31.7.07

Mar de verano


Llévame donde el mar y el cielo se confunden. Tráeme la brisa del océano de verano y la noche de luna llena. Salpica todo de hogueras de San Juan, celebra la quema de todo lo malo, abrázame y di que no quieres que acabe nunca. Cojamos arena en nuestras manos, tiempo por venir, y acariciemos la dicha de ver cómo no se puede apresar, cómo se va, frente a las olas frescas que arrugan la piel. Entre sal y olor a nube blanca grita a los cuatro vientos que eres eterno, que morirás con el mar de verano.

27.7.07

Bella del Señor-Solal

Solal es una fuente de energía con la que no todo el mundo puede luchar. Como la insulsa Aude, la que prefiere al Solal rico, teatral y falso. A partir de ahi él no puede dejarse ver tal y como es, aprende la lección, y con Arianne (de aria, contraria a él, judío) hará el papel a la perfección, sin mácula. Pero su lucidez inmensa no puede más que asquear del asunto, sabiendo que no es él, que hay que elegir pasión a ternura para no perder, para que la obra salga bien. Rehogada de vez en cuando con un poquito de enfado, de excentricidades, para no habituarse a la rutina, para no darse cuenta del aburrimiento existencial, de lo falso que es todo, y de que el amor no existe. Pero él reniega de todo esto. Sabe que es el único modo de mantener en escena la función, pero esta conciencia no le deja siquiera disfrutar de ello. Extranjero en todos los sitios y países, sólo se ve aceptado tal cual es por una enana judía que le cura las heridas de una paliza que le dan unos nazis. Por su abuelo centenario y demenciado, con momentos de lucidez que ponen a todo y todos en su sitio, con el que acaba vistiéndose de rabino, rezando delante de todos los cristianos, afirmándose en sus raíces, y exponiéndose a las burlas y expulsiones de los correctos y adecuados calvinistas. Todos sabemos que ninguna mujer logra conocerle, en el fondo ninguna quiere, sólo buscan quedarse con sus adjetivos positivos. Busca algo más fuera de su círculo, pero al final, después de haber vivido todo lo visible y lo invisible, la imagen que llena su conciencia es él de pequeño, en su isla mediterránea, con sus paisajes, amigos y juegos, percatándose de lo poco que significan todas sus mujeres, sus anhelos y sus trabajos.

22.7.07

Johnny Guitar Logan Hayden

- ¿De verdad creías que después de cinco años te estaría esperando?
- El camino es largo, desde Albuquerque. Dejé que mis pensamientos viajaran. Me decía que sería muy bonito estar juntos de nuevo.
- Es muy generoso de su parte, Sr. Logan. ¿Es una proposición?
- Un hombre debe echar raíces en algún sitio. Este me parece un lugar tan bueno como cualquier otro.
- Es la declaración más conmovedora que una mujer haya oído nunca. Estoy abrumada.
- Quizás no esté bien expresada, pero esa es la idea general, ¿no?
- No, Sr. Logan, no es esa la idea.
- Supón que me lo cuentas.
- Es una triste historia.
- Me gustan las historias tristes.
- Hace cinco años una muchacha conoció a un hombre. No era ni bueno, ni malo, pero ella le amaba. Quería casarse con él. Trabajar a su lado. Construir un futuro con él...
- Hubieran vivido contentos y felices.
- No lo hicieron. Se separaron. Él no se veía atado a un hogar.
- Entonces ella hizo algo inteligente al no casarse con él.
- Ella era inteligente. Aprendió a no enamorarse nunca más.
- Cinco años es mucho tiempo. Ha debido conocer otros hombres desde entonces...
- Algunos.
- ¿Y si aquel hombre volviera?
- Cuando un fuego se extingue por sí solo, no quedan más que cenizas.




- ¿A cuántos hombres has olvidado?
- A tantos como mujeres tú recuerdas.
- ¡No te vayas!
- No me he movido.
- Dime algo agradable.
- Claro. ¿Qué quieres que te diga?
- Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años. Dímelo.
- Te he esperado todos estos años.
- Dime que habrías muerto si yo no hubiese vuelto.
- Habría muerto si tú no hubieses vuelto.
- Dime que aún me quieres como yo te quiero.
- Aún te quiero como tú me quieres.
- Gracias (bebe). Muchas gracias.


27.6.07

Novela I

Él nació moreno, con mucho pelo y feo como pegarle a una madre. Fue creciendo igual de feo y muy gordo. Los niños le daban de lado y las niñas se reían de él. Pasó su infancia encerrado en la habitación leyendo toda clase de libros, esperando encontrar uno que le diese la clave de cómo vengarse de todo el mundo. Llegó a los catorce sin un amigo, sin conocer lo que eran los lugares de ocio para chicos de su edad, y hablando como un sabio a sus familiares mayores. Sus tíos y primos le consultaban sobre cualquier problema o duda, nada que él no pudiese solucionar. Y en medio de su enorme biblioteca y la soledad fue alimentando una sabiduría de anciano, una forma de expresión de aristócrata y unos gestos comedidos y serenos. Pero de pronto, en unos pocos meses se convirtió en hombre, un hombre atractivo, un cisne de ojos verdes y piel reluciente. Sus familiares no le conocían, no se atrevían ya a preguntarle nada, su madre se sentía de alguna manera decepcionada, no era su niño, demasiadas connotaciones sexuales para serlo. Su padre empezó a sentir cierta distancia e incomodidad y así, el refugio de sus días, su familia, dejó de serlo. Con 18 años se fue a la universidad, en la que acabó trabajando. Daba conferencias y proyectaba intervenciones, convirtiéndose en el catedrático más joven del país. Pero sin abandonar su mundo de libros, todos estos años experimentó el éxito en un campo extraño para él, e imposible hasta entonces. Las mujeres. Inesperadamente ellas pedían su atención. Incluso demasiado y demasiadas. Al principio se sentía incómodo y lo tomaba como su particular revancha. Pero poco fue acostumbrándose y, sin negar que disfrutaba de la situación, se propuso enamorar al mayor número posible.Él se sentía fuera de peligro. Asqueado por cómo le habían tratado siempre, no podía más que sentir desprecio por todas. No había una que conociese o compitiese en sus intereses intelectuales, lo que hacía aún mayor su desprecio. Con el tiempo, además, se fue puliendo más y más su belleza, él salía ya casi todos los días, aún a costa de no dormir muchas veces, y todos las noches, sin falta, tenía una compañera nueva de colchón.

novela II

Les cayó mal desde el principio. Alto, enorme, con hombros en forma de T, pelo largo y castaño y ojos verdes. Demasiado guapo para caer bien a un hombre. Los dos sentados en la mesa más cercana al escenario, y él, sonriente y brillante, apoyado en la barra solo, de blanco entero. Aparecían las mujeres y lo observaban fijamente, intentando capturar su luz, su aroma. Y él, lejano y genial, sonreía a su compañera invisible agachando la cabeza en un gesto de timidez que dulcificaba por un momento su aire de seguridad y aplomo.En ese momento entró por la puerta Melania. Lo divisó desde lejos, y se fue hacia él. Hablaron percatándose detalle a detalle de sus cuerpos, sus gestos. Y Traso desde su mesa los odiaba, venían de otro mundo desconocido para él de ventajas y glorias. No podía ni imaginar competir con él, con sus ojos almendrados, su aura de fantasma genial, tan grande y tan blanco, tan puro con su sonrisa bordada y su gesto sobrehumano.Pero entonces vino el desastre. Acercó su mano al cuello de Melania, guardándola debajo de su pelo suelto, recogiendo su barbilla y acariciando sus labios, una limpieza superficial de algo que instantes después besó, con la energía del que sabe que lo hace bien y que tiene entre sus fauces un bocado celestial.

23.6.07

Juego de Peyote

Se trata de contar 8 cosas de uno mismo.Además de las 8 cosas tiene que escribir en su blog las reglas.Por último tiene que seleccionar a otras 8 personas y escribir sus nombres.Por supuesto no hay que olvidar dejarles un comentario para que se enteren de que han sido seleccionadas para este juego.

¿8 cosas mías?.....
- Hace poco hice un test ideológico, y había 4 posibles resultados, facha, liberal, rojo y "drogata maricón". A mi me salió esto último...
- Leo todas las noches antes de dormir. El tiempo que le dedico depende de lo interesante que sea el libro.
- Soy psicóloga de profesión porque me "resultaban" fascinantes las personas.
- Lo bueno lo siento muy bueno, y lo malo muy malo.
- Duermo con una gata blanca y viejita.
- Siempre busco, no sé qué.
- Soy extranjera en todos los sitios.
- ¿Míos?, mis recuerdos.


Que conteste quien quiera, todos los que están agregados están invitados.

15.6.07

Continuidad en los autobuses

"Desde que me he levantado no he hablado con nadie, excepto en el trabajo. Según van pasando los minutos mi ánimo se va haciendo más y más insoportable. Pero resulta que la ciudad está llena de gente, (y de coches). Subo al autobús urbano, me agarro como puedo a la barra para no caerme, y aún así consigue el conductor casi tirarme al suelo (día completito). Pero, ¡oh, sorpresa!, veo allí al fondo dos asientos libres, cosa inexplicable en hora punta. Voy disparada hacia ellos y me siento delante de un chico joven. Está dormido, con la cabeza hacia atrás y la boca abierta. Lleva unas gafas de miopía enganchadas en su enmarañado pelo rubio. Y pienso en lo que me dice siempre una amiga mía, "unos mean en lata y no suena". Y me imagino a mi en la misma postura y sería de todo, menos agradable de ver. Tiene una nariz algo grande, pero los labios igual de grandes, y la cara afeminada le da un cojunto armónico. Me digo, tiene que ser gay. Con un jersey morado, y perfectamente conjuntado con su mochila. Pero sus piernas abiertas 90 grados, y su descuidado aspecto me lo hacen dudar (además de mis feromonas que chillaban que "eso" no podía ser gay). Cuando se da cuenta de que hay alguien delante se incorpora, cierra la boca y se pone y se vuelve a quitar las gafas. Durante unos minutos mira alrededor como perdido, con los ojos hinchados todavía del sueño y me mira. Abre su mochila y saca un libro. "Sonatas de Schubert" en alemán. Me doy cuenta de que en su mano izquierda lleva una venda, como la de los futbolistas, y me acuerdo de que en el conservatorio los violinistas las llevaban, en la mano izquierda, para no lesionarse con las notas más agudas. La mayoría de las sonatas de Schubert son para violín y piano. Es violinista. Parapetada tras mis gafas de sol no aparto mis ojos de cada uno de sus detalles. Detrás hay unas mujeres mayores que vuelven la cara para verle y cuchichean. Pero mi calle está cerca. Bájate aqui, bájate aqui. Cojo mi bolso, clara señal de que mi parada es la siguiente. Me mira, me deja paso y me voy. Él viene detrás mía. Bajamos del bus y, cómo no, yo voy hacia izquierda, y él a la derecha. Horas más tarde llego a mi casa y, todavía no sé por qué, me pongo a buscar en el youtube. Y menos sé aún por qué encontré un vídeo de "The way we were". Y cuál sería mi sobresalto, estúpido e infantil, al ver el comienzo de la película. Él hermoso y digno... con el cabello rubio y durmiendo con la cabeza hacia atrás y la boca abierta. Y ella fea y contestataria, que le mira."



Esto fue un 15 de Diciembre. No lo volví a ver. Hasta este 11 de Junio, lunes. Me acordaba perfectamente de su cara. Aunque más delgado y menos favorecido, pero daba igual, era él, estaba segura. Me senté de frente pero bastante lejos. No tuve problemas para verle porque había poca gente. Silbaba y miraba por la ventana con una camiseta azul oscura. Se bajó en la misma parada de "siempre". Yo me lo tomé con ironía, casi no me lo podía creer, lo he visto otra última vez, en el mismo autobús, misma hora, meses después. Pero el problema llegó el martes. ¿Y si lo vuelvo a ver?, ¿le digo que tiene escrito un post dedicado a él?... Subí al mismo autobús, la misma hora, y ahí estaba. Esta vez le eché coraje y me senté con él. No paraba de moverse, esta vez con una camiseta verde, hasta que sacó un libro de la mochila y se puso a leer "El vizconde demediado" de Italo Calvino. Me quedé helada. Ya es extraño ver a gente leer, no digamos ya a Italo Calvino, y que no sea su "Barón rampante". Yo aproveché y no dejé de mirarle, sabía que podía ser la última oportunidad y que yo, al fin y al cabo, no iba a mover un dedo. En ese momento me llamaron por teléfono para concertar una reunión de trabajo. Mientras me hablaban se les cayó una estantería encima, con el consiguiente ruido, y yo, sin poder ocultar mi euforia de haberle vuelto a ver, no tuve más remedio que partirme de risa. A todo esto él seguía leyendo. Acababa de guardar mi móvil en el bolso cuando sonó el suyo. ¿Si?, ¿quién es, movistar?, no gracias, no me interesa. Con voz grave y algo de acento extranjero, pero con un perfecto castellano. No podía evitar mirar por la ventana mientras le escuchaba sin dejar de sonreír, qué casualidades da la vida. Esta vez tenía que bajarme en su misma parada, además. Ya menos segura al tener que incluir acciones a éste cúmulo de pensamientos, salí y casi me tuerzo un tobillo, pero salí relativamente bien del traspiés. Bajé casi corriendo por los nervios, sabía que andaba detrás mía. Crucé el paso de cebra y esperé mi semáforo como quien no quiere la cosa, pero de pronto me di cuenta de que no estaba. ¿Se habrá parado hoy en otro lado?, ¿habrá cogido otro desvío?. Yo seguía andando hacia la calle por donde siempre se metía, una calle estrecha y vacía. Miré hacia atrás y nada. En fin, qué más podía pedir, había estado bien la cosa... Dos días seguidos. ¿Sería casualidad?, ¿volvería a desaparecer?. Eché un último vistazo melancólicamente hacia la parada de autobús y... aquí estaba, justo detrás mía. Pasó a mi lado, con su camiseta verde y la mochila, y se metió en un bloque de pisos. Muy bien, aqui vive, C/ Virgen de Montserrat. Montserratito. Por dios, quita, quita...

Miércoles a la misma hora. El autobús no pasaba. Si se retrasa es posible que haya cogido otro anterior. Lo más seguro es que no lo volviese a ver, pura estadística. Ahí está el bus. Me subo, llego hasta la parte de más atrás, y nada, no está. Me lo olía. En fín, era lógico. Y yo que traía mi libro de Cioran... Qué vacío parecía el autobús entero. En fin, era esperable. Fue subiendo gente en las distintas paradas, se iba llenando el bus, pero estaba igual de apagado. Hasta que... ahí está. Hoy cogió una parada más lejana. Pero ahí está. Con su camiseta verde de ayer (qué guarro, jajaja). A mi lado no había nadie, pero esta vez no se sentó, se quedó de pie junta a la ventana, de nuevo silbando. Y ya sí, mirando hacia la chica que veía por tercera vez en la semana y que no dejaba de mirarle. A la hora de bajarse del bus esta vez fue él el que dió el traspiés, y yo la que tuve que quedarme esperando mi destino, que no era el mismo de él, hoy por lo menos...

Jueves. Hoy sí, hoy tenía que verle. Si lo he visto los tres primeros lo normal es que hoy también. Mismo bus, misma hora, subo atrás del todo y nada, no está. Pero da igual. Sé que se puede subir más tarde. Pero tampoco. Me bajo en mi parada y... qué triste todo. Alguien con el que no he hablado en mi vida (ni hablaré), pero qué triste se ha quedado hoy todo. Para colmo ha empezado a llover, una lluvia débil, intermitente, pero que cala tanto...

10.6.07

Las noticias del día (y del año)

UNAS MONJAS DEMUESTRAN LOS BENEFICIOS DE LA CERVEZA


Unas monjas castellano-leonesas han demostrado que beber cerveza de modo regular ayuda a reducir los niveles de colesterol, según los resultados de un estudio divulgado el jueves. Cincuenta monjas bebieron medio litro de cerveza al día durante 45 días.

"Cuando me miraron el colesterol resulta que ponía casi trescientos no sé cuantos más y en ese momento vino la cerveza y bajé a 210, soy muy feliz", dijo a TVE sor María Jesús. "Nosotras nos prestamos a hacer ese bien a la humanidad", dijo sor Almerinda Álvarez .



UN EMPRESARIO BELGA NIEGA UN EMPLEO PORQUE SU PERRO ES RACISTA


El empresario alejó al hombre nigeriano incluso antes de que pudiera entrar, y escribió una carta a la oficina laboral diciendo que no podía contratar al hombre debido a su raza, añadiendo que había riesgo de que su perro le mordiera.
La oficina laboral ha concluido que el hombre belga es racista y lo ha quitado de su lista de posibles empresarios.
"Mi perro es racista. No yo", dijo el belga a De Standaard.
El nigeriano, que lleva viviendo en Bélgica 32 años, dijo que no era la primera vez que era rechazado de un trabajo debido a su color, aunque otros empresarios han sido más sutiles. (A la izquierda véase perro).


DOS PERROS DETENIDOS...POR ACOSO SEXUAL

Dos perros callejeros tailandeses que se habían convertido en estrellas de la búsqueda de drogas en un aeropuerto cerca de la región productora de opio conocida como "Triángulo Dorado", han sido despedidos por orinar en el equipaje y acosar sexualmente a las pasajeras.

"A él le gustaba orinar en el equipaje mientras buscaba drogas en su interior", señaló el teniente coronel de la policía Jakapop Kamhon, ex entrenador Mok. "También le gustaba montarse en las piernas de las mujeres", agregó.
"Ambos eran tan buenos como los perros extranjeros entrenados para misiones contra drogas", declaró Kamhon. "Pero eran callejeros, por lo que sus modales eran peores que los de los perros extranjeros de raza", añadió.
Mok y Lai trabajan ahora en una granja, guiando pollos y cerdos, informó el periódico.

8.6.07

La sanidad en España

Después de pasar como he podido tres días con faringitis "roja", esta mañana he tenido que ir al médico porque me llegó "la blanca". Me explico. Yo tengo faringitis crónica, no tengo mucosa suficiente en la garganta, y se me agarran siempre todos los virus. La primera fase es una inflamación de la garganta en la que se pone roja. Pero si se agrava con una infección me salen unas pintitas blancas en las amígdalas. Y hoy aparecieron. Fui al médico a las dos de la tarde, cuando ya no estaba, así que tuve que ir de urgencias (que era lo que quería para no esperar). En la consulta se encontraban dos doctores, un hombre y una mujer, ambos mayores de los setenta, creo. Por lo menos lo parecía. Ella tenía más arrugas que un higo, sin dientes, con zapatos altísimos de plataforma y una camiseta que ponía "I´m too sexy", negra con letras rojas y lentejuelas. Maquillada hasta detrás de las orejas, y con el pelo negro azabache teñido, parecía una barbie geriátrica. Se pusieron entre los dos a pelearse porque no se decidían si darme más antiinflamatorios o menos. Ella le decía que me haría daño al estómago "pororesita", y él que me haría falta, pero no tanto... Después de un buen rato así me llenaron las manos de pastillas de todos los tipos y colores, la primera vez en mi vida que me dan el tratamiento entero gratis, y ellos se quedaron discutiendo acerca de si habían rellenado unas fichas o no...

6.6.07

Los guiris son "ruaros, ruaros"

Lo cierto es que, si me pongo a pensarlo, mi vida no es tan aburrida...
A las tres de la tarde en Sevilla, a 35 grados (me obligo a no repetir mucho el calor que hace, aún nos esperan los cuarenta y muchos de Agosto), con una faringitis de caballo y cerca de 38 de fiebre, tuve que sujetarme como pude para no caerme con las embestidas del bus urbano. Estaba todo lleno, pero ¡oh¡, sorpresa, una viejita sentada justo a mi lado se fue. Miré rápidamente alrededor para percatarme de la presencia de dos especímenes muy peligrosos en estos casos. Los viejitos, embarazados, o con críos, y los que miran con deseo MI silla. Dos segundos después estaba sentada, mirando los árboles de la ciudad y sonriendo. Florecillas violetas, el Parque Maria Luisa, los coches. Pasó un autobus enorme, de los de sillitas en el techo para los turistas, muchos guiris haciendo fotos, y todos sudando como pollos. Uno de ellos, con barba y barriga de mucha cerveza, se emocionó al ver un edificio y se levantó cámara en mano. Foto por aqui, foto por allá, cuando se entrecruzó en su camino la rama de un árbol, concretamente en su cara. En contra de lo que me esperaba el tío no se movió un dedo de su postura y siguió haciendo fotos, y las ramas siguieron dándole, hasta que una, debió de ser más gruesa, le echó para atrás. Cada vez que le pegaba en la cara una, sólo hacía una morisqueta como de desagrado (debe de ser la barba).

5.6.07

Cada día puede verse como algo nuevo?

Reconozco que me he cansado de mi propio blog. No es la primera vez que lo digo. Y todo porque como veo todos mis días iguales (o parecidos, o no dignos de ser escritos) pues no sé qué escribir. Pero esto va a cambiar. Hasta ahora esperaba algo "digno" de escribir. Ya no. De hecho, la mejor literatura es la que es capaz de hacer maravilloso lo cotidiano. A partir de ahora, bienvenidas anécdotas.

4.5.07

papeles guardados II

Tu boca es mía, la siento al lado de mis sienes, en afán ansioso lisonjera. La beso y beso tus carnes, tus vísceras, tus líquidos tibios, los ímpetus salados y viscosos. El mundo se recoge a tus labios y se rinde a la capa mística, quística, elíptica, característica de tu boca. Tu boca no es mia, soy yo, como todo lo tuyo. La manera de tus días es el verso de un poeta derruído y soterrado bajo el ritmo, el gusto de canela y enchilada, el futuro de mis ascos y pendencias a tus pies de puta, de amada, de reina, de ladrona, de mi.

30.4.07

Esta es la verdadera belleza

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
.
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
¡La besé tantas veces bajo el cielo infinito!
.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
¡Como no haber amado sus grandes ojos fijos!
.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido,
.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise!
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
.
Porque en noches como ésta, la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.



Pablo Neruda

25.4.07

Papeles guardados

Otra vez la bruma, abrumada.
No aparecen los claros equilibrantes,
sólo brumas confusas.
Grises y ásperas sobre claros,
tan lejanos,
sólo nubes que ennegrecen todo,
lo invaden
y no permiten ver la realidad,
tras ellas, más fácil.
Sólo habría que soplar
pero el aire no sale,
empapado cada poro
y hasta el infinito taponado.
Nubes por ojos,
negro es su color.

2001

3.4.07

Argumentum teologicum

Pero tenía implacablemente la sensación de que todo había acabado. Y estaba en lo cierto. Acababa de empezar, y todo lo que acaba significa el comienzo de algo. ¿O no?. Puede que después de un fin sólo haya la agonía de ese fin. O el comienzo de un vacío mayor. O la lucidez automática de que todo es un final en "da capo", hasta que el director lo señale. (¿Qué director tras el director mueve las fichas?, ergo Dios existe, entonces nos dimos cuenta de que los dioses eran seres crueles y taimados, y que teníamos un revólver en el bolsillo, de repente hubo revólveres en el sueño, nos levantamos y, con alegría, dimos muerte a los dioses).

23.3.07

Autoccionario de palabras escogidas

Soledad: rutina

Rutina: unas horas que creemos minutos con la esperanza de que alguna vez sea la palabra de una pelicula de la infancia en la que dos patinadores se la deseaban como el mejor deseo (u otra cosa).


Patinaje: acción de resultado en hospitales con seguridad.


Hospital: Institución escabrosa en la que uno sabe cuando entra pero no cuando sale.


Corazón: Icono cuyo imaginario popular representa con forma de zapatilla de Aghata Ruiz de la Prada, y en realidad tiene forma de puño.


Puño: símbolo de la agresividad, como lo pueden ser Bush, Bin Laden, Franco, Stalin...


Trotski: El cerdito bueno de Rebelión en la granja.


Libro: ratito de reencuentro los minutos antes de dormir.


Vida: acción de respirar y sentir que llega el aire hasta el fondo de los pulmones.


Muerte: Mucha muerte hay en la vida, y ninguna vida en la muerte.


Sueño: Lo que hay detrás de un ronquido.


Sueño2: Con lo que uno se engaña todas las mañanas pensando que alguna vez conseguirá.


Engaño: el mal menor y necesario tal y como está el mundo.


Fin: ...


9.3.07

Cabreada

Mi jefa tiene cuatro meses de experiencia más que yo. Y cuatro años menos que mi otra compañera. Pero se tira al jefe. Supuestamente nadie lo sabe. Pero ayer ya me tocaban los huevos, dándoselas de desconocidos, formales, relaciónexclusivamenteprofesional y bla,bla. Así que me salió del alma decirle: cuando acabemos la reunión me la llevo de ligues. A lo que, más corto que perezoso me responde: Que os aproveche, con una cara como si le hubiesen pegado una patada en el estómago y se revolviese contra el culpable.

Desde aqui hago un llamamiento y advertencia. Querido jefe, si no te gustan mis comentarios noestrictamenteprofesionales ya puedes darme siquiera de alta en la seguridad social.

P.D: Por si alguien se lo pregunta, mi jefa es más fea que Picio, y tiene menos gracia que pegarle a un padre. He dicho.

2.3.07

Terapia

Un cronopio se recibe de médico y abre un consultorio en la calle Santiago del Estero. En seguida viene un enfermo y le cuenta cómo hay cosas que le duelen y cómo de noche no duerme y de día no come.

-Compre un gran ramo de rosas- dice el cronopio.

El enfermo se retira sorprendido, pero compra el ramo y se cura instantáneamente. Lleno de gratitud acude al cronopio, y además de pagarle le obsequia, fino testimonio, un hermoso ramo de rosas. Apenas se ha ido el cronopio cae enfermo, le duele por todos lados, de noche no duerme y de día no come.


Julio Cortázar

26.2.07

Las cosas claras

Qué niño, qué desvalido sigue todo. Una coincidencia, varias casualidades, y despertar la historia que nunca hubo. Un castillo sangriento, Salvador. La vida de un condenado a muerte en una dictadura. !Qué putada¡. !Eso sí es una putada germano-española¡. El garrote vil, la expiración más cutre, bestia y cañí. Y mis tripas que gritan ¡Franco asesino, hijo de puta¡ con acento Sbaragliense del Mar del Plata. Porque estamos cansados de callar por miedos, incluso hoy. Cada cosa por su nombre, por favor. El café caliente, el chocolate espeso, y Franco derrocó por medio de la violencia un estado democrático legítimo, y abrió una época de hambre "posguerruna", penas de muerte "ejemplificantes", represión política e ideológica pagada con los huesos en la cárcel, prohibición del derecho de reunión... Por favor, basta ya, todo será relativo, y cada uno sus opiniones políticas, pero, hombre de Dios, o del demonio, lo blanco es blanco y lo negro es negro.

P.D. Qué asco, asco es lo que me provoca, que los descendientes de un dictador sigan con su dinero intacto (y meneando su culo, engordado a base de la riqueza que atesoró su abuelito tierno matando a otros, en un programa "familiar", y haciéndose fotos orgullosos del entrañable monumento que hizo el tierno abuelito a los muertos de un bando gracias a las muertes de los trabajadores del otro bando).

19.2.07

Coelho sin sobre Coelho

Estaba harta del trabajo y decidí pasármelo bien, desconectar, y quitarle importancia a los resultados ( que es algo así como "ser producto" para mi jefe). Y me he sorprendido. Me han consolado. He sido sincera. No he guardado ninguna máscara. He visto un vídeo. Pero aún así no todo ha sido fácil. Con lo más complicado me he seguido complicando. He querido matar a más de uno, de otros tantos me he aburrido (cómo se puede ser tan cansino, Dios mío...) y he salido con la misma sensación de siempre...Me voy, que os den. A veces se me erizan los pelos de pensar que así es como paso la mayoría de mis días. Sigo siendo tan ilusa como para seguir esperando a ver otro mundo, aún sin quererlo, sé que lo único que hace es perjudicarme. Pero, como diría Valmont, "no puedo evitarlo". ¿O no quiero?... Aún así creo ver asomos de lo que sería ese mundo de vez en cuando. Una frase especialmente inesperada y hermosa. Un halago. Saber que hay gente que espera desatar mi sonrisa. Un trato especial, bueno. Una anécdota memorable, graciosa, tierna. Son tan escasos. Y me abruma cuando me doy cuenta de que abunda lo contrario. Escenas violentas, egoístas. Un amigo tenía razón, me leo y parezco Coelho. Qué voy a hacer si me afecta todo. Soy como un radar con mayor alcance que la media. Todo lo recojo y lo filtro en cambios de humor. Nunca he sabido llevarme bien con las conversaciones intrascendentes, aunque sea la primera en pasárselo bien con las superficialidades, es más, las necesito. Para distraerme de mi propio discurso. Tan denso, tan tedioso, tan Paulo Coelho.

13.2.07

My funny Valentine

Esta ternura y estas manos libres,
¿a quién darlas bajo el viento ? Tanto arroz
para la zorra, y en medio del llamado
la ansiedad de esa puerta abierta para nadie.
Hicimos pan tan blanco
para bocas ya muertas que aceptaban
solamente una luna de colmillo, el té
frío de la vela la alba.
Tocamos instrumentos para la ciega cólera
de sombras y sombreros olvidados. Nos quedamos
con los presentes ordenados en una mesa inútil,
y fue preciso beber la sidra caliente
en la vergüenza de la medianoche.
Entonces, ¿nadie quiere esto,
nadie?

5.2.07

Escribir hasta en la muerte. La única vida quizá sea esa que nos acompaña más íntimamente, invenciones, sueños, sentimientos. Y lo que más ocupa nuestro tiempo lo más irrelevante. Todo tiempo es perdido. Si bajásemos de nuestras abstracciones inútiles. Mirar un techo tan blanco como nuestros pensamientos. Dejar pasar las horas, o no, da igual. ¿Qué se ha hecho a lo largo del día?. Quejar, penar, añorar, comparar, medir. Lo bueno no es tan bueno, al fin y al cabo eso sí lo tenemos claro. Lo que no nos queda tan claro es que lo malo no es tan malo. ¿Lo será?. Parece que la vida no tiene nada que ver conmigo. Ella va por ahi, y yo me estanco en mi mismo sitio, cada vez más lejos. Como una cámara que va hacia atrás y atrás y atrás hasta que todo es sólo un puntito.

("este deseo de poseerla es una herida que me fastidia como una fierecilla pero sé que poseerla es entonces no desearla") Nick Cave

Te seguiré hasta el final
te buscaré en todas partes
bajo la luz y la sombra
en los dibujos del aire
te seguiré hasta el final
te pediré de rodillas
que te desnudes amor
te mostraré mis heridas
y con las luces del alba
antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre
te seguiré hasta el final
entre los musgos del bosque
te pediré tantas veces
que hagamos nuestra la noche
te seguiré hasta el final
con el tesón del acero
te buscaré por la lluvia
para mojarme en tu beso
y con las luces del alba...
y cuando todo se acabe
y se hagan polvo las hadas
no habré sabido por qué
me he vuelto loco por nada
te seguiré hasta el final
por la escalera del viento
para rogarte por Dios
que me hagas sitio en tus besos

17.1.07

Hoy tengo ganas de leer. Tengo ganas de sonreir. Tengo ganas de reirme de mi. De ser dos. De creerme cuatro. De sentirme cerca de cinco. De hablar de y con seis. Hoy tengo ganas de levantarme, de respirar, de escuchar, de tender la mano, de amar a todo y todos. Hoy tengo ganas.

10.1.07

Qué hacer con los tristes

Un amigo ha preguntado que qué podemos hacer con los tristes. Les recetaría un poquito menos de lucidez, un sorbo de buena suerte (siempre cuenta), quitar con una cuchara los bordes de insatisfacción, tópicos, películas de Meg Ryan y programas familiares. Que sigan con sus dosis de búsqueda, decepción. Eso significa que saben qué coño es esto. Que "esto" es no tener nunca las cosas claras. Que esto no es lo que nos vendieron.

5.1.07

Risto Mejide escribe... y bien

"Ser triste es no ser feliz, pero a veces estarlo. Ser triste es querer reír, y sonreír apenas.
O no, espera, ser triste es no acordarse de cómo suena la propia carcajada. Alegrarse el tiempo justo que se tarda en volver a tropezar con uno mismo. En una palabra, sobrevivirse. Cuando se es triste, ya pueden sobrarte motivos para dejar de serlo. Ya puedes estar con la mujer de tu vida, o con el hombre de la vida de otra. La alegría se tiene, en la tristeza se está. Al igual que ocurre con las ciudades, los países o los patios particulares, hay personas en las que siempre llueve.
A esa gente va dedicada esta línea. Y esta. Y esta. Y todas las que vendrán. Todas las que hagan falta para soplar las nubes de sus únicos días sí. Que son suyos, y de nadie más. Que nada ni nadie se los joda. Por favor."

Risto Mejide

29.12.06

Herzog

A Dios: Cuánto ha luchado mi mente para encontrar algún sentido coherente. No lo he conseguido. Pero he querido hacer tu incógnita voluntad, tomándola y tomándote a ti, sin símbolos. Todo lo que tiene un intenso significado. Sobre todo si yo quedo fuera.

A su madre: La vida que me diste ha sido muy rara, y quizá la muerte que he de heredar ha de ser más curiosa. A veces he deseado que me llegue pronto. Sí, la he esperado con ansia. Pero sigo del mismo lado de la eternidad que siempre. Del lado de acá. Y más vale así, pues todavía me quedan algunas cosas que hacer. Desde luego, han desaparecido algunos de los objetivos que tenía yo en la vida, pero tengo otros. La vida en este mundo no puede ser tan solo una película. Y en mí hay terribles fuerzas, incluidas la capacidad de admiración o de elogiar, energías, incluida la de amar, que me han sido muy perjudiciales, y que han hecho de mí un idiota porque no he sabido dominarlas. Tengo que librarme de ciertos tormentos persistentes. Así, he de librarme de la hiperactividad de esta cara mía. Lo primero que debo hacer es ponerla al sol.

A sí mismo: Por qué ser un tipo tan emotivo... Pero lo soy. Sí, lo soy, y a los perros viejos no se les puede enseñar. ¿Para qué luchar contra ello, si soy así irremediablemente?. Es mi inestabilidad la que me sirve de estabilizadora. No la organización, ni el valor, como les pasa a los demás. Comprendo que es penoso ser así, pero así soy y no hay remedio. Situándome en estos términos, incluso yo, puedo captar ciertas cosas. Quizá sea la única manera de comprenderlas. He de tocar el instrumento que me ha caído en suerte.

Al amor: Sé muy bien que esta extraña organización ha de morir. Y por dentro, algo, algo, sí, la felicidad. "Me conmueves". No hay elección. Algo produce la intensidad, un sentimiento sagrado, lo mismo que los naranjos dan naranjas, o los pájaros dan calor. Unos corazones engendran más amor y otros menos, seguramente. Pero, ¿significa esto algo?. ¿Es una idiota alegría lo que hace a este animal, el más peculiar de todos los animales, exclamar algo?. Y ¿es posible que esté convencido de que esta reacción es una prueba y un signo de eternidad?. "Me conmueves". Pero, ¿qué quieres, Herzog?. En fín, así es, no una cosa solitaria. Estoy bastante satisfecho de existir, después de todo. De ser como está mandado y por todo el tiempo que pueda permanecer en esta vida.

Saul Bellow

26.12.06

Me duelen las navidades


Cómo me duelen las navidades. Irritarme, creerme feliz hasta que veo una mano que pide, el gasto inmenso, dinero, dinero, dinero. La época del año donde hay más suicidios y más ingresos en psiquiatría. Obligación, marginación, frío, hipocresía, no sentirse a la altura, no sentir tu vida a la altura de todo lo que exigen, los programas de Raphael, el recuerdo de que hay que ser bueno, generoso, el agosto de ong´s y tiendas. Me duelen las navidades desde que dejé de ser niña y empecé a añorar lo que tuve y lo que nunca tendré.

24.12.06

15.12.06

Deja vu

Desde que me he levantado no he hablado con nadie, excepto en el trabajo. Según van pasando los minutos mi ánimo se va haciendo más y más insoportable. Pero resulta que la ciudad está llena de gente, (y de coches). Subo al autobús urbano, me agarro como puedo a la barra para no caerme, y aún así casi consigue el conductor tirarme al suelo (día completito). Pero, ¡oh, sorpresa!, veo allí al fondo dos asientos libres, cosa inexplicable en hora punta. Voy disparada hacia ellos y me siento delante de un chico joven. Está dormido, con la cabeza hacia atrás y la boca abierta. Lleva unas gafas de miopía enganchadas en su enmarañado pelo rubio. Y pienso en lo que me dice siempre una amiga mía, "unos mean en lata y no suena". Y me imagino a mi en la misma postura y sería de todo menos agradable de ver. Tiene una nariz algo grande, pero los labios igual de grandes, y la cara afeminada le da un cojunto armónico. Me digo, tiene que ser gay. Con un jersey morado, y perfectamente conjuntado con su mochila. Pero sus piernas abiertas 90 grados, y su descuidado aspecto me lo hacen dudar (además de mis feromonas que chillaban que "eso" no podía ser gay). Cuando se da cuenta de que hay alguien delante se incorpora, cierra la boca, y se pone y se vuelve a quitar las gafas. Durante unos minutos mira alrededor como perdido, con los ojos hinchados todavía del sueño y me mira. Abre su mochila y saca un libro. "Sonatas de Schubert" en inglés. Me doy cuenta de que en su mano izquierda lleva una venda, como la de los futbolistas, y me acuerdo de que en el conservatorio los violinistas las llevaban, en la mano izquierda, para no lesionarse con las notas más agudas. La mayoría de las sonatas de Schubert son para violín y piano. Es violinista. Parapetada tras mis gafas de sol no aparto mis ojos de cada uno de sus detalles. Detrás hay unas mujeres mayores que vuelven la cara para verle y cuchichean. Pero mi calle está cerca. Bájate aqui, bájate aqui. Cojo mi bolso, clara señal de que mi parada es la siguiente. Me mira, me deja paso y me voy. Él viene detrás mía. Bajamos del bus y, como no, yo voy hacia izquierda, y él a la derecha.
Horas más tarde llego a mi casa y, todavía no sé porqué, me pongo a buscar en el youtube. Y menos sé aún porqué encontré un vídeo de "The way we were". Y cuál sería mi sorbresalto, estúpido e infantil, pero sobresalto al fin y al cabo, al ver el comienzo de la película. Él hermoso, y digno... con el cabello rubio y durmiendo con la cabeza hacia atrás y la boca abierta. Y ella fea y contestataria, que le mira.

Tal como éramos


P.D.: La escena más erótica del cine. Robert Redford está borracho y confunde a Barbra Streisand, una fea solterona, con su escultural novia. Se meten en la cama, entre la sorpresa de ella y los litros de alcohol de él. Moraleja: lo que se puede hacer con la imaginación, con un chico guapo, y con los hombre borrachos.

8.12.06

Países y cine

Imagináos la típica escena de amor. Se quieren, y tienen detrás una historia en la que se han conocido pero no lo sabían.

HOLLYWOOD: Una calle de un barrio residencial típico americano, con las casas enormes, sus jardincitos y el cochazo en la puerta.
Siempre hay un niño que pasa en bicicleta. Ellos, como no, monísimos, limpísimos y perfectos.

- Hace tiempo que pienso en ti. Sé que eres mi destino. He tenido muchos fracasos hasta encontrarte. Vámonos juntos.
- Es verdad. Dejemos todo y vámonos. Vayamos en busca de nuestra felicidad...


FRANCIA: Ella con ojeras, él despeinado, pero sin perder una gota de glamour. El fondo un interior u oscuro. Un primerísimo primer plano de ambos de cuello para arriba. A ella se le ven las arrugas.

Él: ..............................................................................
Ella: ...........................................................................


ARGENTINA: Una calle en el centro de Buenos Aires. Él es Ricardo Darín.

- Che, ¿no vas a decirme nada?.
- Qué te voy a decir que vos no sepás. Sos profesor de Universidad. No creemos en eso, son boludeces.

Aparece el amigo graciosillo, se reconcilian, superan con más o menos esfuerzo los obstáculos, y logran vivir medio felices en su pisillo, con alguna triquiñuela y muchos chistes intelectuales.


ESPAÑA: No es la escena típica. Son guapos pero el equipo de maquillaje ha tenido muy, pero que muy poco trabajo. Es un piso en el centro de Madrid o Barcelona, viejo y casi sin decoración. Ella está orinando, haciendo pis.... como lo queráis decir. Y él rascándose los... también como lo queráis decir.

- Vente a la cama.
- (ella va)...


CHINA: Él la mira, ella le mira. Se acercan. Bajan la cabeza. De fondo se ve un paisaje espléndido. Los colores son borrosos, pero muy intensos. Cada plano parece un cuadro, y cada movimiento de ellos, medido.

- No sabía que vivía usted cerca.
- Sí, vivo en la calle Chuang.
- He oído que en esa calle venden las mejores flores de loto.
- Si, es cierto.
- Se miran, acompasados, sonríen, y se van.