17.1.07

Hoy tengo ganas de leer. Tengo ganas de sonreir. Tengo ganas de reirme de mi. De ser dos. De creerme cuatro. De sentirme cerca de cinco. De hablar de y con seis. Hoy tengo ganas de levantarme, de respirar, de escuchar, de tender la mano, de amar a todo y todos. Hoy tengo ganas.

10.1.07

Qué hacer con los tristes

Un amigo ha preguntado que qué podemos hacer con los tristes. Les recetaría un poquito menos de lucidez, un sorbo de buena suerte (siempre cuenta), quitar con una cuchara los bordes de insatisfacción, tópicos, películas de Meg Ryan y programas familiares. Que sigan con sus dosis de búsqueda, decepción. Eso significa que saben qué coño es esto. Que "esto" es no tener nunca las cosas claras. Que esto no es lo que nos vendieron.

5.1.07

Risto Mejide escribe... y bien

"Ser triste es no ser feliz, pero a veces estarlo. Ser triste es querer reír, y sonreír apenas.
O no, espera, ser triste es no acordarse de cómo suena la propia carcajada. Alegrarse el tiempo justo que se tarda en volver a tropezar con uno mismo. En una palabra, sobrevivirse. Cuando se es triste, ya pueden sobrarte motivos para dejar de serlo. Ya puedes estar con la mujer de tu vida, o con el hombre de la vida de otra. La alegría se tiene, en la tristeza se está. Al igual que ocurre con las ciudades, los países o los patios particulares, hay personas en las que siempre llueve.
A esa gente va dedicada esta línea. Y esta. Y esta. Y todas las que vendrán. Todas las que hagan falta para soplar las nubes de sus únicos días sí. Que son suyos, y de nadie más. Que nada ni nadie se los joda. Por favor."

Risto Mejide

29.12.06

Herzog

A Dios: Cuánto ha luchado mi mente para encontrar algún sentido coherente. No lo he conseguido. Pero he querido hacer tu incógnita voluntad, tomándola y tomándote a ti, sin símbolos. Todo lo que tiene un intenso significado. Sobre todo si yo quedo fuera.

A su madre: La vida que me diste ha sido muy rara, y quizá la muerte que he de heredar ha de ser más curiosa. A veces he deseado que me llegue pronto. Sí, la he esperado con ansia. Pero sigo del mismo lado de la eternidad que siempre. Del lado de acá. Y más vale así, pues todavía me quedan algunas cosas que hacer. Desde luego, han desaparecido algunos de los objetivos que tenía yo en la vida, pero tengo otros. La vida en este mundo no puede ser tan solo una película. Y en mí hay terribles fuerzas, incluidas la capacidad de admiración o de elogiar, energías, incluida la de amar, que me han sido muy perjudiciales, y que han hecho de mí un idiota porque no he sabido dominarlas. Tengo que librarme de ciertos tormentos persistentes. Así, he de librarme de la hiperactividad de esta cara mía. Lo primero que debo hacer es ponerla al sol.

A sí mismo: Por qué ser un tipo tan emotivo... Pero lo soy. Sí, lo soy, y a los perros viejos no se les puede enseñar. ¿Para qué luchar contra ello, si soy así irremediablemente?. Es mi inestabilidad la que me sirve de estabilizadora. No la organización, ni el valor, como les pasa a los demás. Comprendo que es penoso ser así, pero así soy y no hay remedio. Situándome en estos términos, incluso yo, puedo captar ciertas cosas. Quizá sea la única manera de comprenderlas. He de tocar el instrumento que me ha caído en suerte.

Al amor: Sé muy bien que esta extraña organización ha de morir. Y por dentro, algo, algo, sí, la felicidad. "Me conmueves". No hay elección. Algo produce la intensidad, un sentimiento sagrado, lo mismo que los naranjos dan naranjas, o los pájaros dan calor. Unos corazones engendran más amor y otros menos, seguramente. Pero, ¿significa esto algo?. ¿Es una idiota alegría lo que hace a este animal, el más peculiar de todos los animales, exclamar algo?. Y ¿es posible que esté convencido de que esta reacción es una prueba y un signo de eternidad?. "Me conmueves". Pero, ¿qué quieres, Herzog?. En fín, así es, no una cosa solitaria. Estoy bastante satisfecho de existir, después de todo. De ser como está mandado y por todo el tiempo que pueda permanecer en esta vida.

Saul Bellow

26.12.06

Me duelen las navidades


Cómo me duelen las navidades. Irritarme, creerme feliz hasta que veo una mano que pide, el gasto inmenso, dinero, dinero, dinero. La época del año donde hay más suicidios y más ingresos en psiquiatría. Obligación, marginación, frío, hipocresía, no sentirse a la altura, no sentir tu vida a la altura de todo lo que exigen, los programas de Raphael, el recuerdo de que hay que ser bueno, generoso, el agosto de ong´s y tiendas. Me duelen las navidades desde que dejé de ser niña y empecé a añorar lo que tuve y lo que nunca tendré.

24.12.06

15.12.06

Deja vu

Desde que me he levantado no he hablado con nadie, excepto en el trabajo. Según van pasando los minutos mi ánimo se va haciendo más y más insoportable. Pero resulta que la ciudad está llena de gente, (y de coches). Subo al autobús urbano, me agarro como puedo a la barra para no caerme, y aún así casi consigue el conductor tirarme al suelo (día completito). Pero, ¡oh, sorpresa!, veo allí al fondo dos asientos libres, cosa inexplicable en hora punta. Voy disparada hacia ellos y me siento delante de un chico joven. Está dormido, con la cabeza hacia atrás y la boca abierta. Lleva unas gafas de miopía enganchadas en su enmarañado pelo rubio. Y pienso en lo que me dice siempre una amiga mía, "unos mean en lata y no suena". Y me imagino a mi en la misma postura y sería de todo menos agradable de ver. Tiene una nariz algo grande, pero los labios igual de grandes, y la cara afeminada le da un cojunto armónico. Me digo, tiene que ser gay. Con un jersey morado, y perfectamente conjuntado con su mochila. Pero sus piernas abiertas 90 grados, y su descuidado aspecto me lo hacen dudar (además de mis feromonas que chillaban que "eso" no podía ser gay). Cuando se da cuenta de que hay alguien delante se incorpora, cierra la boca, y se pone y se vuelve a quitar las gafas. Durante unos minutos mira alrededor como perdido, con los ojos hinchados todavía del sueño y me mira. Abre su mochila y saca un libro. "Sonatas de Schubert" en inglés. Me doy cuenta de que en su mano izquierda lleva una venda, como la de los futbolistas, y me acuerdo de que en el conservatorio los violinistas las llevaban, en la mano izquierda, para no lesionarse con las notas más agudas. La mayoría de las sonatas de Schubert son para violín y piano. Es violinista. Parapetada tras mis gafas de sol no aparto mis ojos de cada uno de sus detalles. Detrás hay unas mujeres mayores que vuelven la cara para verle y cuchichean. Pero mi calle está cerca. Bájate aqui, bájate aqui. Cojo mi bolso, clara señal de que mi parada es la siguiente. Me mira, me deja paso y me voy. Él viene detrás mía. Bajamos del bus y, como no, yo voy hacia izquierda, y él a la derecha.
Horas más tarde llego a mi casa y, todavía no sé porqué, me pongo a buscar en el youtube. Y menos sé aún porqué encontré un vídeo de "The way we were". Y cuál sería mi sorbresalto, estúpido e infantil, pero sobresalto al fin y al cabo, al ver el comienzo de la película. Él hermoso, y digno... con el cabello rubio y durmiendo con la cabeza hacia atrás y la boca abierta. Y ella fea y contestataria, que le mira.

Tal como éramos


P.D.: La escena más erótica del cine. Robert Redford está borracho y confunde a Barbra Streisand, una fea solterona, con su escultural novia. Se meten en la cama, entre la sorpresa de ella y los litros de alcohol de él. Moraleja: lo que se puede hacer con la imaginación, con un chico guapo, y con los hombre borrachos.

8.12.06

Países y cine

Imagináos la típica escena de amor. Se quieren, y tienen detrás una historia en la que se han conocido pero no lo sabían.

HOLLYWOOD: Una calle de un barrio residencial típico americano, con las casas enormes, sus jardincitos y el cochazo en la puerta.
Siempre hay un niño que pasa en bicicleta. Ellos, como no, monísimos, limpísimos y perfectos.

- Hace tiempo que pienso en ti. Sé que eres mi destino. He tenido muchos fracasos hasta encontrarte. Vámonos juntos.
- Es verdad. Dejemos todo y vámonos. Vayamos en busca de nuestra felicidad...


FRANCIA: Ella con ojeras, él despeinado, pero sin perder una gota de glamour. El fondo un interior u oscuro. Un primerísimo primer plano de ambos de cuello para arriba. A ella se le ven las arrugas.

Él: ..............................................................................
Ella: ...........................................................................


ARGENTINA: Una calle en el centro de Buenos Aires. Él es Ricardo Darín.

- Che, ¿no vas a decirme nada?.
- Qué te voy a decir que vos no sepás. Sos profesor de Universidad. No creemos en eso, son boludeces.

Aparece el amigo graciosillo, se reconcilian, superan con más o menos esfuerzo los obstáculos, y logran vivir medio felices en su pisillo, con alguna triquiñuela y muchos chistes intelectuales.


ESPAÑA: No es la escena típica. Son guapos pero el equipo de maquillaje ha tenido muy, pero que muy poco trabajo. Es un piso en el centro de Madrid o Barcelona, viejo y casi sin decoración. Ella está orinando, haciendo pis.... como lo queráis decir. Y él rascándose los... también como lo queráis decir.

- Vente a la cama.
- (ella va)...


CHINA: Él la mira, ella le mira. Se acercan. Bajan la cabeza. De fondo se ve un paisaje espléndido. Los colores son borrosos, pero muy intensos. Cada plano parece un cuadro, y cada movimiento de ellos, medido.

- No sabía que vivía usted cerca.
- Sí, vivo en la calle Chuang.
- He oído que en esa calle venden las mejores flores de loto.
- Si, es cierto.
- Se miran, acompasados, sonríen, y se van.

6.12.06

Peras al olmo

No me gusta cómo escribo. Me leo y me aburro. Lo que pongo casi nunca es lo que quiero decir. El resultado de todo es una forma absurda, de niñata. Y el contenido, como me dijo un amigo, al mejor estilo Coelho. Me rasco, y me rasco la cabeza, intentando encontrar una respuesta, un atisbo de calidad, algo que se salve. Pero sólo se me ocurre leer otros blogs, y cagarme en la madre que me parió sin un mínimo de talento. No quiero ser buena, no quiero dedicarme a ello, ni ser la mejor, por supuesto. Pero, joder, sólo quiero que estas ganas de expresar, no sé qué, se reflejen un mínimo tal y como lo siento. Pero es inútil...... Ahí os quedáis.......Y aqui me quedo yo con mis ganas..... Por si hay algún masoquista, puede pinchar en NOVELA.

1.12.06

Síndrome del alienado

Marcos parecía una hombre normal. Pero no. Estaba enfermo. Siempre se sentía solo. Como mucho le quedaba tiempo para distraerse. Se imaginaba flotando por encima de la gente, lejos, muy lejos de todos. Como si estuviese viendo una película. Nunca había estado con nadie, ni conocía el amor. Tampoco le interesaba. Sólo era feliz haciendo lo que más le gustaba, pintando. Hacía tiempo que dejó de pedir alguna persona que le amase, primero, y más tarde que le hiciese compañía. Ahora sólo deseaba que le dejasen tranquilo, y que no le metiesen en problemas. Envidiaba a todo el mundo, todos parecían tan felices, tan naturales, viviendo. Nunca nadie le había considerado importante, había crecido con la idea de que era secundario. Y lo peor de todo era que así parecía ser. Pensando en cómo podía cambiar esto un día decidió ir al psicólogo. Le contó todo, cómo se sentía, qué hacía, durante varias sesiones. Después de las cuales, con una sola frase le dijeron el diagnóstico y tratamiento. Tienes el síndrome del alienado. Si ves el mundo distante, acércalo.

25.11.06

Al tonto Rafael

¿Quién aquél?, el tonto de Rafael. Ese del que la gente se rie, ese fracasado en todo que avanza por el mundo a trancas y barrancas, con sudores y resbalones. Ese al que todo se le cae, ese temeroso de una mala palabra, no oida, sino dicha. El que se arrastra como el agua de un día de lluvia para confundirse con el suelo aún a costa de que le pisen. Ese que no se cree nada, que no espera nada y sólo ama. El que tiende la mano indiferente del resultado, por tender la mano, incorruptible, invariable y eterna. El que se crece en la soledad y la desgracia. El estúpido incapaz de matar una mosca, sin personalidad, simple e inexistente para los demás. A todos ellos, mi admiración y veneración eterna. Por ser humanos. Por ser buenos. Por no participar en ningún concurso. No estáis sólos. Alguien cree que sois la pura falta de hipocresía porque todos, al fin y al cabo, somos fracasados disfrazados. Por los valientes, con coraje, personalidad, ánimo y bondad para mostrarse como son y, aún así, amar.




Por las calles, ¿quién aquél?
¡El tonto de Rafael!
Tonto llovido del cielo,
del limbo, sin un ochavo.
Mal pollito colipavo,
sin plumas, digo, sin pelo.
¡Pío-pic!, pica, y al vuelo
todos le pican a él.
¿Quién aquél?
¡El tonto de Rafael!

19.11.06

Comparativa de "Sway"... por decir algo

Peter Cincotti era una promesa cumplida desde hace muchos años, algo increíble teniendo en cuenta sus 23 añitos. Niño bien neoyorkino con look "jazzero", una voz rasposa y algo nasal, pero con las mejores dotes jazzísticas. Un genio interpretativo, que le da un aire nuevo a los estándares del jazz y pop, pero siempre personal y trabajado. Creaciones que suenan a underground, a blues, con pocos espectadores pero que gusta a todos. Ha logrado acercar el jazz más puro y ortodoxo a los nuevos gustos y generaciones.

Peter Cincotti - Sway (Live)




Nacido en 1975 el canadiense Michael Bublé canta tipo Sinatra con tufillo de "Il Divo", producto comercial al mejor estilo "Risto" de OT. Pero no podemos negarle una voz como pocas, bonita-bonita, que él cree consecuencia de un resfriado infantil. Da igual. Nos gusta verle, oirle, aunque demasiado almidonado quizá para el gusto de algunas y algunos, sin que eso impida el despertar de los furores uterinos con ese movimiento tan poco suyo, más bien de Forrest Gump, pero claro, no es lo mismo...

michael bublé - sway



17.11.06

¿El fin de las esperanzas?

A partir de ahora voy a escribir más. Lo voy a necesitar.
Es muy fácil ser optimista a los quince años. Estoy rodeada todos los días de personitas que creen que serán algo importante, que piensan que es obvio que serán felices, que te dicen con toda desfachatez que las desgracias les pasan a los demás, a ellos nunca. Y lo tienen tan claro como que el agua es agua. Para ellos el mundo será una especie de parque de atracciones en el que les queda mucho por disfrutar y el riesgo será para otros, ellos son inmunes a cualquier peligro, porque son ellos.
Es muy difícil tener esperanzas a partir de ciertas edades. Todo se tuerce, nada sale realmente como esperábamos, ni de cerca. Un día nos levantamos y nos damos cuenta de que ya estamos acostumbrados a no hacer nada para salir de la mediocridad, ya no nos sentimos mal por ver realitys o por perder el tiempo en distracciones inútiles. Ahora mismo cualquier distracción se agradece, cualquier amigo y cualquier sonrisa. Aprendemos que vivir es apreciar las cosas pequeñas, y que si queremos ser mínimamente felices no podemos pedir mucho. Pero estamos en una edad en la que todavía no sabemos cómo. Es el momento en el que sabemos que no vamos a conseguir lo que queremos, pero no podemos evitar seguir pidiéndolo.

12.11.06

El disimulo

Los amigos van y vienen a lo largo del tiempo, y otros no vienen ya. Pero si son de los buenos y de los viejos, esos van y vuelven, siempre vuelven. Este fin de semana he estado con amigos que hacía tiempo que no veía. Y, para mi sorpresa, éramos los mismos. Parecía que el tiempo no había pasado. Hablábamos de lo de siempre, con los mismos gestos, las mismas preocupaciones... Y charlando con una amiga me dijo: Silvia, cuando somos más jóvenes creemos que el paso de los años nos hará, como por arte de magia, más responsables, resignados, adultos, seguros, maduros... Y no. Estamos igual y somos lo mismo. Parece que son los demás los que se hacen adultos, y nosotros, simplemente, disimulamos.

9.11.06

Orientalidad comercial

Qué casualidad, estoy leyendo "La esposa del dios del fuego", y he visto "Memorias de una Geisha". ¿Casualidad porqué?. Bueno, además de ir sobre orientales y estar hecho por americanos, va de lo mismo. Muchachas que desde niñas pierden sus padres y son muy, muy desgraciadas. Hasta que aparece el muchacho que las libera de todas las desgracias, las ama y las hace muy felices. Y comen perdices. En ambas hay dos historias que, perdonad que lo diga, no se lo cree ni Panete. En una, ella es una niña de 9 años, está llorando en un puente y viene un joven y apuesto hombre que le compra un helado riquísimo y le da los dos o tres consejos de su vida, convirtiéndose así en la única persona que la ha tratado con cariño y, por ende, en el amor de su vida. Años después, se encuentran, y resulta que ambos estaban enamorados y buscándose todos esos años... Perdone usté, ¿amaba a una cría de 9 años?, entonces no es una historia romántica, es sobre pederastas. ¿Se acuerdan los dos toda su vida de un heladito y una niña?, lo siento, no me lo creo. La otra tampoco se queda corta. Una mujer está casada con un hombre que la pega. Van a una fiesta y charlan con un americano. Hasta aquí, bien. Bueno, pues cinco años depués él resulta que la ha estado esperando y buscando todo este tiempo. ¡Si no hablaron prácticamente nada¡. Un hombre amable, atractivo, rico... No tenía nada mejor que hacer que perseguir a una casada fea...¡enga ya¡. En fin, que la orientalidad se utiliza en Hollywood y sucedáneos para dar un toque más comercial y pastelón a las historias de siempre, chico encuentra chica, chica encuentra chico. Con la diferencia de que en Oriente las chicas son muy, muy desgraciadas hasta que "él" no llega. Qué lástima.

7.11.06

Oda a la desidia

Me he levantado temprano, me acostaré tarde y en medio... nada. Qué fácil es perder el tiempo. Se va, y muchas veces no encuentras nada interesante que lo llene, bueno, a veces, ni interesante ni aburrido, simplemente nada. Me irritan los días en los que no trabajo mucho. Cuento los segundos muertos y cada uno que pasa aumenta mi irritación. Necesito hacer algo. Estudio, juego al tetris del móvil. Llamo a los amigos (no mucho tiempo, que también me irrita), voy a ver cosas, me fijo en detalles, pienso en planes para el fin de semana, cómo voy a decorar mi piso, qué colores voy a poner... Después de todo, pensándolo bien, he hecho más de lo que creía. Pero sólo se me ha quedado una cosa. En un hipermercado, viendo libros, cogí uno y lo ojeé. Al comienzo de un capítulo leí: "Si no puedes cambiar de destino, cambia de actitud".

2.11.06

Gracias, Carlos, muy bueno

-Dices que conociste a John en un ascensor, y mi pregunta es: ¿subía o bajaba? Esto es muy importante porque, cuando bajamos en un ascensor, siempre tenemos una sensación de vacío en el estómago que a veces puede confundirse con amor. En cambio, si subía, se trata de un caso claro de flechazo a primera vista, y también demuestra que John es un joven en período de ascenso. (De una carta a su hija Miriam)

-¿No es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith? ¿No? Perdone, por un momento pense que me había enamorado de usted.

-No piense mal de mí, señorita, mi interés por usted, es puramente sexual.

-Todo lo que soy se lo debo a mi bisabuelo, el viejo Cyrus Tecumseh Flywhell. Si aún viviera, el mundo entero hablaría de él. -(Periodista) ¿Por qué? -Porque si estuviera vivo tendría 140 años.

-Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.

-El puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota.

-Nunca olvido una cara. Pero en su caso, hare gustoso una excepción.

-Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!

-Una mañana me desperte y maté a un elefante en pijama. Me pregunto cómo pudo ponerse mi pijama.

-Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.

-Bebo para hacer interesantes a las demás personas.

-Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, está su esposa.

Groucho Marx

25.10.06

Cerrado por derribo

Este adiós no maquilla un hasta luego
este nunca no esconde un ojalá
estas cenizas no juegan con fuego
este ciego no mira para atrás
este notario firma lo que escribo
esta letra no la protestaré
ahórrate el acuse de recibo,
estas vísperas son las de después
a este ruido tan huérfano de padre
no voy a permitir que taladre
un corazón podrido de latir
este pez ya no muere por tu boca
este loco se va con otra loca
estos ojos ya no lloran más por ti
Joaquin Sabina

19.10.06

Esa extraña cosa

"Cuando el amor os hace señas, seguidle. Aunque sus caminos sean rudos y arduos, y aunque os envuelva con sus alas, cededle. Aunque la espada oculta entre sus plumas os hiera". (GIBRAN, El Profeta)

"Si hay un amor puro y exento de mezcla con otras pasiones, es el que está oculto en el fondo del corazón y que nosotros mismos ignoramos". (LA ROCHEFOUCAULD, Máximas)

"Preguntáis si el amor hace feliz; lo promete, creedle, aún por un día. ¡Ah! por un día de vida amorosa... ¿quién no moriría? La vida está en el amor... Sin él, tu corazón es un hogar sin llama; él todo lo quema, dulce veneno. He dicho en verdad como destroza un alma: ¡Preguntad pues si da la felicidad...! Cuando se lo ha conocido, su ausencia es espantosa; cuando vuelve, se tiembla noche y día... A veces, en fin, la muerte está en el amor y sin embargo...¡SÍ, EL AMOR HACE FELIZ!" (MARCELINE DESBORDES-VALMORE, El Amor).

"El verdadero amor no pide más que amar" (CRISTINA DE SUECIA, Máximas)

"Hay una sola clase de amor, pero hay mil copias diferentes". (LA ROCHEFOUCAULD, Máximas).

"He querido esta mañana traerte rosas; pero puse tantas atadas a mi cintura que los ajustados nudos no pudieron retenerlas. Los nudos se soltaron. Las rosas volaron al viento; se fueron todas al mar. Se fueron con el agua para no volver. La onda pareció roja y como encendida. Esta noche, mi vestido está aún perfumado... respira en mí el fragante recuerdo..." (MARCELINE DESBORDES-VALMORE, Las rosas de Saadi).

"-Te amaré siempre- dije yo. Ella se volvió contra la pared y dijo solamente: -Conténtate con amarme cada día.-" (DANIEL PENNAC, La pequeña vendedora de prosa).

"Mil cosas pueden impedir que se posea al objeto de nuestros deseos, pero nada puede impedir que se lo ame." (CRISTINA DE SUECIA, Máximas)

6.10.06

Sonría, por favor

El sentido del humor es la forma humana de expresar las ganas de vivir.

Mi madre siempre cuenta un chiste, el de los garbanzos, en el que lo más gracioso es un niño que vomita y vomita, y como no para, el padre le dice: ¡Niño, a ver si echas ya la pringá¡¡. En fin, cosas de mi madre. Por otro lado es escuchar la palabra "pene" en cualquiera de sus acepciones, (cuanto más vulgar mejor) y se parte de risa. Cualquiera diría que está casada...

Hay gente que, más que contar chistes, hacen de su vida un chiste.
Otros, con los que más me río, son tan sosos, rancios, serios, etc... que cuando cuentan un chiste te estás riendo antes de que se acabe por cómo lo cuentan. Son los típicos de "cómo era...sí, creo que decía algo así...", o los que, directamente te lo explican "claro, es un chiste porque...si te fijas...".

Los hay, que son los que más me gustan, que sacan sus artes cómicas en un contexto serio y aparentemente desconectado. Son los que, ingeniosamente, te meten una relación de cosas inesperada, los que con una frase escueta te muestran quién eres y cómo te ven en determinado momento. Como soy bajita, de este caso tengo muchos ejemplos. Mi padre me dice "eres grande, pequeña", mis amigos me dicen que me envidian porque quepo en cualquier lado, que si estoy concentrada como los mejores detergentes... Y mi frase de respuesta favorita es "estoy a la altura adecuada, a la del corazón", o "las esencias vienen en frascos pequeños"...

Luego están los que tienen risa contagiosa, que no te has enterado de lo que se ríen, pero da igual, acabas partida de risa por el suelo. Eso me pasó con una compañera de piso. Estábamos viendo un programa rosa, y salió un montaje de la Pantoja dando vueltas a velocidad supersónica mientras cantaba una canción de amor coplera a su "Cachuli". Mi compañera se puso a pegar gritos, voces y carcajadas, todo tan contagioso, que acabamos la una encima de la otra intentando tapar la boca a la otra para que parásemos, pero nada... Vino nuestra otra compañera y, cuando le contamos (como pudimos y entre lágrimas y carcajadas) de qué nos reíamos, nos miró con una cara de "no puedo creerlo", hizo que era muy gracioso, y se fue a su habitación confusa y mosqueada como cuando uno escucha a un loco.

En fin, que la risa es muy buena, pero sin duda, con lo que más nos reímos es con nosotros mismos. Una amiga mía, no hay vez que me vea que me recuerde la anécdota aquella de "David y José". Ella estaba saliendo con un chico que no le gustaba, David, y en ese momento empezó a conocer a otro que la traía por la calle de la amargura. Total, que una noche loca de pasión con su novio, en el momento menos adecuado exclamó "ay, Joooose". ¿Qué?, le preguntó el novio. Nada, nada, que vayas para abajoooooo, abajooooo. Él no se lo creyó, se enfadó, ella le contó la verdad, y él (inexplicablemente para cualquiera que lo oye) le pidió perdón. Está claro que decir la verdad ayuda. Lo que no sé si ayudará siempre tanto como en este caso...

Por cierto, un chiste:
-Pepe, qué cerdo eres, todo el rato eructando.
-Calla, calla, que he comido manitas de cerdo y deben estar aplaudiendo............

25.9.06

Rainbow connection

Why are there so many songs about rainbows
And what's on the other side?
Rainbows are visions, but only illusions,
And rainbows have nothing to hide.
So we've been told and some choose to believe it
I know they're wrong, wait and see.
Someday we'll find it, the rainbow connection,
The lovers, the dreamers and me.
Who said that every wish would be heard and answered
When wished on the morning star?
Somebody thought of that, and someone believed it,
And look what it's done so far.
What's so amazing that keeps us stargazing
And what do we think we might see?
Someday we'll find it, the rainbow connection,
The lovers, the dreamers, and me.
All of us under its spell,We know that it's probably magic...
... Have you been half asleep? And have you heard voices?
I've heard them calling my name....
Is this the sweet sound that calls the young sailors?
The voice might be one and the same
I've heard it too many times to ignore it
It's something that I'm s'posed to be..
.Someday we'll find it, the rainbow connection,
The lovers, the dreamers, and me.
Laa, da daa dee da daa daa,La laa la la laa dee daa doo...

21.9.06

De vez en cuando


Cuando menos te esperas, acaban de darte un golpe fatal, y ahí estás tú, riéndote, moviéndote de un lado para otro, con ganas de ver y hacer todo y, al fin y al cabo, feliz. Y te preguntas, ¿porqué?, me acaban de dar un golpe fatal, porque es fatal, ¿no?, sí, es fatal, y aquí estoy, riéndome. Hasta la tristeza cansa, y hasta el vacío no dura siempre. Y aquí estamos, riéndonos, y preguntándonos porqué.

8.9.06

Palabras para Julia

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

J.A.Goytisolo

3.9.06

España Campeona¡¡¡


El triunfo de la humildad y el juego de equipo. En palabras de Gasol: "Da gusto jugar con unas personas tan buena gente y tan normales. Me siento mucho más a gusto aquí que en el otro lado...".

EEUU, no lo sois todo, ni el dinero lo compra todo.

30.8.06

Brokeback Mountain

-¿Has estado en México, Jack? -como México no había nada. Eso había oído decir. Con esto Ennis estaba cortando la alambrada y arriesgándose a que le pegaran un tiro por traspasar el límite establecido. -Pues sí, qué coño, he estado en México. ¿Algún problema? -tantos años preparado para un ataque que llegaba tarde y a destiempo. -Tenía que decírtelo alguna vez, Jack, y va en serio. Lo que no sé -dijo Ennis-, todas esas cosas que no sé, podrían costarte la vida si llegara a enterarme de ellas. -¿Y a ti qué te parece esto? -replicó Jack-, sólo te lo voy a decir una vez. ¿Quieres que te diga una cosa?, podríamos haber vivido muy bien juntos, cojonudamente bien. Pero tú no quisiste, Ennis, así que ahora nos queda la montaña Brokeback. Todo se basa en eso. Es todo lo que tenemos, tío, ésa es la puta verdad, y espero que te enteres de una vez por todas aunque nunca te enteres de lo demás. Cuenta las veces que nos hemos visto en estos malditos veinte años. Mide la correa con la que me tienes atado muy corto, y luego pregúntame sobre México, y luego dime que me vas a matar por necesitar algo que casi nunca me das. No tienes ni puta idea de lo mal que se pasa. Yo no soy como tú. No me bastan un par de polvos de alta montaña una o dos veces al año. Me tienes destrozado, Ennis, hijo de la gran puta. Ojalá supiera cómo dejarte. Todo lo que no se habían dicho durante años y ya no se podían decir, confesiones, declaraciones, vergüenzas, culpas, miedos, se alzó entre ellos como enormes nubes de vapor de un manantial de aguas termales en invierno. Ennis se quedó como si le hubieran atravesado el corazón de un tiro, el rostro grisáceo y con las arrugas muy marcadas, una mueca en los labios, los párpados atornillados, los puños apretados, las piernas cediendo, cayó de rodillas en el suelo. -Dios -dijo Jack-. ¿Ennis? Pero sin darle tiempo a salir de la camioneta, mientras trataba de adivinar si había sido un infarto o un desbordamiento de cólera incendiaria, Ennis se puso en pie y, tal como una horquilla se desdobla para abrir la cerradura de un coche y luego se devuelve a su forma original, se las arreglaron para tensar la situación y dejarla casi como estaba antes, porque lo que se habían dicho no era ninguna novedad. Nada terminaba, nada comenzaba, nada resuelto.
Lo que Jack recordaba, y anhelaba con un ansia que no estaba en su mano dominar ni comprender, era aquella ocasión en el remoto verano de la Brokeback en que Ennis se le acercó por detrás y lo estrechó entre sus brazos, aquel abrazo silencioso que satisfizo un hambre compartida y asexuada.

E. Annie Proulx

3.8.06

Misty

Acababa de despertar la noche entre adoquines y calles estrechas. Las farolas eran de un amarillo viejo, dando a todo un aire bohemio y tradicional con las macetas y sus flores rojas encendidas y pequeñas. Todo indicaba que iba a ser una noche especial. El aire de primavera acariciaba como una esperanza.
Entramos en el pub, estaba más lleno que nunca. Un nudo se me puso en la garganta, necesito una cerveza. Desde lejos nos vieron Rafa, Fernando, Javi y el pelusa, que se acercaron, nos animaron y nos invitaron a todo lo que quisiéramos. No veía el momento de empezar. Javi, con sus pintas de pijo jazzístico, hablaba y hablaba de cómo hay que cantar "yesterdays", y qué improvisaciones son pertinentes y no. Poco más pude enterarme. Mientras tanto, las gafas de Fernando se agachaban para preveer el éxito de la noche, y Rafa bailaba y reía con unas carcajadas que se oían desde la otra ciudad. En ese momento vimos entrar a Fran, cómo has tardado tanto, nos estabas asustando. Estaba viendo las estrellas con una piba, ya sabéis. Con el tiempo que llevaba conociendo a Fran, seguía sorprendiéndome su facilidad para llevar a las chicas a la cama. Ni era guapo, ni alto, ni inteligente, pero las mujeres seguían viendo en él algo que yo nunca he logrado entender.
Nos llamó desde el escenario en montaje Jose, y nos pusimos mano a la obra. El primero que se sentó a su batería fue Fran, chiquito, con más cabeza que cuerpo, y su eterna sonrisa. Subimos los demás y fuimos ocupando nuestros puestos. Javi al piano, rubio impoluto y estirado frente a su piano Steinway. Fernando al bajo, recogiéndose cada dos segundos sus enormes gafas universales, Rafa sujetando el saxo con su abultada barriga, Fede a la trompeta y yo, como no, al micrófono.
La gente ni siquiera nos miraba, hablando entre ellos y liados con sus cervezas de mano. Esto siempre ha sido una alegría para mi, todo comenzaba así de manera más relajada. Pero no, hoy no era así, era como si estuviesen en una indiferencia retadora, como una bomba a punto de estallar. Miré a Fede, me sonrió, con su sonrisa tranquilizadora y su pecho de paz y, durante unos segundos, esperamos. Ahí estaba Inés, la lesbiana que me invitó a dos cervezas casi obligadas, y Juan, el percusionista de "Conservados", con su grupo, Pau, Mariano y Dani. Y antes de darme cuenta, el "plonc". El público desapareció, las letras de las canciones me llevaban por distintos paisajes anímicos, que acompañaban el vuelo de mi vestido largo, infinito. Sólo exitían las historias en ese momento. A veces vivía "a fine romance" sin besos, y gritaba "it´s wonderful" que tú te preocupes por mi, aunque al rato me quejaba de estar "bewitched" por unos "yesterdays", pero en el fondo, fondo, me daba igual, porque sabía que un día vendría "the man I love".
La gente aplaudió más las canciones tristes que las animadas, tipo "Mais que nada". Será que me resultan menos falsas.
Llegó el descanso, ahora venía la parte más difícil, todo iba a ser más instrumental, andaría de aquí para allá sin saber muy bien qué hacer, y las pocas cantadas eran muy, muy complicadas. Bebí agua, todos me felicitaron y me dieron ánimo para la segunda parte.
Al principio estaba más pendiente de qué hacer con mi cuerpo en general, pero según fue pasando el tiempo me iba tranquilizando. Me sorprendía, no dejaba de hacerlo, ver las expresiones de mis compañeros, tan concentrados, parecían otros. Hasta Fernando, con su aire patético y sus gafas superlativas, pasaba perfectamente por un intelectual cuasi atractivo. Fran, con su aire ingenuo y travieso lograba incluso hacerme entender su éxito entre las féminas, con su pelillo castaño claro alborotado, y su boca enérgica y petulante. Javi, como siempre, el que menos cambiaba, igualmente hermoso, bello, con sus ojos azules y su flequillo rubio largo almidonado, pero aquí, por lo menos, no hablaba. A Rafa se le suavizaba la expresión de caradura, que es lo más que se le puede pedir, y Fede parecía de otro mundo, a veces creí ver incluso un aura como de niebla alrededor, será por los ojos cerrados, por el movimiento regular y casi imperceptible o por la forma de pasarse la mano por la frente para secarse el sudor, como si hubiese en medio una tela densa.
Lo cierto es que casi se estaba terminando todo y no iba tan mal la cosa. Rafa no metió ningún patón, Javi no se creyó en (casi) ningún momento el único que tocaba, y Rafa no se fue por peteneras. Así que, después de todo, la noche había ido bien. El público parecía entusiasmado, interesado, entregado casi, diría yo.
Y por fin, la última canción. "Misty".
"Look at me, I´m as helpless as a kitten up a tree...".
Exacto. Justo cuando hablaba de lo débil que era, me quedé sin voz. Como una bocanada de aire, se fue, sin avisar. No que no llegase, o que desafinase, no, simplemente sin voz. Con los ojos como platos los demás seguían tocando, pero me miraban asustados, y Javi, con su cara de cabreo perpetuo, con un "qué coño estás haciendo" en la boca.
Entonces el milagro. Salió Fede al centro del escenario, como si tuviese todo controlado, esperó el acorde adecuado, y lo siguió y con su trompeta interpretó la melodía principal. Escuchaba al público decir, pero si es imposible, se va a quedar sin pulmones, y era cierto, era cierto. Y yo, alelada, sin poder reaccionar, y sin saber cómo iba a acabar eso. Pensaba que Fede se limitaría a tapar por un momento mi trabajo, hasta que me viese de nuevo capaz, pero no. Para la sorpresa de todos, se apartó la trompeta, y con los labios aún encendidos del esfuerzo, se puso a cantar. Nadie se lo podía creer. ¿De dónde había sacado Fede esa voz?, si ni siquiera hacía los coros...

"I get misty, just holding your hand.
Walk my way,
And a thousand violins begin to play,
Or it might be the sound of your hello,
That music I hear,
I get misty, the moment you´re near".

Me cogió de la mano, me guiñó el ojo, y en una mínima pausa que hubo me dijo "sigue tú".
Y sin saber cómo, ni de qué manera, simplemente, cantamos un dúo perfecto.

"When I wander through this wonderland alone,
Never knowing my right foot from my left
My hat from my glove,
I´m too misty,
and too much in love..."

2.8.06

Atardecer

Salí del trabajo, en plena calle Sierpes. Las calles estaban llenas, una manifestación en la puerta del ayuntamiento, y toda la plaza Nueva levantada. Me metí en el autobús urbano, justo a tiempo de que no se fuese. Al fondo vi a un antiguo amigo y me senté de espaldas a él. Pegado a mi había un chico con una cresta naranja, y enfrente un albañil joven, con unos brazos enormes y enormes ojos verdes que se caía de sueño. La parada se adelantó diez minutos, y unas tres calles por las obras, así que me bajé al lado del río. Había mucha gente echada en la hierba aprovechando los primeros rayos de sol del año. Y en el agua se daban clases de piragüismo y canoa.

26.7.06

Recuérdame

De vez en cuando algún eco te traerá a mí. Recordarás momentos vividos, felicidades. Y regresarás a tu rutina como vuelve el agua a su curso. Con tus hombres, tus ocios y tormentos, dejarás a un lado mi nombre y tu pasado. Y mientras yo, doliéndome de cómo te llevaste la ilusión, quizá soñando, besando, aburrida, perpleja, imaginando. Recuérdame, como se recuerda que se está vivo. Como se recuerda que hay que seguir adelante, a pesar de todo. Recuérdame como una estrella fugaz siquiera, sin verla, deslumbrante. Pero recuérdame. No quiero darme cuenta de que no vivo en ti ni una mísera parte de lo que yo te poseo. Recuérdame, a pesar de los males, de la inutilidad, de la pérdida de tiempo. Recuérdame en tu cama, en tus labios, sólo un instante. Y habrá merecido todo la pena. Recuérdame y me regalarás el mundo en un sueño. Recuerda que el hueco es el mismo, que la soledad es por igual compartida, que tu reloj son los segundos que vivimos. Que estás ahora compartiendo e imaginando estas palabras, toda tuyas, como condenados están mis pensamientos a morir en tu destino de hada imaginada y negada. Sal de tu estúpida rutina, escapa de las hipocresías cotidianas, de fingir que existes, y vuelve a donde eres, a mi recuerdo.

F. H.

18.7.06

Lletraferit

La prueba de que soy una "lletraferit" (herida por la palabra) es lo de Toribio.

Mi pueblo está lleno de una frase en rojo, negro y blanco, según el sitio, escrita en forma de graffiti. En algunas paredes puedes encontrártela hasta unas diez veces, sobre todo por el centro y determinado barrio relacionado con la historia. Esa frase, cuando llegué nueva la repetía y repetía mentalmente e incluso, a veces, en voz alta, "Toribio maricón, Toribio maricón". Me sonaba bien. Para mi, este pueblo era eso, "Toribio maricón". Y cuando daba una vuelta a una calle, o entraba en una que todavía no había visto imaginaba el "Toribio maricón" de rigor, y me preguntaba si en esa calle habría más, eso significaría que cerca se cocía algo de la historia o si, por el contrario, sería de las pocas calles en las que tendría que buscar, no sin ansia, hasta encontrarlo.
Llegué a hablar con una amiga de la frase, qué significaría, a quién le habría dado por escribirla por todas partes y, sobre todo, cuál era la causa. Pero no llegaba a ninguna conclusión. Hasta que hablé con un amigo cuya familia es de aquí desde hace generaciones, y me comentó que Toribio era un homosexual en los años setenta que no reconocía su condición. Se enamoró perdidamente de un hombre que le correspondía, estuvieron juntos cinco años, siempre ocultos y de manera clandestina, paseándose por los pueblos de al lado para que no los conocieran. Hasta que un mal día, Toribio encontró a la mujer de sus sueños (en este caso es para los padres) para casarse y, ni corto ni perezoso, meses después se casó con ella, y empezó a llevar una vida de lo más políticamente correcta, con su trabajo, su coche, su móvil (bueno, móvil no, todavía no existían), su mujercita... Y dejando a su antiguo amor, y eterno, en el camino. Cuando éste se enteró de que la cosa iba en serio, de que Toribio nunca iba a reconocer su condición sexual y de que le iba a abandonar, cogió un spray fosforescente, bueno, varios, y de varios colores, y anduvo meses y meses escribiendo por todas las paredes del pueblo "Toribio maricón". Claro está, todos se enteraron, por fin, y Toribio se fue. Lo que nadie sabe es si se fue con su mujer, su amado, solo o a qué.
Duró décadas el recordatorio de nuestro Toribio, hasta que, un día y un alcalde nuevo, mandaron borrar cualquier vestigio de la frase. Me levanté y me dí cuenta de que ya no había ningún "Toribio maricón" en las paredes. Todo estaba más limpio, más moderno. Pero a mi me entristeció que Toribio, por fin, pudiera hacer lo que quisiera de su condición sexual y que, al fin y al cabo, el tiempo acaba borrando todo, amores, historias, nombres, condiciones y palabras.

10.7.06

Un camino en el mundo

Y año tras año se desvanece nuestra memoria alejándose del círculo de las colinas.

Hasta que del jardín y la espesura
surge fresco el recuerdo:
y año tras año crecen los paisajes
familiares para el niño ajeno.


(V.S. Naipaul)