10.12.08

AVANTI

Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas:
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.
Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se mellan los garfios de la suerte...
¡Todos los incurables tienen cura
cinco segundos antes de su muerte!
¡PIU AVANTI!
No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora...
Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!
¡MOLTO PIU AVANTI!
Los que vierten sus lágrimas amantes
sobre las penas que no son sus penas;
los que olvidan el son de sus cadenas
para limar las de los otros antes;
Los que van por el mundo delirantes
repartiendo su amor a manos llenas,
caen, bajo el peso de sus obras buenas,
sucios, enfermos, trágicos,... ¡sobrantes!
¡Ah! ¡Nunca quieras remediar entuertos!
¡nunca sigas impulsos compasivos!
¡ten los garfios del Odio siempre activos
los ojos del juez siempre despiertos!
¡Y al echarte en la caja de los muertos,
menosprecia los llantos de los vivos!
¡MOLTO PIU AVANTI ANCORA!
El mundo miserable es un estrado
donde todo es estólido y fingido,
donde cada anfitrión guarda escondido
su verdadero ser, tras el tocado:
No digas tu verdad ni al mas amado,
no demuestres temor ni al mas temido,
no creas que jamas te hayan querido
por mas besos de amor que te hayan dado.
Mira como la nieve se deslíe
sin que apostrofe al sol su labio yerto,
cómo ansia las nubes el desierto
sin que a ninguno su ansiedad confíe...
¡Trema como el infierno, pero rie!
¡Vive la vida plena, pero muerto!
¡MOLTISSIMO PIU AVANTI ANCORA!
Si en vez de las estúpidas panteras
y los férreos estúpidos leones,
encerrasen dos flacos mocetones
en esa frágil cárcel de las fieras,
No habrían de yacer noches enteras
en el blando pajar de sus colchones,
sin esperanzas ya, sin reacciones
lo mismo que dos plácidos horteras;
Cual Napoleones pensativos, graves,
no como el tigre sanguinario y maula,
escrutarían palmo a palmo su aula,
buscando las rendijas, no las llaves...
¡Seas el que tú seas, ya lo sabes:
a escrutar las rendijas de tu jaula!"
.
ALMAFUERTE (Pedro Bonifacio Palacios)


(Gracias, Rodolfo)

6.12.08

T.S.Eliot

LA CANCIÓN DE AMOR DE J. ALFRED PRUFROCK

Vamos, tú y yo,
a la hora en que la tarde se extiende sobre el cielo
cual un paciente adormecido sobre la mesa por el éter:
vamos a través de ciertas calles semisolitarias,
refugios bulliciosos
de noches de desvelo en hoteluchos para pernoctar
y de mesones con el piso cubierto de aserrín y conchas de ostra,
calles que acechan cual debate tedioso
de intención insidiosa
que desemboca en un interrogante abrumador...
Ay, no preguntes: «¿De qué me hablas?»
Vamos más bien a realizar nuestra visita.

En el salón las señoras están deambulando
y de Miguel Ángel están hablando.

La neblina amarilla que se rasca la espalda sobre las ventanas,
el humo amarillo que frota el hocico sobre las ventanas,
lamió con su lengua las esquinas del ocaso,
se deslizó por la terraza, pegó un salto repentino,
y viendo que era una tarde lánguida de octubre,
dio una vuelta a la casa y se acostó a dormir.

Ya habrá tiempo. Ya lo habrá.
Para el humo amarillo que se arrastra por las calles
rascándose sobre las ventanas.
Ya habrá tiempo. Ya lo habrá.
Para preparar un rostro que afronte los rostros que enfrentamos.
Ya habrá tiempo para matar, para crear,
y tiempo para todas las obras y los días de nuestras manos
que elevan las preguntas y las dejan caer sobre tu plato;
tiempo para ti y tiempo para mí,
tiempo bastante aun para mil indecisiones,
y para mil visiones y otras tantas revisiones,
antes de la hora de compartir el pan tostado y el té.

En el salón las señoras están deambulando
y de Miguel Ángel están hablando.

Ya habrá tiempo. Ya lo habrá.
Para preguntarnos: ¿Me atreveré yo acaso? ¿Me atreveré?
Tiempo para dar la vuelta y bajar por la escalera
con una coronilla calva en medio de mi cabellera.
Ellos dirán: «¡Ay, cómo el pelo se le está cayendo!»
Mi sacoleva, el cuello que apoya firmemente mi barbilla,
mi corbata, opulenta aunque modesta y bien asegurada
por un sencillo prendedor.

Ellos dirán: «¡Ay, cuán flacos tiene los brazos y las piernas!
¿Me aventuro yo acaso a perturbar el universo?
En un minuto hay tiempo suficiente
para decisiones y revisiones que un minuto rectifica.

Pues ya los he conocido, conocido a todos:
conocido las tardes, las mañanas, los ocasos;
he medido mi vida con cucharitas de café,
conozco aquellas voces que fallecen en un salto mortal
bajo la música que llega desde el rincón lejano del salón
Entonces, ¿cómo he de presumir?

Pues he conocido ya los ojos, conocido a todos,
los ojos que nos sellan en una mirada formulada
estando yo ya formulado, en un alfiler esparrancado;
bien clavado retorciéndome sobre la pared.
¿Cómo comenzar entonces
a escupir las colillas de mis costumbres y mis días?
Entonces, ¿cómo he de presumir?
Pues he conocido ya los brazos, conocido a todos,
brazos de pulseras adornados, níveos y desnudos
(mas al fulgor de la lámpara cubiertos de leve vello de oro).

¿Será el perfume de un vestido
lo que me hace divagar así?
Brazos sobre una mesa reclinados o envueltos en los
pliegues de un mantón.

Entonces ¿habré de presumir?
¿Y cómo he de comenzar acaso?

Diré tal vez: he paseado por callejuelas al ocaso
y he visto el humo que sube de las pipas
de hombres solitarios en mangas de camisa, sobre las
ventanas reclinados.

Hubiera preferido ser un par de recias tenazas
que corren en el silencio de oceánicas terrazas.
¡Y la tarde, la incipiente noche, duerme sosegadamente!
Acariciada por unos dedos largos,
dormida, exhausta... o haciéndose la enferma
sobre el suelo extendida, junto a ti, junto a mí.
¿Tendré fuerza bastante después del té y los helados y las tortas,
para forzar la culminación de nuestro instante?
Aunque he gemido y he ayunado, he gemido y he rezado,
aunque he visto mi cabeza (algo ya calva) portada en una
fuente,
yo no soy un profeta -y ello en realidad no importa
demasiado-
he visto mi grandeza titubear en un instante,
he presenciado al Lacayo Eterno, con mi abrigo en sus
manos, reírse con desprecio,
y al fin de cuentas, sentí miedo.

Hubiera valido la pena, al fin de cuentas,
después de las tazas, la mermelada, el té,
entre las porcelanas, en medio de nuestra charla baladí,
hubiera valido la pena
morder con sonrisas la materia,
enrollar en una bola al universo
para arrojarla hacia algún interrogante abrumador.
Poder decir: «Soy Lázaro que regresa de la muerte
para os revelarlo todo, y así lo voy a hacer»...
Y si al poner en una almohada la cabeza, una dijera:
«No. No fue esto lo que quise decir.
No lo fue. De ninguna manera».

Hubiera valido la pena, al fin de cuentas,
sí hubiera valido la pena,
después de los ocasos, las zaguanes, las callejuelas
salpicadas,
después de las novelas, de las tazas de té y de las faldas
por los pisos arrastradas.
¿Después de todo esto y algo más?
Me es imposible decir justamente lo que siento.
Mas cual linterna mágica que proyecta diseños de nervios
sobre la pantalla,
hubiera valido la pena, si al colocar un almohadón o
arrancar una bufanda,
volviendo la mirada a la ventana, una hubiese confesado:
«No. No fue esto lo que quise decir.
No lo fue. De ninguna manera».

No. No soy el príncipe Hamlet. Ni he debido serlo;
más bien uno de sus cortesanos acudientes, alguien capaz
de integrar un cortejo, dar comienzo a un par de escenas,
asesorar al príncipe; en síntesis, fácil instrumento,
deferente, presto siempre a servir,
político, cauto y asaz meticuloso.
A veces, en realidad, casi ridículo.
A veces tonto de capirote.

Me vence la vejez. Me vence la vejez.
Luciré el pantalón con la manga al revés.

¿Me peinaré hacia atrás? ¿Me arriesgo a comer melocotones?
Me pondré pantalones de franela blanca
y me iré a pasear a lo largo de la playa.

He oído allí cómo entre ellas se cantan las sirenas.
Mas no creo que me vayan a cantar a mí.
Las he visto nadando mar adentro sobre las crestas de la marejada,
peinando las cabelleras níveas que va formando el oleaje
cuando de blanco y negro el viento encrespa el océano.

Nos hemos demorado demasiado en las cámaras del mar,
junto a ondinas adornadas con algaseojas y castañas,
hasta que voces humanas nos despiertan, y perecemos ahogados.


Palamari

1.12.08

El club

Vamos a crear un club. El objetivo será bombardear lo que haga posible la tristeza, la rutina. Si estás en el trabajo y un niño te insulta, insúltale tú cómo sólo un adulto sabe, dile a sus padres que no tiene remedio, que es un delincuente, y que se las apañen. Sal de las clases y demúestrales a los padres que no habéis hecho nada (sólo verles las caras te alegrarás). Si tus amigos son aburridos y no les gusta lo que a ti, no te cagues en ellos, que la culpa la tendrás tú. Si hace mucho frío ve a todos lados corriendo y si del sudor llegas apestando al trabajo les dices que a ver si se enteran de que el ejercicio es bueno para la salud. Ducharse, en pleno invierno, no. Si no tienes dinero para viajar, súbete al campanario principal del pueblo y chilla que son todos unos catetos de mierda. Si llueve y no tienes paraguas, búscate una gripe y date de baja del trabajo. Y si no te la dan, recuerda, estar resfriado es como fumarse un porro, no te enteras ni de la mitad de las cosas y todo te resbala. Si no tienes siquiera amigos con los que salir, no los hay mejores que los de los libros. Y si todo esto no puede con la tristeza y con la rutina, es porque tienes conciencia. Ahora decide qué hacer con ella. Matarla contigo en tu suicidio. O callarla.

26.11.08

Guárdame

El lunes por la noche, en una antigua mazmorra de mi pueblo, sonó esto:




Guárdame la noche por tu vientre
y la luna en el costado
y tu lengua que no miente,
y el sabor dulce de la locura
de la hembra más desnuda,
de la dama más ardiente.

Guárdame el licor azul del alba
y el balcón de los suspiros
por la seda de tu espalda,
para volver sin respiro
ya tu boca por mi cuello
y mi mano por tu falda.

Guárdame el rincón de los aromas
y el diván de los ensueños
y los baños de azahar
y los juegos del espejo
y tu pecho y tu lunar
y tu corazón sin dueño.

Guárdame el jardín de mediodía,
la hora cálida del vino,
la penumbra de la siesta
entre tu risa y mis ganas,
y tus besos y tu cama
y tus sábanas de fiesta.

Guárdame las cartas de mi suerte,
el desorden de los días,
tu lance de amor a muerte
y la lágrima que me diría:
si no me mata tu amor,
me matará no tenerte.

Guárdame tus pasos por mi vida
y la tarde en la mirada
y toda la mar detrás
y el poniente en la cintura;
si pude quererte más,
guárdame también la duda.

13.11.08

Las madres

"Había mujeres que pagaban 200 guineas por un abrigo de pieles. Su tío se habría considerado dichoso si hubiese podido ganar otro tanto en dieciocho meses de trabajo remendando zapatos. ¿Por qué diablos no hacían algún trabajo útil en vez de apretarse las nalgas y la barriga?. Si ellas trabajaran como lo había hecho su madre... Ella no tenía grasa que eliminar, pensó con indignación en aquel trabajo doméstico ingrato e interminable. Día tras día, año tras año. Haciendo camas para que pudieran ser deshechas. Cocinando para llenar barrigas eternamente vacías. Zurciendo y remendando para que pudiera uno hacer todavía más agujeros. Era una labor como la de Sísifo y las Danaides, sin esperanza, interminable. Y en el mundo de los abrigos de pieles y los perfumes se quejaban de aburrimiento y fatiga, y tenían que retirarse a casas de salud para hacer curas de reposo. ¡Ah, si ellas llevaran tan sólo por una temporada la vida de su madre...!"


(Contrapunto, Aldous Huxley)

11.11.08

Dentro

"La vida nunca es tan dura como uno puede llegar a sentirla".

4.11.08

Continuará

La calle estaba gris y húmeda. Un frío prematuro le había traido hasta su garganta unos bichitos muy graciosos que se la ponían blanca y hacían que tuviese voz de Darth Vader. Las nubes estaban tan bajas que casi se las podía tocar. Un vaho intermitente la rodeaba. "Para todo esto, de verdad, mejor no estar. Tanto esfuerzo, tanto ir contracorriente, para qué. Para qué. Todo es un teatro. Lo malo no es tan malo, y lo bueno es buenísimo. Todo mentira. Quiero esconderme bajo tierra, que no me vea nadie, como un no nacido, con todos los derechos, el de no nacer, no morir, no sufrir. No creo en cuentos tontos de que todo es para algo, merece la pena... Es mentira. Todo es mentira. Sólo queda aguantar la respiración, entrar en ciertas rutinas, como si fuesen el tren de la bruja, montarse en ello, aguantar los escobazos, hacer como que no te asusta el hombre lobo, y esperar llegar a la meta."

2.11.08

Ela

Ela tiene 4 años, el pelo rizado y unos ojos muy grandes. Llega a las 7 de la mañana al colegio al aula matinal. Después las clases, el comedor y las actividades extraescolares de 4 a 5. El comedor acaba a las 3,30, así que durante media hora está rondando por el colegio solo con el conserje y la limpiadora. El otro día se durmíó encima de una mesa después de comer. Todo el colegio en silencio, y él dormido con la cabeza apoyada en sus bracitos que seguían sujetando la mochila (no vaya a ser que luego mamá le regañe por perderla).

25.10.08

Tengo vida

I got life, mother
I got laughs, sister
I got freedom, brother
I got good times, man

I got crazy ways, daughter
I got million-dollar charm, cousin
I got headaches and toothaches
And bad times too
Like you

I got my hair
I got my head
I got my brains
I got my ears
I got my eyes
I got my nose
I got my mouth
I got my teeth
I got my tongue
I got my chin
I got my neck
I got my tits
I got my heart
I got my soul
I got my back
I got my ass
I got my arms
I got my hands
I got my fingers
Got my legs
I got my feet
I got my toes
I got my liver
Got my blood

I got my guts (I got my guts)
I got my muscles (muscles)
I got life (life)
Life (life)
Life (life)
LIFE!

22.10.08

Quién ocupa qué

Entró rígida y vio lo de todas las tardes. Madres que exigen que hagas de su hijo un Nureyev, o un Einstein... Y como ellas "saben" que ya casi lo es, si da pruebas de lo contrario, es culpa tuya. Los niños la oían como quien oye llover. Chillando, moviendo las sillas que no debían moverse, cogiendo lo que no se debía coger. Intentaba pasar por encima de todo, mirando el reloj, cuándo se moverá, que no me vea nadie. Se le olvidó el parte de la lista de alumnos. Y estos se aburrían soberanamente. Nada de lo planificado funcionaba. Esta actividad no (no la oyen), esta tampoco (no les gusta), esta tampoco (huyen). Una niña se empapó de agua y encima se pintó con tiza roja. Terminó la tarde y ni el resoplido de alivio le aligeró todo el peso que llevaba a cuestas.
Llovía y todo el suelo estaba embarrado. Se metió en un charco hasta el tobillo y tuvo que limpiarse los zapatos con diez pañuelos de papel (menos mal que tenía). Se sentó en las escaleras, como un niño más, a esperarles. Eran muy pocos (anuncio de que eso podía tener un fin muy próximo) y su cuerpo le decía, corre, vamos, tienes que ser puntual. Pero se frena, vuelve a sentarse y coge a un niña en brazos. No, no, todavía no, vamos a esperar a ver si viene alguien más. Fue hacia las clases a y cinco. Como siempre, no le hacían ni caso, pero esta vez se puso a hacer lo mismo que ellos. Se partían de risa con ella, tirados por el suelo. Ya no tenían el gesto de miedo-sorpresa de otros días. Todo seguía anunciando cosas feas, las mismas de antes, pero hoy había estado en la situación, y no la situación en ella.

18.10.08

Aciago día


Hay gente que le afectan más las cosas. A mi me asusta ver que cae la bolsa. O que hoy en Australia han dado comida gratis en un albergue y en la cola que esperaba se encontraban personas de la supuesta "clase media". Me asusta y me comprime el corazón ver cómo un subsahariano intenta vender sus pañuelos en los semáforos (sin mucho éxito). O un hombre que con su sueldo no tiene para pagar su piso, y se ha puesto a vender por las calles sus libros. No sé dónde acabará esto, si alguna vez dejaré de sobresaltarme o, si no es así, cuánto aguantaré.


"Puse rumbo al Horizonte
y por nada me detuve,
ansioso por llegar
donde las olas salpican las nubes,
y brindar en primera fila
con el sol resucitado,
sentarme en la barandilla
y ver que hay del otro lado.

Y cuantos mas voy para allá
mas lejos queda,
cuanto mas de prisa voy
mas lejos se va.

Allí nacen las leyendas
y se ocultan los secretos
y se alcanza a dibujar
con las estrellas del firmamento
Sueño con encaramarme
a sus amplios miradores
para anunciar, si es que vienen,
tiempos mejores.

Y cuanto más voy para allá
mas lejos queda,
cuanto mas de prisa voy
mas lejos se va."


Serrat

16.10.08

Desespero danzante

En época de crisis, y con tal de trabajar, estoy de monitora de baile. Sí, yo, de baile. Dos horas por las tardes menos martes. Y una de las clases con niños de dos a cinco años. En el infierno deben tener metidos a muchos niños aburridos y sin saber qué hacer. Es peor que la tortura china. Y tengo que enseñarles a bailar. Sevillanas, chachachá... ¿Alguien se imagina siete monstruitos de dos y tres años a los que hay que enseñarles los pasos de las sevillanas?... Es más difícil que ver a Ratzinger en la cabalgata del orgullo gay.

14.10.08

Miguel Brieva












Gracias, Elia.

13.10.08

Tengo estos huesos

Tengo estos huesos hechos a las penas
y a las cavilaciones estas sienes:
pena que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.

Como el mar de la playa a las arenas,
voy en este naufragio de vaivenes,
por una noche oscura de sartenes
redondas, pobres, tristes y morenas.

Nadie me salvará de este naufragio
si no es tu amor, la tabla que procuro,
si no es tu voz, el norte que pretendo.

Eludiendo por eso el mal presagio
de que ni en ti siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonriendo.

Miguel Hernández

12.10.08

II recital andaluz-chilango

"Las antologías literarias, y particularmente las antologías poéticas, suelen surgir en momentos en los que se desea postular una relectura de la tradición y para conciliar la relación del pasado literario con el presente —o para confrontarla. Al igual que las revistas y proclamas literarias, las antologías han sido una forma de manifiesto, una manera de representar con solidez y convicción ideas estéticas y poéticas.Este libro es la muestra de los autores que participaron en el Recital de poesía Chilango Andaluz, llevado a cabo en la ciudad de Sevilla y la ciudad de México, simultáneamente, el mes de octubre de 2007. Este es el primer motivo del libro: ser una exposición de participantes. De ahí el carácter heterogéneo en estilos y voces de la compilación, que además de ser antológica por su misma naturaleza (antología es la unión de dos palabras: anthos y legein, flor y escoger: una selección), es también un catálogo, una muestra sencilla de quienes hicieron posible el Recital Chilango Andaluz.Pero no hay actos gratuitos —y este libro, como todos, es un acto. Representa lo que ha venido realizándose desde la primera edición del recital: dos regiones separadas geográficamente, Andalucía y México, que se reúnen fraternalmente a través de la poesía. Esta fraternidad no es utópica ni se da por razones arbitrarias. En un libro de poesía donde caben, siempre en consonancia, autores de distintas latitudes, las rígidas fronteras políticas se disuelven, pues cuando hablamos de literatura (hace tiempo lo dijo Octavio Paz) sólo existe una frontera real, que es la lengua. Cuando hablamos de poesía en lengua española hablamos, pues, de un solo territorio —y cuando hablamos de poesía estamos hablando de fraternidad.Son muchas las antologías que al día de hoy han tenido como razón para publicarse el deseo de conformar una sola tradición que ignore las fronteras; es decir, eludir los términos ibérico (o español) e hispanoamericano, para llegar a un puerto más vasto pero igualmente real: la tradición hispánica. Un punto de partida —no el único— es de hace casi setenta años, cuando se publicó Laurel, Antología de la poesía moderna en lengua española. En aquella prístina obra, en la que participaron dos poetas españoles y dos mexicanos como compiladores, sí era una novedad la disolución de las fronteras[1]: se reunió a poetas modernistas y post modernistas, a la mayoría de la Generación del 27 y los Contemporáneos… autores de los dos extremos geográficos de nuestra lengua. Uno de los ejemplos más recientes y que muestra este deseo con mayor nitidez —ya desde el título— es la obra Poesía Hispánica Contemporánea-Ensayos y poemas[2]. En este libro se mezclan en armonía, lejanos geográficamente pero unidos en una sola poesía, poetas como Antonio Gamoneda y Américo Ferrari, Gonzalo Rojas y Jaime Siles."

9.10.08

Otra ciencia

"Hace más de veinte años, cuando me encontraba ocupado investigando el carácter de lo psicológico y el desarrollo del pensamiento, tuve una de esas crisis leves tan endémicas entre los estudiosos de la mente.

Además leía novelas, iba al cine, me dejaba atrapar por el conjuro de Camus, Conrad, Robbe-Gillet, Burgess, Bergman, Joyce, Antonioni. De vez en cuando, casi como para mantener cierto equilibrio entre día y noche, escribía ensayos sobre Freud... Con el tiempo llegué a publicar esos ensayos pasajeros en un libro "On knowing: Essays for the left hand". De día mi investigación psicológica continuaba. De noche había novelas y poemas y obras de teatro. La crisis había pasado.

Mientras tanto la psicología misma había experimentado cambios y, sin duda para bien, las voces de la mano izquierda y las de la derecha comenzaron a debatir entre sí de manera mucho más pública y estridente. A mediados de la década de los 70 las ciencias sociales se habían alejado de su postura positivisma tradicional, acercándose a una postura más interpretativa: el significado pasó a ser el elemento central, cómo se interpretaba la palabra, qué código regulaba el significado, en qué sentido la cultura podía tratarse como a un texto que los participantes leen para su propia orientación"

Bruner, "Realidad mental y mundos posibles"



"Quizás exijan un nuevo tipo de neurología, una ciencia personal o (como le gustaba decir a Luria) "romántica"; pues alfloran aqui, para que los estudiemos, los fundamentos físicos de la persona, el yo. Luria creía que el mejor modo de introducir una ciencia de este género era a través de un relato, de una historia clínica detallada de un individuo."

Oliver Sacks, "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero"

8.10.08

Negra sombra

"Cuando pienso que te fuiste,
negra sombra que me asombras,
a los pies de mis cabezales,
tornas haciéndome mofa.
Cuando imagino que te has ido
en el mismo sol te me muestras
y eres la estrella que brilla,
y eres el viento que zumba.
Si cantan, eres tú que cantas,
si lloran
eres tú que lloras
y eres el murmullo del río
y eres la noche y eres la aurora.
En todo estás y tú eres todo,
para mí y en mí misma casa moras,
no me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.
No me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras."

Rosalía de Castro



4.10.08

"Primer" libro

Bueno, ya tengo un "primer libro". Quien quiera uno sólo tiene que entrar aqui y comprarlo o descargarlo. Si lo queréis con dedicatoria sólo tenéis que decirlo. Muchas gracias a todos:

http://www.bubok.com/libros/3966/RELATOS-PARA-VARIAS-COSAS


RELATOS PARA VARIAS COSAS

por Simalme

Autor: Silvia María Álvarez Merino

Temática: Cuentos

Género: Narrativa

N° de páginas: 66

Tamaño: 150x210

Estado: Público

Si quiere ver un extracto de este libro puede hacerlo aquí

Sinopsis: Distintos tipos de relatos y cuentos para ir leyendo según se vive.

3.10.08

Feliz, feliz no cumpleños, blog

En el verano del 2005 inauguré esta forma de expresarme. Desde entonces he de agradecer que, tal como esperaba, me ha creado la rutina de escribir. Ha pasado, como todo, por altibajos. Momentos con muchos comentarios y enriquecedores, textos con muchas ganas, como llovidos del cielo. Y momentos peores, con ganas de tirar todo por la borda, con desgana mía y de todos los lectores (eso se nota). Pero aquí está el tío. Enterito y reformado. Con mis cosas, mis...de todo un poco. Cada vez más se ha ido convirtiendo en la pantalla de mi vida, donde me veo y donde, desde hace tiempo, puedo mirar al pasado. Casi como un diario. Cada relato, cada cita, significaban para mí algo en ese momento y al volverlos a leer me acuerdo de cómo era todo en esa fecha. Los más antiguos los recuerdo con nostalgia. Lo empecé con muchas ganas y quizá era mejor lo que escribía. Gente que me comentaba como si fuesen amigos y que, la mayoría, han desaparecido. Uno creo que desapareció porque leyó algo que le hizo darse cuenta de que yo no votaba a Aznar precisamente. Otros dejaron de comentarme (y supongo que de visitarme). Es una lástima. A veces, notando esto, les comentaba más y más, para que supieran que me agradaban sus visitas y que, hablando en plata, no quería que se "fuesen". Pero se fueron. Otros pasaron como un coche en la carretera visto desde mi ventana, todo en medio segundo. Aparecen, algunos incluso con mucha fuerza, y con el tiempo se desinflan. Otros nuevos aparecieron, pero quizá, sin esos primeros, hubiera abandonado hace tiempo el blog y hubiera dejado lo de escribir para el "word".

1.10.08

De libros

4 libros de mi infancia.
- Mortadelo y Filemón en Alemania
- Asterix y Obélix (en no sé dónde)
- Konrad o el niño que salió de una lata de conservas.
- Tirante el blanco


Los 4 escritores que leeré una y otra vez:
- Thomas Mann
- Cortázar
- Shakespeare
- Miguel Hernández


4 escritores que no leeré jamás (se pueden o no haber leído antes)
- Lucía Echevarría
- Paulo Coelho
- Ratzinger
- Spencer Johnson


Los 4 próximos libros a leer.
- Contrapunto (Aldous Axley)
- El hombre que confundió a su mujer con un sombrero (O. Sacks)
- Las benévolas (J. Litell)
- El baile (I. Nemirovsky)


4 libros que me llevaría a una isla desierta
- El lobo estepario (H.Hesse)
- La muerte en Venecia (T. Mann)
- Bella del señor (A. Cohen)
- Rayuela (J. Cortázar)


Las últimas palabras de uno de mis libros favoritos:
(No las últimas, casi):


"Yace aqui el Hidalgo fuerte
que a tanto extremo llegó
de valiente, que se advierte
que la muerte no triunfó
de su vida con su muerte.
Tuvo a todo el mundo en poco;
fue el espantajo y el coco
del mundo, en tal coyuntura
que acreditó su ventura
morir cuerdo y vivir loco"


("El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha")



P.D:


"No hay que tener envidia a los principes y señores, porque la sangre se hereda y la virtud se adquiere y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale". (Quijote a Sancho)

30.9.08

La poesía es un arma cargada de futuro

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica, qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.

Gabriel Celaya

(Para el cabezón)

29.9.08

Lluvia

La luvia caía. Yo miraba hacia la ventana y toda la clase a la profesora. Me decía espera, aguanta, todo cambiará. Días laguísimos. Veranos infinitos. Cuándo creceré. Cuándo veré qué soy y para qué sirvo. Cada día de lluvia lo mismo. Lloraba el cielo y yo con él. Y todo era gris, húmedo y frío. Pasó el tiempo y a días de borrasca les siguieron también días cálidos. Pero cada vez que llueve, no puedo evitarlo, voy a una ventana, abro las persianas, veo caer la lluvia y sigo pensando y sintiendo lo mismo que con nueve años.


27.9.08

Fábricas del amor

"Y construí tu rostro.
Con adivinaciones del amor, construía tu rostro
en los lejanos patios de la infancia.
Albañil con vergüenza,
yo me oculté del mundo para tallar tu imagen,
para darte la voz,
para poner dulzura en tu saliva.
Cuántas veces temblé
apenas si cubierto por la luz del verano
mientras te describía por mi sangre.
Pura mía,
estás hecha de cuántas estaciones
y tu gracia desciende como cuántos crepúsculos.
Cuántas de mis jornadas inventaron tus manos.
Qué infinito de besos contra la soledad
hunde tus pasos en el polvo.
Yo te oficié, te recité por los caminos,
escribí todos tus nombres al fondo de mi sombra,
te hice un sitio en mi lecho,
te amé, estela invisible, noche a noche.
Así fue que cantaron los silencios.
Años y años trabajé para hacerte
antes de oír un solo sonido de tu alma".

Juan Gelman


Toda la parentela de la muerte

Hoy me andaron con zapatos de espinos
se dejaron caer gotas como lunas
y empapada, llovieron mis entrañas.
Gris oscuro, sombra siempre,
suelos nublados
desvanecen el vapor de las sangres.
Comienza el otoño mortal
la edad del invierno adelanta
y todo se para comprimido
expectante de la muerte.



Con la lluvia todo se repliega hacia dentro. Todos estamos pensativos. Los movimientos se lentifican. Como si las nubes y el viento húmedo nos hicieran plantearnos por qué no está ahí el sol y nos diésemos cuenta de que lo echamos de menos. De todas formas a mi me gusta ver a la gente en la lluvia. Parecen más concentrados, todo cobra importancia. Hasta el andar (no vaya a ser que te resbales). Me acuerdo que en la ciudad odiaba las mañanas, y más si eran con sol. Todos van a sus trabajos, con prisas, agresivos, anunciándote que conseguirán lo que quieren, si es necesario, pasando por encima de ti. Pero el atardecer... hace caer un peso de reflexión, el día ya está en tus manos y piensas qué has hecho de él. Amigos que quedan para tomar una cerveza, unas tapas. "Qué mal se ha portado hoy mi jefe"... Todos somos más nosotros sin la máscara de la rutina. Incluso, algunos, se paran frente al sol moribundo y le preguntan por qué ha deslumbrado hoy tanto, para qué tanta herida, si a estas horas se despide igual. O por qué no ha salido, por qué no ha quitado algo de gris al día, por qué no ha calentado siquiera un poquito. O, simplemente, se sientan para ver cómo se va yendo, cómo van cambiando los colores de las nubes, de azul a violeta, de violeta a rosa y de rosa a naranja. Y después, nada.



"Hoy el viento muda de piel.
Imposible llamar "día"
a lo que ya no ilumina
ni abriga cual llama fiel.

No es noche cuanto termina
y se viste -todavía-
con ropas de madrugada.
Implacable, sin premura

nos aguarda otra jornada
(aun sin color ni textura
definida). En el eterno
esperar de otra mañana

viene el silencio a urgirme
que censure mi pavana;
mas no aprendo a despedirme
de aquella brisa de invierno"




"En la fecha

Solo de ti, lleno de ti,
esta tarde a las 7,
el ciudadano de tu ausencia
se palpaba la cara, la voz, los papelitos,
deveras comprobando
que tus ruidos andaban por sus huesos
y en general te habías ido.

Golpeó puertas, teléfonos.
La gran ciudad estaba equivocada sin tu pelo, señora,
y él sentía tirones detrás del corazón.

A lo mejor era el tabaco,
de todos modos yo soy otro:
un pedazo de ti,
alguien a quien castigan puertas, ruidos, teléfonos,
y, andá a saber por qué,
toda la parentela de la muerte. "


SMAM, CBR y Juan Gelman

24.9.08

CONTRAPUNTO

"A la entrada había un hombre vendiendo los diarios de la tarde. El proyecto de robo de los socialistas. El proyecto de ley para la nacionalización de las minas había sido aprobado por mayoría. Leyó la noticia con placer. El artículo estaba escrito en el tono más violento.
Infames!- pensó.
El artículo despertó en él un odio regocijado hacia los capitalistas y reaccionarios.
En la estación, un viejecito mustio, se sentó a su lado. La peste que despedía era tan sofocante, que tendió la vista en busca de otro asiento. Y lo había. Pero al reflexionar, decició no moverse. Hubiera parecido una ofensa demasiado directa huir del hedor. Apartó la vista; hubiera querido poder amar personalmente a los oprimidos, y personalmente odiar a los ricos opresores. Pero eso era lo que había sentido, lo que sentía todavía. Deberíamos ser fieles a nuestros instintos. No, de ningún modo, a los malos, no, a éstos debemos resistirnos. Pero no eran fáciles de vencer."


"¿Se había sentido real y plenamente dichoso con Marjorie, tan dichoso al menos como se había figurado que sería, como debía haberlo sido en tales circunstancias? Debía haber sido como en Epipsychidion; pero no lo era, acaso porque Walter había querido demasiado conscientemente que fuese así, porque había tratado de modelar deliberadamente sus sentimientos y la vida de ambos conforme a la poesía de Shelley.
-No hay que tomar el arte demasiado literalmente. Especialmente en lo que concierne al amor.
-¿Ni aun cuando sea verdad?
-Puede ocurrir que sea demasiado verdad, sin la menor impureza, como el agua destilada. Cuando la verdad no es sino verdad, es algo antinatural, es una abstracción que no se parece a nada del mundo real. En la naturaleza existe siempre multitud de cosas extrañas mezcladas con la verdad esencial. Por eso el arte nos conmueve; precisamente por estar limpia de las impurezas de la vida real."


Aldous Huxley

EL VIZCONDE DEMEDIADO

"-Pamela, he decidido estar enamorado de ti -le dijo.
-¿Y por eso destrozáis todas las criaturas de la naturaleza?
-Pamela -suspiró el vizconde-, no tenemos nungún otro lenguaje para hablarnos. Cada encuentro de dos seres en el mundo es un desgarrarse. Ven conmigo, conozco ese mal y estarás más segura que con ningún otro; porque yo hago el mal como todos; pero, a diferencia de los demás, mi mano es segura.
-¿Y me destrozaréis a mí también, como a las margaritas o las medusas?
-No sé lo que haré contigo. Sin duda, el tenerte me hará posibles cosas que ni siquiera imagino. Te llevaré al castillo y te tendré allí y nadie más te verá, y dispondremos de días y meses para comprender lo que debemos hacer e inventar modos siempre nuevos de estar juntos."


"Yo, en cambio, entre tanto fervor de integridad me sentía cada vez más triste e imperfecto. A veces uno se cree incompleto y es solamente joven.
Había llegado a los umbrales de la adolescencia y aún me escondía entre las raíces de los grandes árboles para contarme historias. Después me entraba vergüenza por estas fantasías y salía corriendo.
Y llegó el día en que también el doctor Trelawney me abandonó. Yo no había visto nada. Estaba escondido en el bosque contándome historias. Lo supe demasiado tarde y eché a correr hacia la playa gritando:-¡Doctor, lléveme con usted, no puede dejarme aquí, doctor!
Pero ya los barcos estaban desapareciendo en el horizonte y yo me quedé aquí en este mundo nuestro lleno de responsabilidades y de fuegos fatuos."


Italo Calvino

20.9.08

Hace 20 años exactos...


Sin documentos en Córdoba con el Salmón







"No te fíes si te juro que imposible,
no dudes de mi duda y mi quizás.
El amor es igual que un imperdible
perdido en la solapa del azar...

La luna toma el sol de madrugada,
"nunca jamás" quiere decir "tal vez".
La muerte es una amante despechada
que juega sucio y no sabe perder.

Estoy tratando de decirte que
me desespero de esperarte,
que no salgo a buscarte porque sé
que corro el riesgo de encontrarte;
que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor;
que te sigo debiendo todavía
una canción de amor.

No corras si te llamo de repente,
no te vayas si te digo "piérdete":
a menudo los labios más urgentes
no tienen prisa dos besos después.

Se aferra el corazón a lo perdido,
los ojos que no ven miran mejor.
Cantar es disparar contra el olvido,
vivir sin ti es dormir en la estación.

Estoy tratando de decirte que
me desespero de esperarte,
que no salgo a buscarte porque sé
que corro el riesgo de encontrarte;
que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor;
que te sigo debiendo todavía
una canción de amor.
una canción de amor.
una canción de amor, todavía... "

17.9.08

Punto de cruz

Estaba sentada en la escalera de un hospital. Mis dos amigos callaban sentados conmigo. No había nadie más, ni padre ni madre ni nadie más. Yo, abatida, acabé tumbada en el suelo con la cara entre las manos. Y seguimos esperando. Hasta que vino una mujer con el pelo rizado y sonriente que me dijo que la siguiera. Miré a mis amigos y sin decirnos nada, me tragué las lágrimas y me metí en quirófano.
Un foco enorme me cegaba y los pelos de la médica me impedían ver nada. Me inyectaron algo por el pecho y me hablaban, no sé ni de qué. Después de un tiempo prudencial cogieron un aparato muy, pero que muy feo, algo así como una aguja para elefantes, y me la clavaron en el esternón. Entraba y salía como si estuvieran cosiendo algo. Ellos seguían hablando y escuché algo así como "es necesario hacer esto para el niño". La sangre salía de la piel a borbotones y la aguja gigante se abría camino por la zona del corazón, como dibujando un cuadro a punto de cruz en rojo. Notaba tirante el pecho y unas molestias-cosquillas que me irritaban infinitamente más que cualquier dolor.Tuve ganas de moverme, me ahogaba, necesitaba rascarme, que pararan un rato... Y me desperté. El corazón latía a cien por hora, temblaba de arriba a abajo y tenía los miembros dormidos. Bajada de tensión, supuse. Fui a la cocina y cogí un dulce. Eran las cuatro de la mañana. Me pregunté qué querría decir el sueño (si es que significaba algo). Enferma estaba en el sueño y enferma me desperté. Me comí el dulce, la tensión empezó a reaccionar, pero no dejé de sentirme mal. Hasta las seis de la mañana seguí despierta.

16.9.08

De repente, el invierno


Un 30 de Agosto me levanté, desayuné y me fui a la playa. Estaba a a reventar. A nuestra derecha una familia de unas 30 personas con sus tiendas de campaña incluídas, niños latosos, bolsas de patatas fritas, chistes obscenos, eructos, abuelas chillando 20 veces por minuto el nombre del nieto (aunque estuviese al lado), hombres barrigones hablando siempre del trabajo con una cerveza en la mano...
A nuestra izquierda, más tranquilos, una familia nórdica (alemanes, suecos o algo así). Igualitos, vamos. Eran dos parejas jóvenes con una niña de unos dos años. La niña jugaba al lado de sus padres, en silencio, con un cubillo. Los padres se achicharraban al sol con sus pieles transparentes y sus cuerpos esculpidos, cambiando de vez en cuando de postura, vuelta y vuelta, como los filetes. Los hombres eran hermosos, rubios, altos, fuertes, con bañadores última moda y gafas de sol RayBan. Uno de ellos, estaría aburrido, me miraba discretamente. Viendo a las mujeres, sin depilar, color salmonete de tanto tostarse, con sus venas perfectamente visibles y esos gorritos de explorador, me di cuenta de cómo el hábito mata la ilusión.
Cuando nos íbamos miré hacia atrás y uno de los nórdicos, tumbado en su silla, nos veía irnos.
El día siguiente tuve que hacer cosas por la mañana así que no fui a la playa hasta última hora de la tarde. Se había levantado un viento infernal. Hacía frío y estaba todo desierto. La marea estaba más baja que nunca, casi todo el horizonte era arena salpicada de laguitos pequeños (véase foto). Y se me hizo un nudo el corazón. De pronto, de estar todo con vida y lleno, en unas horas, se vació. Arreció el invierno en pocos instantes y una capa de escarcha inundó el verano que quedaba.