemos las manos y nos da un discurso. Tiene una noticia importante que darnos. Al fin y al cabo no es más que la ilusión de tener un hijo…”
Ivan deshace el contrapeso, arrogante, liviano. Es un caballero de los de darga antigua, con poesía en vez de pan bajo el brazo. Appu supone el caballero descompuesto, la mano reposada, el canto elegante, pausado.
“Me gustan las mujeres, el color de sus bragas, el cuenco y la lira, Amelie, soñar contigo antes de dormirme, el riesgo, mis ojos azules, el hombre lobo en busca de la mujer pantera…”.
Ella permanece junto a su voz, cree que detrás de sus folios puede esconderse, mientras nos habla de cómo su madre la vestía de rojo… “somos los únicos extraños…”. El fondo de su alma habla por sí misma, aun a pesar de ella:
“Sentirme desnuda en unas sábanas ajenas en el amanecer…”
“…que me hablen mirándome a los ojos…”
“… y no me gusta el miedo”."
21.10.09
18.10.09
1980
4.10.09
21.9.09
1982
4.8.09
Azul de mar
http://huelvasurlibre.blogspot.com/2009/08/silvia-maria-alvarez-merino.html
"Silvia Mª Álvarez es psicóloga de profesión y escritora de afición. Nació en Madrid y ha vivido por toda España, por lo que no ha dejado de sentirse una extranjera en todos lados. Nunca pensó en hacer algo con lo que escribía, así que tiene la habitación repleta de papeles viejos y recuerdos llenos de palabras. Un día, por probar algo nuevo, decidió mover esas letras y colaboró en revistas y proyectos literarios, como "Algarabía", "Escritores en red", "Proyecto Sherezade". Autopublicó un libro de relatos "Relatos para varias cosas" e incluyeron otro en "Atmósferas", una antología de cuentos para la Asociación Vicente Ferrer. Escribe y muestra sus fotografías en su blog "Una vida ajena", http://www.simalme.blogspot.com. Mientras tanto, le está costando una fatiga enorme preparar su próximo error"










