10.12.08
AVANTI
otras diez, otras cien, otras quinientas:
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.
Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se mellan los garfios de la suerte...
¡Todos los incurables tienen cura
cinco segundos antes de su muerte!
¡PIU AVANTI!
No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora...
Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!
¡MOLTO PIU AVANTI!
Los que vierten sus lágrimas amantes
sobre las penas que no son sus penas;
los que olvidan el son de sus cadenas
para limar las de los otros antes;
Los que van por el mundo delirantes
repartiendo su amor a manos llenas,
caen, bajo el peso de sus obras buenas,
sucios, enfermos, trágicos,... ¡sobrantes!
¡Ah! ¡Nunca quieras remediar entuertos!
¡nunca sigas impulsos compasivos!
¡ten los garfios del Odio siempre activos
los ojos del juez siempre despiertos!
¡Y al echarte en la caja de los muertos,
menosprecia los llantos de los vivos!
¡MOLTO PIU AVANTI ANCORA!
El mundo miserable es un estrado
donde todo es estólido y fingido,
donde cada anfitrión guarda escondido
su verdadero ser, tras el tocado:
No digas tu verdad ni al mas amado,
no demuestres temor ni al mas temido,
no creas que jamas te hayan querido
por mas besos de amor que te hayan dado.
Mira como la nieve se deslíe
sin que apostrofe al sol su labio yerto,
cómo ansia las nubes el desierto
sin que a ninguno su ansiedad confíe...
¡Trema como el infierno, pero rie!
¡Vive la vida plena, pero muerto!
¡MOLTISSIMO PIU AVANTI ANCORA!
Si en vez de las estúpidas panteras
y los férreos estúpidos leones,
encerrasen dos flacos mocetones
en esa frágil cárcel de las fieras,
No habrían de yacer noches enteras
en el blando pajar de sus colchones,
sin esperanzas ya, sin reacciones
lo mismo que dos plácidos horteras;
Cual Napoleones pensativos, graves,
no como el tigre sanguinario y maula,
escrutarían palmo a palmo su aula,
buscando las rendijas, no las llaves...
¡Seas el que tú seas, ya lo sabes:
a escrutar las rendijas de tu jaula!"
.
ALMAFUERTE (Pedro Bonifacio Palacios)
(Gracias, Rodolfo)
6.12.08
T.S.Eliot
Vamos, tú y yo,
a la hora en que la tarde se extiende sobre el cielo
cual un paciente adormecido sobre la mesa por el éter:
vamos a través de ciertas calles semisolitarias,
refugios bulliciosos
de noches de desvelo en hoteluchos para pernoctar
y de mesones con el piso cubierto de aserrín y conchas de ostra,
calles que acechan cual debate tedioso
de intención insidiosa
que desemboca en un interrogante abrumador...
Ay, no preguntes: «¿De qué me hablas?»
Vamos más bien a realizar nuestra visita.
En el salón las señoras están deambulando
y de Miguel Ángel están hablando.
La neblina amarilla que se rasca la espalda sobre las ventanas,
el humo amarillo que frota el hocico sobre las ventanas,
lamió con su lengua las esquinas del ocaso,
se deslizó por la terraza, pegó un salto repentino,
y viendo que era una tarde lánguida de octubre,
dio una vuelta a la casa y se acostó a dormir.
Ya habrá tiempo. Ya lo habrá.
Para el humo amarillo que se arrastra por las calles
rascándose sobre las ventanas.
Ya habrá tiempo. Ya lo habrá.
Para preparar un rostro que afronte los rostros que enfrentamos.
Ya habrá tiempo para matar, para crear,
y tiempo para todas las obras y los días de nuestras manos
que elevan las preguntas y las dejan caer sobre tu plato;
tiempo para ti y tiempo para mí,
tiempo bastante aun para mil indecisiones,
y para mil visiones y otras tantas revisiones,
antes de la hora de compartir el pan tostado y el té.
En el salón las señoras están deambulando
y de Miguel Ángel están hablando.
Ya habrá tiempo. Ya lo habrá.
Para preguntarnos: ¿Me atreveré yo acaso? ¿Me atreveré?
Tiempo para dar la vuelta y bajar por la escalera
con una coronilla calva en medio de mi cabellera.
Ellos dirán: «¡Ay, cómo el pelo se le está cayendo!»
Mi sacoleva, el cuello que apoya firmemente mi barbilla,
mi corbata, opulenta aunque modesta y bien asegurada
por un sencillo prendedor.
Ellos dirán: «¡Ay, cuán flacos tiene los brazos y las piernas!
¿Me aventuro yo acaso a perturbar el universo?
En un minuto hay tiempo suficiente
para decisiones y revisiones que un minuto rectifica.
Pues ya los he conocido, conocido a todos:
conocido las tardes, las mañanas, los ocasos;
he medido mi vida con cucharitas de café,
conozco aquellas voces que fallecen en un salto mortal
bajo la música que llega desde el rincón lejano del salón
Entonces, ¿cómo he de presumir?
Pues he conocido ya los ojos, conocido a todos,
los ojos que nos sellan en una mirada formulada
estando yo ya formulado, en un alfiler esparrancado;
bien clavado retorciéndome sobre la pared.
¿Cómo comenzar entonces
a escupir las colillas de mis costumbres y mis días?
Entonces, ¿cómo he de presumir?
Pues he conocido ya los brazos, conocido a todos,
brazos de pulseras adornados, níveos y desnudos
(mas al fulgor de la lámpara cubiertos de leve vello de oro).
¿Será el perfume de un vestido
lo que me hace divagar así?
Brazos sobre una mesa reclinados o envueltos en los
pliegues de un mantón.
Entonces ¿habré de presumir?
¿Y cómo he de comenzar acaso?
Diré tal vez: he paseado por callejuelas al ocaso
y he visto el humo que sube de las pipas
de hombres solitarios en mangas de camisa, sobre las
ventanas reclinados.
Hubiera preferido ser un par de recias tenazas
que corren en el silencio de oceánicas terrazas.
¡Y la tarde, la incipiente noche, duerme sosegadamente!
Acariciada por unos dedos largos,
dormida, exhausta... o haciéndose la enferma
sobre el suelo extendida, junto a ti, junto a mí.
¿Tendré fuerza bastante después del té y los helados y las tortas,
para forzar la culminación de nuestro instante?
Aunque he gemido y he ayunado, he gemido y he rezado,
aunque he visto mi cabeza (algo ya calva) portada en una
fuente,
yo no soy un profeta -y ello en realidad no importa
demasiado-
he visto mi grandeza titubear en un instante,
he presenciado al Lacayo Eterno, con mi abrigo en sus
manos, reírse con desprecio,
y al fin de cuentas, sentí miedo.
Hubiera valido la pena, al fin de cuentas,
después de las tazas, la mermelada, el té,
entre las porcelanas, en medio de nuestra charla baladí,
hubiera valido la pena
morder con sonrisas la materia,
enrollar en una bola al universo
para arrojarla hacia algún interrogante abrumador.
Poder decir: «Soy Lázaro que regresa de la muerte
para os revelarlo todo, y así lo voy a hacer»...
Y si al poner en una almohada la cabeza, una dijera:
«No. No fue esto lo que quise decir.
No lo fue. De ninguna manera».
Hubiera valido la pena, al fin de cuentas,
sí hubiera valido la pena,
después de los ocasos, las zaguanes, las callejuelas
salpicadas,
después de las novelas, de las tazas de té y de las faldas
por los pisos arrastradas.
¿Después de todo esto y algo más?
Me es imposible decir justamente lo que siento.
Mas cual linterna mágica que proyecta diseños de nervios
sobre la pantalla,
hubiera valido la pena, si al colocar un almohadón o
arrancar una bufanda,
volviendo la mirada a la ventana, una hubiese confesado:
«No. No fue esto lo que quise decir.
No lo fue. De ninguna manera».
No. No soy el príncipe Hamlet. Ni he debido serlo;
más bien uno de sus cortesanos acudientes, alguien capaz
de integrar un cortejo, dar comienzo a un par de escenas,
asesorar al príncipe; en síntesis, fácil instrumento,
deferente, presto siempre a servir,
político, cauto y asaz meticuloso.
A veces, en realidad, casi ridículo.
A veces tonto de capirote.
Me vence la vejez. Me vence la vejez.
Luciré el pantalón con la manga al revés.
¿Me peinaré hacia atrás? ¿Me arriesgo a comer melocotones?
Me pondré pantalones de franela blanca
y me iré a pasear a lo largo de la playa.
He oído allí cómo entre ellas se cantan las sirenas.
Mas no creo que me vayan a cantar a mí.
Las he visto nadando mar adentro sobre las crestas de la marejada,
peinando las cabelleras níveas que va formando el oleaje
cuando de blanco y negro el viento encrespa el océano.
Nos hemos demorado demasiado en las cámaras del mar,
junto a ondinas adornadas con algaseojas y castañas,
hasta que voces humanas nos despiertan, y perecemos ahogados.
Palamari
1.12.08
El club
26.11.08
Guárdame
Guárdame la noche por tu vientre
y la luna en el costado
y tu lengua que no miente,
y el sabor dulce de la locura
de la hembra más desnuda,
de la dama más ardiente.
Guárdame el licor azul del alba
y el balcón de los suspiros
por la seda de tu espalda,
para volver sin respiro
ya tu boca por mi cuello
y mi mano por tu falda.
Guárdame el rincón de los aromas
y el diván de los ensueños
y los baños de azahar
y los juegos del espejo
y tu pecho y tu lunar
y tu corazón sin dueño.
Guárdame el jardín de mediodía,
la hora cálida del vino,
la penumbra de la siesta
entre tu risa y mis ganas,
y tus besos y tu cama
y tus sábanas de fiesta.
Guárdame las cartas de mi suerte,
el desorden de los días,
tu lance de amor a muerte
y la lágrima que me diría:
si no me mata tu amor,
me matará no tenerte.
Guárdame tus pasos por mi vida
y la tarde en la mirada
y toda la mar detrás
y el poniente en la cintura;
si pude quererte más,
guárdame también la duda.
13.11.08
Las madres
(Contrapunto, Aldous Huxley)
11.11.08
4.11.08
Continuará
2.11.08
Ela
25.10.08
Tengo vida
I got laughs, sister
I got freedom, brother
I got good times, man
I got crazy ways, daughter
I got million-dollar charm, cousin
I got headaches and toothaches
And bad times too
Like you
I got my hair
I got my head
I got my brains
I got my ears
I got my eyes
I got my nose
I got my mouth
I got my teeth
I got my tongue
I got my chin
I got my neck
I got my tits
I got my heart
I got my soul
I got my back
I got my ass
I got my arms
I got my hands
I got my fingers
Got my legs
I got my feet
I got my toes
I got my liver
Got my blood
I got my guts (I got my guts)
I got my muscles (muscles)
I got life (life)
Life (life)
Life (life)
LIFE!
22.10.08
Quién ocupa qué
18.10.08
Aciago día

"Puse rumbo al Horizonte
y por nada me detuve,
ansioso por llegar
donde las olas salpican las nubes,
y brindar en primera fila
con el sol resucitado,
sentarme en la barandilla
y ver que hay del otro lado.
Y cuantos mas voy para allá
mas lejos queda,
cuanto mas de prisa voy
mas lejos se va.
Allí nacen las leyendas
y se ocultan los secretos
y se alcanza a dibujar
con las estrellas del firmamento
Sueño con encaramarme
a sus amplios miradores
para anunciar, si es que vienen,
tiempos mejores.
Y cuanto más voy para allá
mas lejos queda,
cuanto mas de prisa voy
mas lejos se va."
Serrat
16.10.08
Desespero danzante
14.10.08
13.10.08
Tengo estos huesos
y a las cavilaciones estas sienes:
pena que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.
Como el mar de la playa a las arenas,
voy en este naufragio de vaivenes,
por una noche oscura de sartenes
redondas, pobres, tristes y morenas.
Nadie me salvará de este naufragio
si no es tu amor, la tabla que procuro,
si no es tu voz, el norte que pretendo.
Eludiendo por eso el mal presagio
de que ni en ti siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonriendo.
Miguel Hernández
12.10.08
II recital andaluz-chilango
"Las antologías literarias, y particularmente las antologías poéticas, suelen surgir en momentos en los que se desea postular una relectura de la tradición y para conciliar la relación del pasado literario con el presente —o para confrontarla. Al igual que las revistas y proclamas literarias, las antologías han sido una forma de manifiesto, una manera de representar con solidez y convicción ideas estéticas y poéticas.Este libro es la muestra de los autores que participaron en el Recital de poesía Chilango Andaluz, llevado a cabo en la ciudad de Sevilla y la ciudad de México, simultáneamente, el mes de octubre de 2007. Este es el primer motivo del libro: ser una exposición de participantes. De ahí el carácter heterogéneo en estilos y voces de la compilación, que además de ser antológica por su misma naturaleza (antología es la unión de dos palabras: anthos y legein, flor y escoger: una selección), es también un catálogo, una muestra sencilla de quienes hicieron posible el Recital Chilango Andaluz.Pero no hay actos gratuitos —y este libro, como todos, es un acto. Representa lo que ha venido realizándose desde la primera edición del recital: dos regiones separadas geográficamente, Andalucía y México, que se reúnen fraternalmente a través de la poesía. Esta fraternidad no es utópica ni se da por razones arbitrarias. En un libro de poesía donde caben, siempre en consonancia, autores de distintas latitudes, las rígidas fronteras políticas se disuelven, pues cuando hablamos de literatura (hace tiempo lo dijo Octavio Paz) sólo existe una frontera real, que es la lengua. Cuando hablamos de poesía en lengua española hablamos, pues, de un solo territorio —y cuando hablamos de poesía estamos hablando de fraternidad.Son muchas las antologías que al día de hoy han tenido como razón para publicarse el deseo de conformar una sola tradición que ignore las fronteras; es decir, eludir los términos ibérico (o español) e hispanoamericano, para llegar a un puerto más vasto pero igualmente real: la tradición hispánica. Un punto de partida —no el único— es de hace casi setenta años, cuando se publicó Laurel, Antología de la poesía moderna en lengua española. En aquella prístina obra, en la que participaron dos poetas españoles y dos mexicanos como compiladores, sí era una novedad la disolución de las fronteras[1]: se reunió a poetas modernistas y post modernistas, a la mayoría de la Generación del 27 y los Contemporáneos… autores de los dos extremos geográficos de nuestra lengua. Uno de los ejemplos más recientes y que muestra este deseo con mayor nitidez —ya desde el título— es la obra Poesía Hispánica Contemporánea-Ensayos y poemas[2]. En este libro se mezclan en armonía, lejanos geográficamente pero unidos en una sola poesía, poetas como Antonio Gamoneda y Américo Ferrari, Gonzalo Rojas y Jaime Siles."
9.10.08
Otra ciencia
Además leía novelas, iba al cine, me dejaba atrapar por el conjuro de Camus, Conrad, Robbe-Gillet, Burgess, Bergman, Joyce, Antonioni. De vez en cuando, casi como para mantener cierto equilibrio entre día y noche, escribía ensayos sobre Freud... Con el tiempo llegué a publicar esos ensayos pasajeros en un libro "On knowing: Essays for the left hand". De día mi investigación psicológica continuaba. De noche había novelas y poemas y obras de teatro. La crisis había pasado.
Mientras tanto la psicología misma había experimentado cambios y, sin duda para bien, las voces de la mano izquierda y las de la derecha comenzaron a debatir entre sí de manera mucho más pública y estridente. A mediados de la década de los 70 las ciencias sociales se habían alejado de su postura positivisma tradicional, acercándose a una postura más interpretativa: el significado pasó a ser el elemento central, cómo se interpretaba la palabra, qué código regulaba el significado, en qué sentido la cultura podía tratarse como a un texto que los participantes leen para su propia orientación"
Bruner, "Realidad mental y mundos posibles"
"Quizás exijan un nuevo tipo de neurología, una ciencia personal o (como le gustaba decir a Luria) "romántica"; pues alfloran aqui, para que los estudiemos, los fundamentos físicos de la persona, el yo. Luria creía que el mejor modo de introducir una ciencia de este género era a través de un relato, de una historia clínica detallada de un individuo."
Oliver Sacks, "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero"
8.10.08
Negra sombra
negra sombra que me asombras,
a los pies de mis cabezales,
tornas haciéndome mofa.
Cuando imagino que te has ido
en el mismo sol te me muestras
y eres la estrella que brilla,
y eres el viento que zumba.
Si cantan, eres tú que cantas,
si lloran
eres tú que lloras
y eres el murmullo del río
y eres la noche y eres la aurora.
En todo estás y tú eres todo,
para mí y en mí misma casa moras,
no me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.
No me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras."
Rosalía de Castro
4.10.08
"Primer" libro
http://www.bubok.com/libros/3966/RELATOS-PARA-VARIAS-COSAS
RELATOS PARA VARIAS COSAS

por Simalme
Autor: Silvia María Álvarez Merino
Temática: Cuentos
Género: Narrativa
N° de páginas: 66
Tamaño: 150x210
Estado: Público
Si quiere ver un extracto de este libro puede hacerlo aquí
Sinopsis: Distintos tipos de relatos y cuentos para ir leyendo según se vive.
3.10.08
Feliz, feliz no cumpleños, blog
1.10.08
De libros
- Mortadelo y Filemón en Alemania
- Asterix y Obélix (en no sé dónde)
- Konrad o el niño que salió de una lata de conservas.
- Tirante el blanco
Los 4 escritores que leeré una y otra vez:
- Thomas Mann
- Cortázar
- Shakespeare
- Miguel Hernández
4 escritores que no leeré jamás (se pueden o no haber leído antes)
- Lucía Echevarría
- Paulo Coelho
- Ratzinger
- Spencer Johnson
Los 4 próximos libros a leer.
- Contrapunto (Aldous Axley)
- El hombre que confundió a su mujer con un sombrero (O. Sacks)
- Las benévolas (J. Litell)
- El baile (I. Nemirovsky)
4 libros que me llevaría a una isla desierta
- El lobo estepario (H.Hesse)
- La muerte en Venecia (T. Mann)
- Bella del señor (A. Cohen)
- Rayuela (J. Cortázar)
Las últimas palabras de uno de mis libros favoritos:
(No las últimas, casi):
"Yace aqui el Hidalgo fuerte
que a tanto extremo llegó
de valiente, que se advierte
que la muerte no triunfó
de su vida con su muerte.
Tuvo a todo el mundo en poco;
fue el espantajo y el coco
del mundo, en tal coyuntura
que acreditó su ventura
morir cuerdo y vivir loco"
("El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha")
P.D:
"No hay que tener envidia a los principes y señores, porque la sangre se hereda y la virtud se adquiere y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale". (Quijote a Sancho)
30.9.08
La poesía es un arma cargada de futuro
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,
cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.
Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.
Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.
Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.
Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo.
Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.
Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica, qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.
Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.
No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.
Gabriel Celaya
(Para el cabezón)
29.9.08
Lluvia
27.9.08
Fábricas del amor
Con adivinaciones del amor, construía tu rostro
en los lejanos patios de la infancia.
Albañil con vergüenza,
yo me oculté del mundo para tallar tu imagen,
para darte la voz,
para poner dulzura en tu saliva.
Cuántas veces temblé
apenas si cubierto por la luz del verano
mientras te describía por mi sangre.
Pura mía,
estás hecha de cuántas estaciones
y tu gracia desciende como cuántos crepúsculos.
Cuántas de mis jornadas inventaron tus manos.
Qué infinito de besos contra la soledad
hunde tus pasos en el polvo.
Yo te oficié, te recité por los caminos,
escribí todos tus nombres al fondo de mi sombra,
te hice un sitio en mi lecho,
te amé, estela invisible, noche a noche.
Así fue que cantaron los silencios.
Años y años trabajé para hacerte
antes de oír un solo sonido de tu alma".
Juan Gelman
Toda la parentela de la muerte
se dejaron caer gotas como lunas
y empapada, llovieron mis entrañas.
Gris oscuro, sombra siempre,
suelos nublados
desvanecen el vapor de las sangres.
Comienza el otoño mortal
la edad del invierno adelanta
y todo se para comprimido
expectante de la muerte.
"Hoy el viento muda de piel.
Imposible llamar "día"
a lo que ya no ilumina
ni abriga cual llama fiel.
No es noche cuanto termina
y se viste -todavía-
con ropas de madrugada.
Implacable, sin premura
nos aguarda otra jornada
(aun sin color ni textura
definida). En el eterno
esperar de otra mañana
viene el silencio a urgirme
que censure mi pavana;
mas no aprendo a despedirme
de aquella brisa de invierno"
"En la fecha
Solo de ti, lleno de ti,
esta tarde a las 7,
el ciudadano de tu ausencia
se palpaba la cara, la voz, los papelitos,
deveras comprobando
que tus ruidos andaban por sus huesos
y en general te habías ido.
Golpeó puertas, teléfonos.
La gran ciudad estaba equivocada sin tu pelo, señora,
y él sentía tirones detrás del corazón.
A lo mejor era el tabaco,
de todos modos yo soy otro:
un pedazo de ti,
alguien a quien castigan puertas, ruidos, teléfonos,
y, andá a saber por qué,
toda la parentela de la muerte. "
SMAM, CBR y Juan Gelman
24.9.08
CONTRAPUNTO
EL VIZCONDE DEMEDIADO
20.9.08
Sin documentos en Córdoba con el Salmón



"No te fíes si te juro que imposible,
no dudes de mi duda y mi quizás.
El amor es igual que un imperdible
perdido en la solapa del azar...
La luna toma el sol de madrugada,
"nunca jamás" quiere decir "tal vez".
La muerte es una amante despechada
que juega sucio y no sabe perder.
Estoy tratando de decirte que
me desespero de esperarte,
que no salgo a buscarte porque sé
que corro el riesgo de encontrarte;
que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor;
que te sigo debiendo todavía
una canción de amor.
No corras si te llamo de repente,
no te vayas si te digo "piérdete":
a menudo los labios más urgentes
no tienen prisa dos besos después.
Se aferra el corazón a lo perdido,
los ojos que no ven miran mejor.
Cantar es disparar contra el olvido,
vivir sin ti es dormir en la estación.
Estoy tratando de decirte que
me desespero de esperarte,
que no salgo a buscarte porque sé
que corro el riesgo de encontrarte;
que me sigo mordiendo noche y día
las uñas del rencor;
que te sigo debiendo todavía
una canción de amor.
una canción de amor.
una canción de amor, todavía... "
17.9.08
Punto de cruz
Un foco enorme me cegaba y los pelos de la médica me impedían ver nada. Me inyectaron algo por el pecho y me hablaban, no sé ni de qué. Después de un tiempo prudencial cogieron un aparato muy, pero que muy feo, algo así como una aguja para elefantes, y me la clavaron en el esternón. Entraba y salía como si estuvieran cosiendo algo. Ellos seguían hablando y escuché algo así como "es necesario hacer esto para el niño". La sangre salía de la piel a borbotones y la aguja gigante se abría camino por la zona del corazón, como dibujando un cuadro a punto de cruz en rojo. Notaba tirante el pecho y unas molestias-cosquillas que me irritaban infinitamente más que cualquier dolor.Tuve ganas de moverme, me ahogaba, necesitaba rascarme, que pararan un rato... Y me desperté. El corazón latía a cien por hora, temblaba de arriba a abajo y tenía los miembros dormidos. Bajada de tensión, supuse. Fui a la cocina y cogí un dulce. Eran las cuatro de la mañana. Me pregunté qué querría decir el sueño (si es que significaba algo). Enferma estaba en el sueño y enferma me desperté. Me comí el dulce, la tensión empezó a reaccionar, pero no dejé de sentirme mal. Hasta las seis de la mañana seguí despierta.
16.9.08
De repente, el invierno




